Entradas etiquetadas como ‘wisconsin’

Creía que había perdido su anillo… y su perro lo vomitó cinco años después

dog_tuckerHe visto digestiones pesadas, pero como esta, muy pocas. Un mujer de Wisconsin (EE UU) estaba convencida que había perdido su anillo de bodas hace cinco años, hasta que su mascota vomitó de una forma anormal.

Lois Matykowski, la dueña del can, estaba comiendo tranquilamente un helado en el porche de su casa, cuando notó que Tucker, su perro mestizo de diez años, había ‘robado’ y engullido el polo que estaba guardando para su nieta. “Se tragó incluso el palo“, indicó la señora Matykowski en un medio local.

Tucker es famoso en el vecindario por comer todo lo que encuentra a su paso. De hecho es conocido como ‘Food thief‘ (‘Ladrón de comida‘) por su habilidad para zampar sin levantar sospechas.

El anillo desaparecido.

El anillo desaparecido.

Su último banquete parece que no le sentó muy bien, y unas horas después, regurgitó todo lo que había devorado. Las molestias se prolongaron durante dos días. ¿Qué tenía ese animal en su tripa? El caso es que cuando la dueña fue a limpiar su última vomitona, se encontró una grata sorpresa: su alianza de diamantes. ¡¡¡Vaya premio gordo!!!

Según el veterinario, el palito del helado funcionó como una especie de palanca y despegó el anillo de las paredes del estómago. La señora Matykowski no se puede quejar, el aparato digestivo de su mascota funcionó como una perfecta caja fuerte.

(Fotos: capturas de Youtube / NewsBeatsNow)

Cinco meses en prisión por tener sexo con un sofá en el porche de su casa

Foto: Oficina del Sheriff de Waukesha

Gerard Streator (Foto: Oficina del Sheriff de Waukesha)

La fijación de algunos por ciertos objetos no tiene parangón. Hace unas semanas os traje la curiosa historia del muchacho que se encariñó con un avispero hasta tal punto de tener relaciones sexuales con el nido de insectos (menos mal que fue una broma pesada de un redactor con mucho tiempo libre). Pero como la realidad casi siempre supera a la ficción, ahora el sufrido protagonista del relato es un viejo sofá muy querido por su dueño. Tal es su ‘amor’ por el mueble que liberó toda su pasión sin importarle el lugar donde estaba: el porche de su casa.

El apasionado pretendiente es Gerard Streator, un hombre de 47 años de Wisconsin que fue detenido el año pasado y acusado de escándalo público. Los pruebas del delito han salido a la luz tras celebrarse hace unos días el juicio. Su fatal error de cálculo: ser pillado in franganti teniendo una actitud extremadamente cariñosa con un sofá a la vista de todo el mundo. El problema es que el paseante que denunció su momento de placer era un agente de la ley fuera de servicio. Vamos, que se cayó con todo el equipo.

Según publican medios locales, las declaraciones del policía durante el proceso judicial no dejaban lugar a dudas: “el acusado empujaba su área pélvica contra los cojines tratando de autocomplacerse, mientras introducía su pene entre las dos almohadas”. No quiero imaginarme la cara del agente al ver una escena tan… (Me ahorro el calificativo).

El caso es que los juegos sexuales de Mr. Streator le van a salir muy caros ya que va a pasar cinco meses entre rejas y tiene que pagar una multa de 200 euros para hacer frente a las costas del juicio.