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Archivo de la categoría ‘Híbridos deportivos’

BMW i8, una nueva especie: superdeportivo y Ecoeficiente

Esta semana he tenido la oportunidad de realizar un test con un BMW i8, un superdeportivo híbrido enchufable de altas prestaciones, que además también es súper en sus datos en cuanto a ecología, eficiencia y tecnología. Una tendencia que marcará el rumbo de la automoción en los próximos años.

Quisiera agradecer a todo el equipo de BMW Barcelona Premium, y en concreto a los responsables de la división BMW i, por todas las atenciones y facilidades ofrecidas para la realización de este test.

BMW i8 Agustín Payá

El BMW i8 a las puertas del parque de atracciones del Tibidabo (BCN), presagio de diversión. A.Payá

El BMW i8 es uno de esos coches nacido para cambiar el curso de las cosas, pues por lo general, conceptos tan innovadores como su diseño, propulsión, eficiencia, deportividad, aerodinámica (salida de un túnel del viento de la F1) y sobretodo su concepción estructural (chasis), construido con ligerísima y resistente fibra de carbono, hacen que modelos como este no pasen, en muchos casos, de ser un concept o de las mesas de diseño de los ingenieros. Pero en este caso, es una realidad a la que podrán acceder, aquellos que dispongan de un presupuesto de unos 135.000 euros.

BMW i8 Agustín Payá

Aerodinámica trasera muy trabajada del BMW i8. A.Payá

El BMW i8 equipa hasta tres motores, uno de combustión de 3 cilindros turbo de 1.5 l que rinde 211 CV/ 270 Nm, que actúa sobre el tren posterior, un segundo motor eléctrico de 131 CV/ 250 Nm, que actúa sobre el tren delantero y un tercer motor eléctrico de 20 CV/50 Nm que actúa de arranque, generador y booster. Esta configuración, permite al BMW i8 acreditar un consumo en ciclo europeo de solo 2,1 l/100 Km, unas emisiones de CO2 de solo 49 g/Km y superar los 600 Km de autonomía.

BMW i8 Agustín Payá

El BMW i8 ante la torre de telecomunicaciones de Collserola, otro símbolo de la evolución tecnológica. A.Payá

Las prestaciones son de vértigo, pues alcanza una velocidad punta de 250 Km/h (120 Km/h en modo eléctrico eDrive) y acelera de 0 a 100 km/h en solo 4.4 segundos o lo que es más sorprendente, pasa de 80 a 120 Km/h en 2.6 segundos. Está claro que el propulsor eléctrico tiene mucho que ver en estas cifras, ya que en modo 100×100 eléctrico, sus prestaciones siguen siendo dignas de un deportivo, acelerando de 0 a 60 km/h en 4.5 segundos.

En el modo 100×100 eléctrico (eDrive) la autonomía homologada es de 37 Km sin emitir ni un gramo de CO2, ideal para el acceso a ciudades o zonas restringidas por contaminación atmosférica. En el test, conseguí realizar el trayecto Barcelona-Sant Cugat del Vallés, por autopista a una velocidad media de 80-90 KM/h con un consumo de 20 Kwh/100 Km, lo que equivaldría a una autonomía real de 27 a 30 km, algo inferior al ciclo de homologación, pero correcta si tenemos en cuenta el tipo de vía, la velocidad y las condiciones.

BMW i8 Agustín Payá

El indicador de consumo indica 0,0 l/100 Km una ver recorridos 30 km en modo eléctrico. A.Payá

La energía que alimenta el propulsor eléctrico, proviene de una batería de Ion-Litio de 5,2 Kwh útiles (7,1 Kwh Brutos) de 98 kg de peso, que se ubica en la parte central-inferior del chasis, factor que contribuye a una mejora en el centro de gravedad y dinamismo del conjunto. La recarga se puede realizar en una toma eléctrica convencional domestica de 220 V a 16 A o mediante un wallbox específico, en menos de 2 h.

BMW i8 Test Agustín Payá

Aerodinámica silueta del BMW i8, al fondo el skyline de la ciudad de Barcelona. A.Payá

El BMW i8 dispone de 4 tipos de conducción configurables, Confort, ECO Pro, Sport y la eléctrica Max eDrive. En las dos primeras, “limita” la función Boost y en condiciones normales, el motor de combustión no actúa si no se superan los 75 Km/h, ya que el objetivo es la máxima eficiencia. En la Max eDrive (eléctrica), el motor de combustión permanece siempre apagado y la recuperación de energía hacia la batería,  será la máxima que permitan la deceleración y los descensos, en este caso el objetivo es conseguir  cero emisiones. En el modo Sport, las prestaciones son la prioridad y son de otro nivel, así como la deportividad, reacciones, sensaciones, que el rugir del refinado motor de 1.5 l turbo transmite. En cualquier modo, no deja a nadie indiferente.

 

 

 

 

Coches híbridos de altos vuelos

Hoy os quiero hablar del Porsche Panamera S E-Hybrid, un sorprendente deportivo de lujo que incorpora una motorización híbrida enchufable. Parte de la energía que mueve el conjunto, puede provenir de un enchufe eléctrico y no necesariamente de la que genera el propio motor térmico o de uno de los sistemas de regeneración de energía de los que dispone.

Esta configuración convierte a este deportivo “pura sangre” en un vehículo “cero emisiones” en algunos momentos y situaciones de nuestro trayecto.

Porsche Panamera S Hybrid home

Porsche Panamera S Hybrid. Porsche

El Porche Panamera S Hybrid equipa un motor térmico de 2995 cm3 y 333 CV de potencia y 440 Nm de par motor, al que debemos sumar un motor eléctrico de 95 CV y 310 Nm de par motor. En conjunto representa una potencia de nada menos que 416 CV, que nos garantiza una enérgica aceleración de o a 100 en solo 5,5 segundos, demostrando así su carácter deportivo. Lo más interesante es que el consumo de combustible combinado es de “solo” 6,3 l a los 100 Km (3,1 litros mientras dispongamos de energía en las baterías), una cifra más que contenida considerando los más de 5 metros de longitud del coche, sus más de 2000 kg de peso y el carácter deportivo de altas prestaciones de este modelo.

Porsche Panamera S Hybrid-2

Porsche Panamera S Hybrid. Porsche

Pero lo mejor de todo, en cuanto a ecología del coche, lo descubrimos si seleccionamos el modo de conducción E-Power, el cual “fuerza” una propulsión 100×100 eléctrica mediante el motor eléctrico de 95 CV, que nos permite circular a una velocidad de 135 km/h de velocidad máxima y recorrer 36 km en función 100×100 eléctrica mediante la energía acumulada en su batería de iones de litio de 9,4 Kw/h de potencia y con un consumo promedio, según la homologación, de 16,2 Kwh/100 km. Una prestación muy interesante para circular por nuestras ciudades, más si la energía de la recarga eléctrica proviene (como así se puede contratar con diferentes compañías distribuidoras) de fuentes 100×100 renovables. La única pega es que pocos bolsillos se podrán permitir los más de 110.000 euros que cuesta esta maravilla.