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La geopolítica del Hombre de Flores

En paleontología, y sobre todo en paleoantropología, se trabaja siempre con una duda, que podríamos llamar el ‘Síndrome del Feo de la Tribu’. Habiendo tan pocos fósiles, a veces sólo uno, ¿cómo estar seguros de que sus peculiaridades son comunes a todo su grupo, y no una excentricidad particular? O sea, ¿y si nos hemos encontrado al Feo de la Tribu? Lo cual puede pasar cuando uno tiene sólo un resto. De ahí la importancia de hallazgos como los de la Sima de los Huesos de Atapuerca: encontrar una población completa es un regalo de los dioses.

Era el caso del llamado Hombre de Flores, probablemente una mujer, sólo había un ejemplar, y se discutía si era un caso de microcefalia (o sea, la Fea de la Tribu) o una nueva especie de humanos diminutos (‘hobbits’, en inevitable apodo tolkieniano’). El hallazgo de más fósiles de varios individuos diferentes confirmaría esta última hipótesis.

Pero ojo, porque los fósiles humanos siempre tienden a concentrar pasiones nacionalistas, políticas y religiosas. Y los ‘hobbits’ de Flores no son una excepción. Flores está en Indonesia, mayor país musulmán del planeta por población y dinámica república con aspiraciones de potencia local. Que chocan con su vecino Australia, injerto británico en el hemisferio sur, mucho menos poblado y mucho más rico, y que se ha opuesto a las aventuras más expansivas de Indonesia, como Timor Oriental. Para colmo a algunos fanáticos les ha dado por volar occidentales (léase australianos) en Bali (Indonesia). El caso es que las relaciones entre los dos países son mejorables. Muy mejorables.

De hecho la expedición a Flores que localizó al primer ‘hobbit’ pretendía precisamente eso: mejorar relaciones. Pero puede acabar haciendo lo contrario: los australianos son partidarios de la ‘Hipótesis Nueva Especie’, mientras que el pope paleoantropológico indonesio está porque se trata de la ‘Fea de la Tribu’. Las relaciones no son fluidas, claro está. De hecho los huesos, típicamente, acabaron en un cajón bajo llave y con acusaciones de secuestro.

Y adivinen quién ha encontrado los restos que refuerzan la idea de la ‘Nueva Especie’: exacto, los australianos. O sea, que cuando se hable del Hombre de Flores, pregúntese quién habla antes de sacar una conclusión. Porque desgraciadamente la ciencia, a veces, no es una ciencia exacta.

4 comentarios

  1. Dice ser sugeswife

    ¿Y tú que opinas? A mi me gusta pensar que, efectivamente, en alguna era lejana existieron los medianos.

    17 Octubre 2005 | 20:11

  2. Dice ser Clara

    Hay otra igual

    20 Diciembre 2005 | 17:43

  3. Dice ser Susi López Sierra

    ¡me parece increíble que alla existido otro ominido i que no nos allamos enterado!Besos a Irene M.

    20 Diciembre 2005 | 17:46

  4. Dice ser BdS Madrid

    Pero Susi: ¿y de dónde te crees tu si no que proviene nuestro amado Toni Genil? Lo bueno será cuando encuentren los antepasados prehistóricos de Arlequín, Leonardo Dantés, Loli Álvarez y Yurena… Eso sí que será un verdadero conflicto.

    21 Diciembre 2005 | 16:46

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