Lo peor
¿Qué es peor?, pregunta el chiste, ¿la ignorancia o la indiferencia? 'Ni lo sé ni me importa' es la ingeniosa respuesta. Personalmente encuentro cosas todavía peores en las recientes declaraciones de Teddy Bautista, artista que fuera y actual presidente del sindicato vertical de editores y autores musicales. Peor que desconocer la realidad del mercado (que ha demostrado no desconocer ya tanto; es lo que tiene la realidad, que a la larga se impone). Peor que abogar por tasas indiscriminadas que dañan el desarrollo de la sociedad de la información. Peor que sostener una visión anticuada de la propiedad intelectual que aplica a las personas las draconianas leyes diseñadas para disuadir de la piratería a las empresas (imprescindible, el artículo de Cory Doctorow). Peor.
No hay nada peor que insultar la inteligencia del respetable. Y eso hace el señor Bautista cuando afirma que los compradores de CDs vírgenes no pagamos canon alguno, puesto que quienes lo pagan son las empresas vendedoras. ¿Espera acaso vítores, en reconocimiento de la generosidad de su organización? ¿Espera que nos creamos que los fabricantes no repercuten sus costes a los compradores? ¿Espera que no nos demos cuenta de su prestidigitación económica, y que olvidemos lo que pagamos y lo que pagábamos? En otras palabras, ¿es que nos toma a todos por idiotas? ¿Piensa que insultando a su público conseguirá algo? Lo peor, lo más triste, es que eso lo explicaría todo. Los autores y editores harían bien en pensar en qué manos dejan sus intereses.

