Un blog acerca de todo lo que se sujeta sobre las columnas de un diario cualquiera. Por ejemplo, el nuestro

Archivo de marzo, 2009

La portada del apagón que no llegó a ver la luz

Quienes sigan nuestra periódico impreso ya sabrán que sábados, domingos, además de unos cuantos días festivos, 20 minutos no sale a la calle. Esa peculiaridad de nuestro modelo de negocio, compartida por todos los diarios gratuitos, nos obliga a adelantar a las vísperas ciertas noticias previstas para esos días en que no tenemos edición, y que los periódicos de pago, que sí salen a diario, dan más ajustados en el tiempo. Es el caso, sin ir más lejos, del apagón a escala planetaria que se producirá a las 20.30 h. de mañana, sábado, pero que ya, hoy viernes, llevamos en portada en todas nuestras ediciones.

Podéis verlo (y ampliarlo, haciendo clic encima) en el bloque central de la portada de la derecha: es ese reloj, con la Tierra a modo de marca de agua en la esfera y las agujas en la hora del apagón, sobre un fondo de color negro. La idea del fotomontaje –hecho con precisión y paciencia de relojero por Paco Perea, coautor de este blog– está tomada directamente del titular, La hora del planeta“, que está tomado a su vez del nombre oficial de la iniciativa. Y, sí, es cierto que no es un dechado de originalidad, pero ilustra suficientemente un tema que, una vez más, tiene muy difícil ilustración.

Y ahora, hablando de ilustración (o, mejor, de la falta de ella), mirad esta otra portada, con el bloque del apagón resuelto con sólo tipografía, un antetítulo que se va fundiendo con el negro de fondo hasta llegar al mismo titular de la otra versión.

A mí, particularmente, me gusta más este modelo, que tenía además el visto bueno de la dirección del diario, y que estuvo puesto en la página hasta prácticamente las ocho de la tarde de ayer. ¿Por qué no llegamos a darla, entonces? Cosas que pasan a veces con la publicidad: a esa misma hora nos percatamos de que el anuncio que iba a pie de página era prácticamente idéntico –un texto fino sobre una masa de color negro– a ese bloque estrictamente tipográfico que le teníamos reservado al apagón, que tuvimos que cambiar a todo correr por el que ha salido publicado finalmente.

¿Cuál de las dos portadas os gusta más? ¿La del fotomontaje o la tipográfica?

Pd. Ésta es la primera portada, creo, en la que no ilustramos el cambio de hora estacional con las inevitables agujas de reloj que avanzan o retroceden, según sea primavera u otoño, de las tres a las dos de la mañana. No sé si alguien las echará de menos. Yo no.

D. Velasco

La mejor fotografía publicada en 2008

Orlando Barría/EFE

La imagen del fotógrafo chileno Orlando Barría ha sido la fotografía preferida por los lectores de 20 minutos. Después de más de once mil votaciones en la lista “Las mejores fotos de 2008” y con más de 3.700 puntos.

La fotografía de un niño en una carretera en República Dominicana durante el paso del huracán Dean en 2007, fue publicada en 20 minutos en septiembre de 2008, con motivo de la presentación de una proyección itinerante de fotografía de fotógrafos de Colombia, Argentina, Cuba, Chile y España.

Orlando Barría nacido en 1968, realizó estudios de Fotografía Periodística en el Instituto Alpes (Santiago-Chile). El fotógrafo chileno ha trabajado en los periódicos chilenos La Epoca, El Metropolitano, El Mercurio y en la revista Rumbo. Actualmente trabaja como foto reportero en la Agencia Española de Noticias (EFE), con base en República Dominicana, desde donde también realiza coberturas de lo acontecido en Haití.

¿Qué te gustaría preguntar a Orlando Barría?

F. Perea

Textos ilustrados, textos ilustrativos, textos sin ilustración

Perdón por el juego de palabras, pero es que el tema de hoy va de eso: de palabras. De texto, mucho, y sólo texto. Pero de su empiece, nada más.

Dice Milan Kundera, en uno de sus muchos ensayos dedicados a la novela, que el arranque de un texto es un contrato que quien escribe le ofrece al lector. Si el escritor checo está en lo cierto, hoy en este ‘post’ damos a firmar uno irrechazable. Y no por este texto introductorio, desde luego, sino gracias al que encabeza con grandes caracteres minúsculos esta página de aquí debajo:

Estas líneas entrecomilladas, las primeras de El túnel de Ernesto Sábato, introducen un reportaje en el que se recuerdan los más célebres arranques de novela, de Clarin a Ian McEwan, pasando por Nabokov o García Márquez, con el que abríamos este pasado viernes la sección de La Revista. El tema es tan interesante como la lista de escritores mencionados, pero tiene un pequeño problema desde el punto de vista del diseño: es muy difícil de ilustrar, especialmente si se pretenden evitar las típicas fotos genéricas o de recurso (alguien leyendo o escribiendo, una pila de libros…) que en 20 minutos intentamos por norma no utilizar.

Paula Arenas, la redactora que firma el texto, proponía para ello buscar los inicios de esos textos en sus páginas de una edición cualquiera, y hacer con ellas un montaje en abanico; de una solución similar era partidario Rubén Ruiz, el responsable de la sección, quien sugería algo parecido a lo que ha salido publicado, pero que jugara con texturas o colores que recordaran al papel ahuesado al que asociamos los libros de narrativa.

La página, finalmente, quedó impresa como se la puede ver aquí, sin otra ilustración ni recurso gráfico que los caracteres que componen la primera frase de la novela de Sábato, el signo tipográfico de omisión de texto (los puntos suspensivos entre corchetes) y unos asteriscos entre los párrafos del cuerpo de texto, en el que las citas van en rojo y engordados con una negrita. Este tipo de recursos, tratar la tipografía como ilustración, tiene partidarios entusiastas y severos detractores. A los primeros, la solución les parecerá una forma elegante de salvar una página en la que poco pueden aportar las imágenes; a los segundos, una aberración o –en el mejor de los casos– una extravagancia que desvía hacia la forma la atención que debería recaer sólo sobre el contenido.

¿A ti qué te parece? ¿Te empacha o distrae un uso tan intensivo de la tipografía? ¿Crees que una imagen vale más que mil palabras, incluso cuando éstas están tomadas, nada menos, de Lolita, La Regenta o Cien años de soledad?

D. Velasco