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Poner un pie delante de otro nunca tuvo tanta trascendencia.

La Tapia ha terminado, viva la Tapia

Anoche viví el regocijo de trotar entre copa y copa. Hacía, quizá desde el Mapoma de las cañas y el pincho tortilla o desde, remontándonos, aquellas carreras perdidamente borracho alrededor del Maybush en Great Oakley UK. Y cuesta contarlo porque uno, ajeno al asunto, lee esto y se piensa que una banda de pancho villas en vaqueros y con gorras de las fiestas de pueblo se han liado a correr alrededor de un balón en partido solteros contra casados.

El asunto, bautizado en la Corte como Las Tapias de Lloz,trataba de despedir una temporda veraniega más con la última trotada, esta vez nocturna, entorno a los caminos que circundan la Casa de Campo, felizmente recuperada para los madrileños tras el asalto especulativo con patronazgo de la casa real etc etc. O sea, una “tapia”. La Tapia se subdivide en pretapia, tapia propiamente dicha y postapia. La previa es un sprint por llegar atravesando los túneles, autopistas y centenares de coches que embotellan Madrid noche tras noche. Derrapar confiando al cristo de los multazos que no nos pesquen en las cámaras de la M30 (ruin). La tapia es un correteo variado que programa Lloz (acrónimo internauta de Luis Lozano) con sumo gusto y conocimiento de lo que necesita el cuerpo y la mente de un aficionado a correr, esa más rapido o más lento. Ayer brindamos con vino sublime cuando llevábamos cincuenta minutos de trote a la luz de la luna, seguimos al trote recogiendo rezagados y terminamos al trote desbocado –algunos- desde el Zoo a la aparcería donde dejamos los coches, el meeting point.

Pero la postapia es la guinda, el azucar glas, la caspa sobre los hombros. El todo del verano. La nada del que no acude. Patatas fritas, empanada, tortillas del amigo Santi Palillo, cervezas, limones, dulces y porque me vine. Ya digo que de vuelta a casa con los Peter and the Test Tube Babies atronando, un par de cervezas, las piernas al aire y la ventanilla de coche bajada, recordaba lo vivo que está el ser humano. Lloz ha conseguido la síntesis del ocio y el deporte, equiparando a lentos y más lentos (lo único rápido que hay en el mundo es la vida) en un grupo gigantesco, sano y tripero.

4 comentarios

  1. Dice ser Carlos

    Es una de las pocas cosas por las que siento no vivir en Madrid.¿Qué tal el proceso de evangelización ultrarunera?, ¿conseguiste alguna conversión?. A Zerolito Correpoco lo tienes a punto de nieve…

    28 Septiembre 2007 | 10:46

  2. Dice ser Sylvie

    Y la mayoría de los follascaores míos por allí…ayssss, que pena penita pena!!!!Besitos.

    28 Septiembre 2007 | 11:33

  3. Dice ser Santi Palillo

    Ave María Purísima, eso no era una tapia que era un tapión.Pero que bien lo pasamos y cuanto nos reímos y como nos pusímos, de vino y de otras viandas.El año que viene no me la pierdo.Carlos, Luis estuvo evangelizando a diestro y siniestro, creo que dos o tres le juraron amor eterno al ultrafondo.

    28 Septiembre 2007 | 20:02

  4. Dice ser Anonymous

    hola a todos, pasaros por mi nueva pagina a ver si os gusta y ya me comentais.http://www.elcortadordecesped.com

    29 Septiembre 2007 | 18:42

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