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Poner un pie delante de otro nunca tuvo tanta trascendencia.

Confesión (fragmento)

Regalo otro fragmento de lo que salga en un futuro bajo el título provisional 5.55

– §5 –

Todas estas notas estaban dispuestas como un estupendo comienzo para un personaje que se iba a llamar Teo y que iba a llenar decenas de críticas páginas de una vida de cuarentón que decide moverse. Puestos, someterle a la burla. La conciencia machacona y cruel.

Es un ejercicio de desahogo y de contacto que me propuse hace semanas. Vivir los otoños de Amsterdam en este apartamento de supuestos glamour y bohemia requiere un sumidero donde vomitar la desilusión; un arrojadero y una balsa de goma en la que no se pierdan los recuerdos de un Madrid que sabía a tostada con aceite cuando me fuí. Sabor de cafetería de aeropuerto. Olor a proyecto nuevo. “Eres un ganador; un privilegiado”, decían los que se quedaban con envidia y con la seguridad del barrio. “Chico, unos se lanzan y otros se quedan, te esperaré desnuda”, apuntaba una amiga totalmente borracha en la fiesta de la noche anterior.

Postjesweg 19 sería mi reclusión, aterrizaje en una ciudad marcada con faroles rojos, putas para turistas, calles desiertas tras la caida de las luces y bicicletas que llevan la carne al matadero cada mañana, llueva o nieve, con viento o sin él pero con más lluvia. Cincuenta metros de subalquiler en un mercado incompleto, irregular, veinte escalones de vértigo por encima de un rellano con olor a arroz al curry (Jerryl’s, take away indio) y a la moqueta arrancada por las esquinas que había visto subir y bajar durante décadas a Carla y Alfons, a la madre de Carla y a los amantes de Carla que burlaban a Alfons.
Alfons ha muerto hace poco. No le oí quejarse ni gritar en su nasal y honda voz. Carla no le dijo mucho, no le dió tiempo. Alfons cayó desde una altura fatal.

Cuando me establecí en el trabajo de la élite intelectual y de esos mundos paralelos y subterráneos que forman los angloparlantes en las universidades, consultorías, despachos de abogados, homosexuales al servicio de líneas, colgados con mochila y una dirección escrita en un papel y teletrabajadores de mil orígenes, me establecí pero sentía una necesidad. Un ahogo en el pecho. Bastaron cuarenta y ocho horas para sentirlo. De hecho ya había buscado en la Red durante las pausas de las presentaciones, la gran mentira iniciática del siglo XXI -welcome to our project, you will soon learn from the Dutch hospitality-

Había cazado un club de corredores. Porque yo también corro. Correr, casi, discurre sobre mí desde hace años, décadas. Me rodea. Me vapulea los tejidos, las articulaciones, me confieso drogado por la esperanza de salir a dar un paso sobre otro. Como el Teo que intenté un día poner en papel y que ahora ha sucumbido a una caja con restos de vlaai, de tarta plana de bizcocho y mermelada o manzana o fresa. El Teo que agoniza aplastado por cartón, migas, y mil papeles más. Ahora se ha quedado sin respiración litetaria, agoniza, le dejo recorrer la ciudad y sus parques y su Casa de Campo.

Si intenté construir a Teo como un cuarentón que amanecía al mundo de las zapatillas era por comprender cómo era eso de empezar. Si había emoción, si era pánico por lo desconocido.
Yo lo había olvidado totalmente.
Veinte años después de probar el ansiolítico que movió a millones de personas en los 70, había olvidado el cómo y el qué propios.

8 comentarios

  1. Dice ser ELMOREA

    Suena a prefacio y desde luego suena prometedor.Dale cera a esos folios (o pantallas) en blanco, no nos dejes a medias.O rematalo y publicalo, aqui hay tema, eso se nota. Llega a un acuerdo con esos malnacidos de la SGAE y cobranos un canon, como es debido. Estaremos ansiosos por soltar la gallina y deshacernos de unos euros.Coño, ya has vendido uno….

    17 Julio 2007 | 08:30

  2. Dice ser Sylvie

    Hoy que hubiese sido el santo del pobre Teo (si viene de Teodosio, claro…nombre más feo dicho así, la virgen!)…y ahora ya te lo has cargao!!…¿Tanto se te olvidaron esas sensaciones de empezar a correr que ni has podido contarlas en la vida de Teo???…no me lo creo.Me gusta la novela contigo mismo y tu “carismo”…pero el rollo es que si es novela…¿es ficción o como hacen la mayoría de escritores, va cargada de mucha autobiografía?Sea como sea, te seguiremos leyendo.Besitos.

    17 Julio 2007 | 08:42

  3. Dice ser Spanjaard

    Anda, si lo hacen muchos autores ya me quedo más tranquilo.!!!!!!Digamos que quiero que tenga varias partes y enlazarlas de una manera original. Otra cosa es que sepa. Yo que sé. De momento tengo un plan (de huevo o de vainilla, pero un plan).Así que no es un prefacio. Jeje. Ya veremos hasta donde llego. Habrá que ponerse en serio y echarle horas. Aunque tenga que aniquilar a todos los Teos (que viene de Mateo) que haga fala.

    17 Julio 2007 | 09:04

  4. Dice ser Anonymous

    métele caña al Teo.Mucho más interesante las experiencias vividas (ciénaga p.e.), tienen un aire a Sabina. Eso mola.Lo de correr como hilo conductor ok, pero no hagas apología de la carrera como otros relatos pordios… bueno, aunque no creo viniendo de quien viene.SaludetsTripnko

    17 Julio 2007 | 09:29

  5. Dice ser Spanjaard

    Apología de la carrera, por Editorial Todossomosrunners. Prólogo de Martín Fiz y sus obreros especialiados. Me dan picores solo pensarlo.

    17 Julio 2007 | 09:32

  6. Dice ser Sylvie

    De Mateo viene?…eso te lo has inventao ahora fijo, porque no te ha gustado el nombre que le había alargao yo…va, sé sincero.

    17 Julio 2007 | 14:36

  7. Dice ser Spanjaard

    Pues de Filisteo. Buenos días.

    18 Julio 2007 | 09:29

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