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El robo de un banco se va al garete porque el ladrón tiene mala letra

Supongo que recordáis la entrevista a Mariano Rajoy en la que el líder del PP tuvo un lapsus y fue incapaz de entender lo que había escrito en un papel. Muchos nos hemos visto en esa situación, ¿verdad? Tenemos una letra tan horrible que anotas un teléfono y no distingues el 8 del 6, el 1 del 7, la “n” de la “m” o qué sé yo.

Precisamente por eso, porque tenemos mala letra, cuando queremos que se nos entienda escribimos a máquina, o con recortes de revistas para pedir un rescate. Precisamente por eso ni a Rajoy ni a mí se nos ocurriría ir a atracar un banco con una nota escrita por nosotros en la que ponga: “Esto es un atraco, deme todo el dinero”.

Sin embargo, no todo el mundo es así. En el grupo de “personas que no saben que necesitan una clase de caligrafía” encontramos a Thomas Love, que decidió atracar el banco WSFS de New Castle, Delaware (Estados Unidos), plantándose en la sucursal y entregando una nota escrita por él en la que pedía que le dieran todo el dinero.

La persona que le atendió recibió la nota, la leyó, no entendió nada y se la devolvió, según cuenta la prensa local. Entonces le pidió que volviera a escribirlo porque no lo entendía. Ahí había empezado el atraco y ahí acababa también, porque nuestro ladrón decidió abandonar el banco con las manos vacías ante su falta de comunicación con el trabajador.

¿Cómo es posible que le detuvieran entonces? Pues porque los empleados empezaron a elucubrar y dedujeron que se trataba de un atraco, llamaron a la Policía, dieron una descripción de Love y los agentes le detuvieron. Estaba desarmado y había tirado la nota a la basura. Descifraron parte del contenido y, efectivamente, parecía un atraco (raro, pero un atraco).

Este tipo de situaciones en el fondo me dan lástima, lo confieso. El hombre va desarmado, nadie le entiende, no logra nada, le detienen y encima se ríen de él. Dicen desde la Policía que les llegan muchas notas “pero ninguna ilegible” y bromean con que “hubo que llamar a expertos en jeroglíficos”.

Sé que parece el guión de una película… pues bien, no lo copiéis porque la idea ya la cogió Woody Allen en Toma el dinero y corre.

PD: Unos cuadernillos Rubio en la infancia le habrían evitado la detención por intento de robo.