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Lo más raro que ha pasado durante la semana (16-22 abril)

22 abril 2012

A ver, voy a pasar lista para ver quién no falta a la cita después de la semana que dejamos y para afrontar esta que empieza. ¿Estáis todos? Como decía el típico gracioso (sin gracia) del colegio: “El que no esté, que lo diga”. En fin, al lío. No hablamos de fútbol, que gane quien gane siempre hay lío, ni hablamos de cosas que “no volverán a ocurrir”. Mejor vamos a lo nuestro, a las chorradas que han pasado durante la semana y que nadie ha tenido el valor (o las pocas luces) de dar.

1. Nadal y la capibara

De fútbol no hablamos, pero de tenis sí, más ahora que Nadal ha podido con Djokovic. Conocí gracias al Telegraph que hay un blog con cierto éxito (pese a sus escasas entradas) que compara a Nadal con una capibara (o carpincho), un roedor del tamaño de un elefante (“lo siento, me he equivocado…”, igual es un poco más pequeño). El blog lo creó un tipo británico llamado Laurie Ainley, pero antes de que os ofendáis debéis saber que Rafa no es el único humano comparado con un roedor. El actor Benedict Cumbertatch también tiene un roedor para él solo y, las cosas como son, las fotos hacen gracia.

2. La lluvia pudo con él

Daniel Scott-Cummings es un ladronzuelo que ha saltado a las portadas (bueno, no, me he pasado… ha pasado a los breves y a veces ni eso) de la prensa británica. ¿Qué ha robado, Bec? ¿Un banco, una jirafa, el avión del presidente? Bueno, robó una oficina de correos en 2007, pero no es famoso por eso, sino porque se fugó subiéndose a un tejado del cual no tenía pensado bajar… hasta que empezó a llover. Sí, muchachos, después de pasar cuatro horas ahí se vino abajo con las primeras gotas de lluvia. No había pensado que su sudadera y sus pantalones cortos no era el mejor equipo para aguantar eternamente. Al bajar le detuvieron.

3. Una imagen inadecuada

Cuánto nos queda por aprender de otros países. Aquí nos quejamos de que los debates en el Congreso son un coñazo provocan cierto tedio, ¿no? Pues en Tailandia debe de pasar algo parecido porque el otro día, durante un debate parlamentario, alguien quiso amenizarlo poniendo la foto de una mujer en “postura provocativa” en un pantallón. Lo de postura provocativa lo dice la prensa internacional, porque como entenderéis era bastante explícita, si no a ver para qué he intentado convertir la foto en la bandera de Japón con ese puntazo rojo. La sesión se detuvo, la imagen desapareció y ahora investigan quién es el responsable de eso.

4. Un truco para encontrar cosas

¿A que da rabia perder una cosa y no encontrarla? Sí, seguro que muchas veces os han dado ganas de hacerle una perdida a las llaves del coche o de poner un sensor a la cartera. Ya no hace falta, ¡AHORA TENEMOS UN TRUCO! Sí, muchachos, según un estudio que recoge el diario RT, la forma más eficiente de encontrar algo que tenemos extraviado es decir el nombre en voz alta. ¿Que no encuentras el móvil? Pues dices, sin parecer un pirado: “Móvil, móvil, móvil, móvil…” y al final (dicen) que lo encuentras. Cuentan que ayuda porque te concentras más. Bueno, hacéis la prueba y me decís.

PD: Lo de los tres borrachos que robaron un pingüino lo dejamos para el otro día.

Le ha tocado la lotería siete veces… y dice que tiene un truco

23 octubre 2010

BecConsejo: “Según cómo quieras verlo, así será”

¿Es posible que te toque la lotería siete veces? Sí. ¿Es realista creer que existe un truco para conseguir que te toque la lotería (aunque sea una vez)? Ni de coña Según Richard Lustig, sí.

Os preguntaréis quién es Richard Lustig (y si no, da igual, porque lo voy a contar de todos modos). Richard Lustig es un tipo con suerte, que vive en Florida y ha conseguido que le toque la lotería siete veces. Al menos, eso dice él. No sé si recordáis otros casos loteros de los que hemos hablado aquí, en cualquier caso os pongo en antecedentes. Hemos conocido a…

No obstante, el amigo Richard se lleva la palma, no sólo por lo milagroso de su éxito, sino porque ha publicado un libro donde, al parecer, explica qué debes hacer para que te toque la lotería… bueno, más o menos.

“No tengo una bola de cristal, no puedo ver el futuro. Estaría estafando a la gente si le digo ‘Sigue mi método y te llevarás un gran premio’. Sería absurdo que alguien creyera eso. Lo que yo digo es, ‘Si sigues mi método, tendrás muchas más opciones de ganar’. De eso se trata”. Ésa es su teoría.

Lustig tiene 59 años y ha ganado mucho dinero jugando a la loto. Cientos miles de dólares en pequeños premios y siete grandes, entre los que destacan dos de 70.000 y 605.000 euros (él los ganó en dólares, evidentemente, pero os hice la conversión). Califica de “inversión” a la lotería y, para que vosotros también ganéis, os cuento parte de su táctica con un ejemplo práctico:

Gastas un euro en la lotería y te tocan diez. Pues bien, Richard te dirá que no guardes esos diez, sino que apuestes once, de modo que si pierdes “sólo habrás perdido uno” (con respecto a lo que tenías, claro).

Ese truco y muchos más del estilo los podréis leer (si es que alguien quiere) en su libro, que cuesta 28 euros.

Al menos uno de los consejos que da es que no gastes más de lo que puedes permitirte. Del mal, el menos.

PD: No sabemos si sus trucos valen para nuestra primitiva, o para la quiniela, o para el euromillón…

Un fallido truco de magia le catapultó hasta el mayor ridículo televisivo

24 enero 2009

Vamos con otra de ridículos televisivos (aunque sean buscados). Si hace unas semanas os encantó al arte del “abril-cerral”, esta vez os traigo un otro ejemplo del pasado verano de esos de tierra, trágame (¡y con Mitch Buchannon de jurado!)

Yo no sé qué pensaría el ‘mago’ que iba a pasar, es decir, si realmente aspiraba a quedarse tieso horizontalmente sólo con el soporte de los pies. Que ya no es que el chico esté de buen año, que también, es que lo que ‘intenta’ requiere un tongo importante. Es un imposible. Me da cosa porque me siento identificado con él, pero es que a quién se le ocurre… Lo que hacen algunos para salir en la tele. Vaya friki. Se da el coscorrón a propósito en el casting y venga, a hacerse famoso en Internet.

Si ya no es por fallar (o no)… es que encima te haces daño en la cabeza y hasta el bueno de ‘Mitch’ de descojona. Con esto ocurre lo mismo que cuando esquías sin saber: acabas enseñando el culo, pasas un mal rato y luego de ríen de ti.

PD: Espero que nadie intente hacer este truco en casa (entre otras cosas porque creo que queda claro que el tipo es un humorista friki), ni eso ni ponerse la radio con dos semipelotas de pong-pong colocadas en los ojos para alucinar.

PD2: Gracias a don Mario, una vez más, por mandarme el vídeo.

PD3: Yo prefiero hacer el ridículo con un golpetazo bonachón que como este otro: