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Poner un pie delante de otro nunca tuvo tanta trascendencia.

Trozos. Cachos.

Cacho 1. Para mediados de Diciembre he encontrado una buena excusa para redondear el asalto a la pista. En Can Dragó se organiza una prueba ultrafondista en pista de atletismo y a la que han añadido unas cuantas carrerillas para completar las horas y horas que están los de la carrera principal. En las seis horas de la noche más duras, desde medianoche a las seis de la madrugada, han establecido una prueba de 6 Horas en pista. Bajo los influjos y discurso de Josep Bernaus he entrado un par de veces a mirar las condiciones y las fotos del año pasado. Como no he encontrado estímulo suficiente para apuntarme, he tirado de ganas y de esa letanía dificultosa pero siempre vencedora del “¿por qué no?”.

Cacho 2. Uno de mis hijos dice que Dios no existe porque no lo puede ver. Es un empirista convencido. Otro de mis hijos dice que la naturaleza la ha hecho Dios y, las cosas, no. Es un creacionista inspirado. A ninguno de ambos se le ha explicado en qué consiste la asignatura de Religión de su 1º de Primaria. Tampoco se espera que esa tarea venga fuera de los cauces clásicos, dadas las luces y proyecto educativo del CEIP al que van a diario. No es preocupante porque en meses cambian las perspectivas y sus comentarios sobre temas de mucha más enjundia (los Gormiti serie atómica, por ejemplo). Peroes extremadamente interesante qué cosas se les cuentan a infantes que viven rodeados de ondas magnéticas, red de fibra de vidrio, ADSL, gravedad cero en el programa NASA o reportajes sobre dinosaurios, en pleno siglo XXI.

Por cierto, han descubierto que hay un trash oculto en la religión católica; eso, con sus escasos seis años, mola. Jugando a decir paridas nos inventamos un juego para la PSP que se llama “Ponle los clavos a Jesús”. Los tres gritábamos “que se escapa, pónselas en las manos que se te piraaaaa”. La parodia homicida, antigalilea y, de donde viene la tradición, antijudaica.

Trozo 3 añadido a cachos 1 y 2. Por cierto. Por comentar en un blog “Sobre el gore de la Biblia, a mi me da un tufo a judaísmo chungo que te mueres. Me da que les han dado el cambiazo hace 1700 años y no se han enterado. ¡¡Referees revisionistas en el Vaticano ya!!” me llamaron antisemita.

Voy al meollo de por qué califico a “judaísmo” o “cristianismo” como prácticas no recomendables o, por lo menos, a evitar en mi entorno (ojo, no pretendo convencer a nadie, pero ya que ha salido el tema…). En las pocas ocasiones en que estoy de acuerdo con el fondo de conceptos de la RAE, un “ismo” es un sufijo (Del lat. -ismus, y este del gr. -ισμός). que “forma sustantivos que suelen significar doctrinas, sistemas, escuelas o movimientos”. Una doctrina no se suele basar en una creencia, lo que corresponde al plano personal. La doctrina llamada “judaísmo” se basa en una religión; tiene vocación de expansión y de formación global, de sistema o movimiento. Basar una doctrina en una interpretación oficial de una creencia no es plato de mi gusto y no creo que me desvíe incluso de la definición estricta en la lengua Española.

Por si abunda aquí el lector ponzoñoso de los diccionarios (le mando saludos, de paso), la segunda acepción de “ismo” indica actitudes. La RAE pone como ejemplo egoísmo, individualismo, puritanismo. De nuevo, el plano de la creencia personal es el mejor terreno de experiencia para las actitudes. Cuando una actitud pasa de lo personal a la dirección motriz de grupos o sociedades, personalmente prefiero que no se base en unos principios religiosos.

¿Quiere esto decir que mis comentarios respecto esa dudosa manera de construir la vida sean despectivas o antisemitas?, ¿Que tenga que tragarme la lectura de un libro protohistórico en pleno siglo XXI sea algo interesante para las conclusiones de las grandes preguntas?. ¿A través de las creencias en lo supraterrenal? Pues allá cada uno. Pero pido que, por igual, se me tilde de antisemita y anticristiano y antiestalinista y antifascista. Y antiignorante.

Y ni la tercera acepción (deportes) ni la cuarta (términos científicos) me encajan en el judaísmo de los libros. Por ahí ya si que no paso.

Saludos, estimados creyentes.

2 comentarios

  1. Dice ser Carlos

    Pues vaya giro argumental Luis…

    Me quedo con la escala de valores de los peques, que le dan la misma importancia a la génesis y cosmogonia del ser humano que a la de los gormitis y con una duda: ¿cuanta gente van a meter en la pista?. Se me antoja que treinta o cuarenta personas dando vueltas durante 24 horas ya son multitud…

    Saludos. 😉

    09 Octubre 2008 | 10:20

  2. spanjaard

    Carlos, ni idea. Pero creo que habrá dos docenillas de corredores porque, si no, acabaremos como piojos en costura.

    Ya quisiéramos…

    09 Octubre 2008 | 10:33

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