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Un blog acerca de todo lo que se sujeta sobre las columnas de un diario cualquiera. Por ejemplo, el nuestro

El papel del optimismo

¿Sabe alguien cómo serán los periódicos (de papel) del siglo XXI? Hasta donde yo sé, nadie sabe. Pese a que hay abundante literatura disponible sobre el tema, los que trabajamos en los diarios seguimos ahogados en un mar de dudas. Entre ellas, una muy cruda: ¿Seguirán existiendo los diarios de papel en un futuro más o menos próximo? ¿Sobrevivirán al trasvase de sus lectores –y con ellos, también de su capacidad de influencia y de sus anunciantes– a la prensa digital, y a una crisis económica a la que parecen estar particularmente expuestos?

Y, si sobreviven al fin, ¿qué aspecto tendrán? ¿Serán grandes o pequeños? ¿Gratuitos o de pago? ¿Dejarán, quizá, de imprimirse sobre pasta de celulosa para leerse en la pantalla de algún ‘gadget’ actualizable, más interactivo y abierto a canales (audio, vídeo…) exclusivos hasta ahora de la prensa ‘on-line’?

Y, aparte de cuestiones industriales o de forma, ¿qué es lo que van a traer impreso en su viejo papel esos viejos periódicos del futuro? ¿De verdad renunciarán a contar las noticias de ayer, difundidas ya por los medios de mayor inmediatez, para centrarse en el análisis, interpretación y prospección de la realidad? ¿Seguirán reforzando aún más las áreas de participación y servicios para ocupar otros campos de interés de sus lectores y ganarse su complicidad?

Las respuestas a éstas y otras preguntas, que tanto tiempo llevan resonando en redacciones de medio mundo, escasean. No las hay, desde luego, en este modestísimo blog, donde nos conformamos con algunas intuiciones sobre cómo será y –sobre todo– cómo nos gustaría que fuera ese diario del futuro. Y, puestos a soñar, nos lo imaginamos cocinado con grandes cantidades de un ingrediente muy escaso en la prensa de estos tiempos de crisis: el optimismo. Ese periódico por venir, creemos, dará muchas más noticias del lado amable de la vida, aunque para hacerlo tenga que orillar los sucesos, rifirrafes políticos y otras desgracias que tendrá como inevitables vecinos de página; y deberá hacerlo, claro está, sin edulcorar la realidad ni faltar a los mandatos obligados del relato periodístico.

Parece difícil, pero se puede intentar, y conseguir algo gráficamente muy actractivo en el intento, además. Nos quedamos con este ejemplo, tomado de un especial publicado por Diario de Burgos este pasado fin de año en el que 18 ciudadanos anónimos de ocupaciones variopintas (desde un empresario hostelero –en la imagen de arriba– hasta un agricultor, pasando por una enfermera, el presidente de una asociación de amigos del ferrocarril…) cuentan, con su puño y letra, sus respectivos buenos deseos para el nuevo año.

Con la idea ya en la mano, el resto es coser y cantar: una galería de retratos espontáneos; una tipografía limpia y bien medida, una puesta en página generosa en blancos y… ¡voilá!: el viejo papel nos regala una dosis de optimismo con la que digerir la amarga ración de actualidad que el teletipo nos sirve cada día.

El suplemento completo, más otras cosas igualmente interesantes, en el blog La Buena Prensa.

D. Velasco

4 comentarios

  1. Dice ser Gonzalo

    Sin duda que no van a existir mas impresos en papel. (A Dios gracias y por el bien de los bosques del mundo)Ya han llegado al mercado los e-books, libros electronicos.Asi que seguramente en el futuro tengamos una tableta de estas para leer las noticias a diario previa suscripcion.

    21 Enero 2009 | 21:47

  2. Dice ser Maruxa

    A mí me parece bien que desaparezca el papel, por el medio ambiente pero lo sentiré por un familiar q es kioskeroNo encuentro motivos para ser optimsita

    22 Enero 2009 | 10:50

  3. Dice ser Peace green

    ¿El medio ambiente? de dónde sacamos la energía para que funcionen todos los “cacharros” alternativos.Seamos claros, cualquier opción será mala para el medio ambiente. Lo único que cambiará será el discurso ambiental, dependiendo de los intereses del locutor.Se puede producir papel aumentando la superficie arbolada, claro ejemplo lo tenemos en los países nórdicos. Y se puede producir energía limpia. El problema es si interesa o no.

    22 Enero 2009 | 18:10

  4. Dice ser Marquitos

    Me encantaría que los periódicos no dieran tantas malas noticias. Pero como se suele decir, ” no news, good news”…Si los medios no cambiaís el chip váis a seguir amargándonos el desayunoYo os animo a que lo cambiéis, creo que muchos lo agradeceríamos

    23 Enero 2009 | 10:13

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