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Ciencia, tecnología, dibujos animados ¿Acaso se puede pedir más?

Balada de los misiles norcoreanos

Un misil intercontinental es esencialmente idéntico a un cohete lanzador de satélites orbitales. De hecho los estadounidenses, y sobre todo los rusos, han usado propulsores diseñados para la guerra nuclear para poner satélites en órbita. Ésta ha sido la tradicional justificación de Corea del Norte para su investigación en cohetería, que acaba de poner de manifiesto, en bonita sincronía con el lanzamiento del ‘Shuttle’. Aunque su más ambicioso empeño, el misil con capacidad intercontinental llamado en Occidente Taepodong 2, ha fallado espectacularmente al detonar tras apenas 40 segundos de vuelo, sin acabar siquiera de quemar su primera etapa. Hay quien piensa (Stratfor) que a propósito.

El Taepodong 2 es, como casi todos los de su clase, un cohete multietapas (se piensa que hay versiones de dos y de tres). De esta manera el peso del fuselaje y los motores ya usados se descartan y no lastran a las siguientes etapas, y el conjunto es más poderoso que un misil único. Pero la cosa no es tan sencilla como apilar cohetes, especialmente cuando son de combustible líquido como el Taepodong 2: hay muchos problemas de ingeniería que resolver, como el llamado ‘Efecto Pogo‘, que afectó a varios cohetes estadounidenses en los años 50 y 60. Y ellos tenían a Von Braun

Los misiles de combustible líquido son bestias temperamentales y peligrosas con muchos inconvenientes. El combustible es, por definición, altamente inflamable, y suele ser muy corrosivo, lo que significa que no se puede tener el misil armado y listo para lanzar. De hecho si se llena el depósito, luego hay que tirarlo: no se puede vaciar y volver a usar. Para colmo las mezclas son muy tóxicas, lo que dificulta las operaciones de llenado, si uno quiere conservar a sus técnicos. Rusia (es decir, la Unión Soviética) y EEUU en cuanto pudieron se pasaron al combustible sólido, mucho más estable e inofensivo pero mucho más complicado de fabricar.

Los norcoreanos se sacan unas perras vendiendo su tecnología misilística (a Irán y Pakistán, por ejemplo), y no dudan en usar su presunto programa nuclear como moneda de cambio para obtener concesiones económicas de Corea del Sur, Japón y EEUU. Más de uno en Washington está tirando a harto del continuo chantaje, pero las opciones militares son más bien inexistentes, debido al secretismo del régimen y a las posibles represalias sobre Corea del Sur. Lo mismo que pasa con el programa nuclear de Irán: el problema de un ataque es el día después.

3 comentarios

  1. Dice ser friki

    “el problema de un ataque es el día después.”efectivamente, como dijo Taylor: “Yo os maldigo”

    30 Noviembre -0001 | 0:00

  2. Dice ser bonhamled

    El caso del satrapa norcoreano no me deja de sorprender nunca.Ha sido el bastion del comunismo en el extremo oriente más alla y mas radical que la Unión soviética o Mongolia. (inventando la monarquia comunista).Ha desarrollado un potencial nuclear supongo que con los ultimos vestigios del poder nuclear soviético.Ha forzado a su pueblo a pasar hambre y privaciones con su política de culto a la personalidad y beligerancia máxima.Ha recibido ayudas y prevendas de todo el mundo.EEUU le colocó dentro de los “rogue countries” pero a diferencia de otros como Libia o Iran no están sometidos a una presión tan grande.Corea del Sur les suministra ayuda diaria mientras Kim YOng Il no cambia su política.Y todo esto ocurre mientras en occidente no nos damos cuenta, ahora arroja seis o siete misiles de alto alcance el día de la fiesta nacional americana y parece todo cobrar forma.El chantaje del penúltimo sátrapa se mantiene, pero ahora ¿Que hacer contra un pais con potencia y tecnología nuclear?El problema es nuestro día despues, ya que parece tener el dictador norcoreano muy claro su tactica.

    08 Julio 2006 | 17:50

  3. Dice ser eros

    yo creo que corea tiene derecho a desarrollar sus armas nucleres para defenderse del imperio yanqui

    02 Diciembre 2006 | 2:23

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