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"El deseado bien último se alcanza mejor mediante el libre comercio de ideas".(1919) Juez O. Wendell Holmes del Tribunal Supremo de EE UU

Política con retrovisor y despedida

Los dos jefes de la política española -el del gobierno y el del ministerio de la oposición-, ambos con mucho poder en sus partidos como para ser audaces, aunque no lo serán, se han puesto de acuerdo en lo que debían haber compartido hace tres años y discrepan en lo que sería deseable que acordaran ahora. Convienen renovar las instituciones judiciales, pero sin entrar en detalles, y convienen la política antiterrorista. Ambas cuestiones fueron materias de confrontación durante la pasada legislatura. Ahora vuelven a la casilla de partida de la que no debían haberse movido.

Da el pálpito de que los acuerdos alcanzados esta semana pasada tiene mucho de “uno para mi y otro para ti”: tu nombras el presidente que te guste y yo me reservo el veto; pero sin preocupación por la independencia, reputación y confianza pública en las instituciones judiciales. La cosa no da más de si. Y lo mismo sirve para la política antiterrorista.

Con respecto a la economía que es lo que hoy preocupa a los españoles, nada de nada. Dicen que discrepan pero sin argumentos, ni criterios de fondo, ni propuestas; más bien retórica y lugares comunes.

A modo de despedida: A lo largo de algo más de ocho años les he acompañado en estas páginas sin faltar a la cita que me propuso el director. Las nuevas realidades que impone la coyuntura publicitaria ponen punto final a esta colaboración. Lo hago con pesar y en esa circunstancia me parece debido pedir disculpas a quienes haya podido molestar o disgustar con mis comentarios y agradecer a quienes me han atendido en estos casi 1.500 artículos cortos con pretensión de crónica política que he escrito para “Madridymas” primero, y para “20 minutos” y “20minutos.es” después. Les deseo feliz travesía a todos.

Comandos, complejos o cuadrillas

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, utilizó ayer la palabra “complejo” para identificar el grupo de terroristas detenidos. Inventar palabras tiene sentido y objetivo. El ministro dio una explicación, no se tarta de “comandos” que es el concepto tradicional para identificar las organizaciones terroristas que comenten atentados, sino algo más leve, más evanescente: complejo no se sabe muy bien que quiere decir, más allá de algo raro, complicado, de difícil percepción. La proposición del ministro no ha calado, no la he visto aun reflejada en los periódicos, pero todo se andará.

Sin embargo encuentro esta mañana en La Vanguardia, en las crónicas siempre bien fundadas de Florencio Domínguez, otra palabra para entender mejor el comportamiento de estos terroristas: “cuadrilla”, como definición del grupo detenido ayer. El diccionario dice que cuadrilla: es un grupo de personas reunido para ciertos fines”. Es una definición amplia pero interesante. Y la palabra se entiende bien en el País Vasco: “cuadrilla”, que también es sinónimo de “peña”, “vasca”, “partida”, “panda” o “pandilla”.

Efectivamente los grupos terroristas de ETA puede que no alcancen el nivel de “comando”, aunque los rotos que hacen sean trágicos, ese concepto es habitual en terminología militar y se entiende como grupo entrenado, jerarquizado, profesionalizado… mientras que estos terroristas se mueven en cuadrillas de amigos y conocidos de tasca y juerga, protagonistas de algaradas e incendios y destrozos callejeros, que aprenden a disparar una pistola y a colocar unos explosivos, siempre a traición, audaces, insensatos, fanatizados… pero cuadrilla al fin de cuentas.

Acabar con ETA será largo, no faltarán tropiezos, incluso algún atentado monstruoso (suficiente ejemplo es el 11M cuyo coste y preparación fueron elementales) pero es algo previsible. Estas cuadrillas están en el capítulo final y más que podrían estar si en su entrono se produjera ese vacío que aun no se ha producido, que solo llegará cuando del árbol no caigan nueces, porque los que andan a recoger las nueces del terrorismo forman parte del “complejo” terrorista, aunque no sean ni “comandos” ni “cuadrillas”.

Buenas noticias de madrugada

Pensaba escribirles sobre el déficit público, la vuelta a los números rojos en las cuentas del Estado registrada en junio, cuando cumple el primer semestre del año, pero las alertas de los móviles, que nos tienen al tanto de la última hora, iluminan la mañana con dos actuaciones policiales en el País Vasco y en Serbia que devuelven la esperanza en la justicia y el Estado de derecho.

En Serbia detienen a Radovan Karadzic, el carnicero de Sarajevo, el responsable de la matanza de 8000 musulmanes en Srebrenica. Durante más de quince año ha estado fugado, huido de la justicia penal internacional que le ha perseguido. De la matanza de Srebrenica he tenido testimonios directos de personas que los vieron de cerca durante los últimos años; entre ellos colegas periodistas. Quizá por eso me impresiona más la detención y la puesta a disposición de la justicia de uno de los mayores asesinos vivos.

Y poco después otra noticia esperanzadora: cae el comando Vizcaya y su jefe Arkaitz Goikoetxea que pudiera ser el que asesinó a Isaías Carrasco meses atrás y es, desde luego, autor de buena parte de los últimos atentados.

Los aciertos policiales en la búsqueda de criminales, su puesta a disposición de la justicia, la causa penal y la posterior condena con todas garantías, es el triunfo de la civilización frente a la barbarie.

Lo del déficit se puede analizar luego, solventar más tarde, pero la reducción de los criminales es un acontecimiento principal, por el que merece la pena empezar el día con el mejor ánimo.

La crisis es “compleja” y “perfecta”

Solbes reconoce que las cosas están feas y utiliza un eufemismo que sirve para lo mismo y lo contrario: “esta es una crisis compleja”. Montoro, el economista oficial de Rajoy dijo algo parecido, con acento que mezcla asombro y regocijo: “esta es una crisis perfecta” Así que estamos ante una situación “perfecta y compleja”. ¡Alabado sea Dios! ¿Qué avanzamos con estas definiciones? Probablemente nada, lo que queda claro que es la cosa está fea y poco más.

En Economía esta semana van a reunir a los economistas profesionales, los que se dedican a escudriñar el futuro y el pasado para entender el presente, los que hacen previsiones y que llevan algo más de un año ajustándolas a la baja trimestre tras trimestre. Entre ellos están los de Funcas, la Fundación de las Cajas de Ahorro que organizó hace ya más de tres décadas el profesor Fuentes Quintana, y de la que salió el programa de Reforma Económica que asumió Adolfo Suárez tras las primeras elecciones democráticas (15 de junio de 1977) y que luego se materializó en la parte económica de los Pactos de la Moncloa.

Aquel Pacto de todas las fuerzas políticas tuvo a favor el sólido documento que puso sobre la mesa Fuentes Quintana y además la capacidad de maniobra de Suárez y Abril Martorell y finalmente la intuición de la oposición para coger aquel tren.

La historia no se repite, cada toro tiene su lidia. Pero en todos los casos se requiere guión e intérpretes. Ahora no se vislumbra ni el guión de la mejor política económica, ni sus intérpretes. Para cincluir transcribo la conclusión de Ángel Laborda (director de Funcas y quizá el economista más al tanto del momento): “importante ajuste a la baja del consumo y la inversión en lo que resta de este año y el próximo”. Vamos, que pintan bastos.

Un buen documento con diagnóstico fundado y propuestas de fuste podría ayudar, pero en este caso no se ve ni quien es capaz de de hacerlo, ni quien luego tiene el crédito preciso para llevarlo adelante.

Suárez no conoce, pero aprecia el afecto

Las últimas fotos de Adolfo Suárez son de hace años, cuando aun conocía y se relacionaba. Hay una con el Rey bromeando a cuenta de unos gemelos de la camisa en la que se aprecia camaradería, que no estuvo exenta de alguna tensión. Hoy todos los periódicos publican una elocuente y respetuosa foto tomada por el hijo de Suárez en el jardín de su casa (a El País se le olvidó firmar la foto, los otros medios lo han hecho, y la firma es un dato de interés, además de una obligación).

El Rey visitó ayer a Suárez para entregarle la última distintioción, el Toisón de oro. A Adolfo Suárez ese reconocimiento ya no le interesa, está en otro mundo. Dicen quienes lo visitan, los muy amigos, que no conoce pero que aprecia el afecto de quienes se lo manifiestan.

Ahora todos hablan bien de Suárez, es de los políticos más valorados, peor en vida activa sufrió ataques sin cuento, y no solo de sus adversarios socialistas, no solo de Alfonso Guerra. Los peores ataques contra Suárez le llegaron de los suyos, que son lo que más duele, y de su base electoral. ¡Qué cosas le dijeron los empresarios! ¡Qué comentarios en los medios de algunos de los que ahora se pavonean de amistad y reconocimiento! Los que no trataron e advenedizo, lo hicieron de ignorante…

La foto actual, de espaldas, con el brazo del Rey en el hombro de Suárez es una imagen de respeto y de afecto merecido y debido. En este caso la foto no requiere muchas palabras.

Cadena de despidos

La secuencia es imparable, cuando las economías ajustan, cuando se encojen, la riada, aguas abajo, se lleva lo que encuentra por medio. Un porcentaje apreciable de empleados en el sector público y en zonas no sometidas a ciclo o a competencia van a ver la crisis desde la barrera: son empleos fijos, estables y con razonable garantía de mantenimiento del poder adquisitivo. A otro porcentaje apreciable de empleados en compañías estables por la naturaleza de su negocio les ocurrirá otro tanto.

Queda un porcentaje importante de empleos por cuenta ajena o propia, profesionales y autónomos, que viven en el ciclo y que cuando las cosas van mal a ellos les va tan mal o peor. En no pocas empresas los temporales, los inestables, los de contrato por obra, son los primeros que se van a la calle. Y no por que sean los menos productivos sino porque son los más baratos y los más fáciles.

Más aun, a la hora de los ajustes, el laboral suele ser el primero. Los empleadores se afanan en bajar plantilla y adelgazan a marchas forzadas la nómina. Spanair propone despedir un cuarto de la plantilla en cuanto aparecen las perdidas.

¿No es hora de articular estrategias, doctrina, procedimiento… en defensa del empleo? ¿No sería hora de pactos más flexibles que cambien salario y tiempo de trabajo por manteniendo de la ocupación, mientras dure la crisis y las pérdidas? ¿No es posible generar confianza entre empleadores y empleados para compartir una parte de los beneficios y las pérdidas, para aplazar y anticipar retribuciones conforme vaya el ciclo y los resultados?

Economías abiertas, flexibles tienen que avanzar con procedimientos de negociación laboral más complejos, más pegados a la realidad, que defiendan el empleo y que creen clima de confianza, de seguridad. Despedir en cuanto llega el frío revela poca habilidad y menos confianza en el futuro.

La cristalería del etarra en Azcoitia

La justicia es ciega, lenta, a veces torpe, pero es mecánica, como apisonadora. La exigencia de las responsabilidades civiles (multas, indemnizaciones…) a los etarras condenados es compleja: hay que identificar bienes, señalarlos, ponerlos a subasta… lo cual requiere mucha diligencia y precisión, y en ocasiones el sistema funciona.

Así parece que ha ocurrido con al condenado Cándido Aspiazu, integrante del comando que asesinó a Ramón Baglieto, que años atrás le salvó la vida. El condenado una vez fuera de la cárcel instaló su comercio de cristalería en el mismo edificio en el que vive la viuda de Baglieto, Pilar Elías. El caso es conocido y produce bochorno.

Resulta (lo cuenta hoy la siempre bien informada Blanca torquemada en ABC) que el etarra condenado es titular de la mitad de la cristalería (la otra mitad es ganancial de su esposa) que la Audiencia Nacional subasta ahora para compensar las deudas pendientes del condenado.

Alguien debe concurrir a esa subasta para poner fin a la provocación que supone la permanente cercanía del terrorista a su víctima. Los terroristas deben sentir el aliento en el cogote del rechazo social, del acoso a sus intereses.

Entiendo que desde las organizaciones de víctimas se haga cuanto sea menester para acabar con esa provocación, para que el olor etarra se aleje de la cristalería. No es venganza, es simplemente decoro, respeto y dignidad. El 50% subastado de la cristalería tiene que servir para alejar al terrorista. Y si para ello hubiera que reclamar el apoyo de quienes están con las víctimas… hágase, sobrarán contrinuciones.

Cuánto vale Martinsa-Fadesa

Iba para primera compañía de su sector, la más grande, la que fijaba posición. Pues la ha fijado con la mayor suspensión de pagos de la historia por el volumen de crédito comprometido. Martinsa-Fadesa, fruto de la adicción de dos compañías de reciente implantación, con historia corta, era uno de los casos típicos de la euforia pasada. Y de la indigestión presente.

En su balance muchos activos materiales: el primero suelo propicio para desarrollos urbanísticos futuros valorado en casi 7.000 millones de euros, concretado en unos 28 millones de metros cuadrados; y además obra en curso o realizada por valor de unos 4.000 millones de euros. Es evidente que todo eso hoy vale menos de lo que dice el balance, en algunos casos no vale nada porque nadie quiere comprarlo, pero hay valor efectivo y valor latente. De manera que antes o después alguien pondrá en valor esos activos.

En el otro lado del balance hay unos accionistas que pagaron caro (con créditos) la compra de todo ese potencial y que lo van a perder casi todo, no se irán pobres pero ven ahora como se esfuman sus expectativas. Es el rigor del riesgo. Y además más crédito, el que hizo posible la compra de buena parte de esos activos. Y además proveedores, empleados, clientes que aparecen como acreedores, con operaciones en curso. El valor de lo que se debe, sin recargos, penalizaciones etc, dicen que va por los 6.000 millones de euros.

De manera que, por ahora, no estamos ante una quiebra sino ante un colapso de liquidez: incapacidad para atender los pagos. El camino que manda el manual es liquidar activos para pagar deuda hasta un punto en el que el negocio sea viable. Y la secuencia de perdedores es conocida y está tasada. Primero pierden los accionistas, luego los acreedores con título débil y finalmente los acreedores con garantías y mejor derecho.

Una evidencia de partida es que no parece recomendable que quienes han conducido a este desastre sigan ocupados de su gestión; su relevo es urgente aunque tiene sus dificultades. Así que hay que encontrar gestores que generen confianza. Esa es la tarea esencial para los acreedores de Martinsa-Fadesa y para el conjunto del sector sometido a sospecha. La crisis no la provoca el último que se negó a seguir financiando, el error es de quien puso en marcha la cosa sin cautela ni diligencia.

Ahora la compañía vale lo que paguen por ella, es decir bastante menos de lo que dice su balance. Pero activos hay como para responder de los pasivos y que sobre. Pero llevará tiempo.

El gobierno suspende y con mala nota

Si a Aznar se le atragantó la pasión por ser importante en el mundo, la foto de las Azores y la guerra en Irak, a Zapatero se le atraganta la crisis económica. La encuesta publicada en El País ayer era desoladora: el 63% de los encuestados consideran que este gobierno no sabe hacer frente a la situación económica, que es el problema principal de los ciudadanos. Y si no sirve para eso ¿para qué quieren los ciudadanos este gobierno?

Supongo que esa pregunta se la estará haciendo el propio Zapatero y quienes le rodean y le alertan. Aunque quizá ya no le advierten, durante el segundo mandato los presidentes suelen saberlo todo y quienes les hablan suelen escuchar y asentir. Así que puede que no haya pregunta.

Las otras políticas sociales que promueve el gobierno, muy del cuño Zapatero, gozan de general aceptación; son más los que aprueban que los que rechazan, incluso más que los votantes socialistas. Pero la economía emerge como agujero negro que arruina las expectativas electorales socialistas.

A favor de Rajoy cuenta que la primera cita electoral relevante serán las europeas, la primavera próxima. Simplemente con el voto de castigo y rechazo a un gobierno incompetente en lo económico, Rajoy ganará con margen como para consolidar la posición que ha construido laboriosamente estos meses y para colocar a los socialistas en precario.

El suspenso que los ciudadanos otorgan a la gestión económica Zapatero-Solbes podría conducir a una revisión de su estrategia pero eso no suele ocurrir, rectificar no está al alcance de cualquiera, menos aun de quienes gozan del poder. Aznar, por ejemplo, no se ha enterado todavía de que lo de Irak estuvo muy mal y fue un error. Y Zapatero se retirará repitiendo que la crisis no era para tanto.

Aznar vuelve a escena (de puntillas)

El expresidente Aznar volvió anoche a escena en Telemadrid, con un amigo al lado, para desgranar su visión del pasado, del presente y del futuro. El pasado de bien a muy bien, el presente mal y el futuro… ya veremos. Aznar es aun joven, tiene un par de vidas por delante, pero es probable que ninguna de ellas tenga que ver con la política activa. En realidad anda en las relaciones de alto nivel e interés.

Anoche quedó aun más claro que antes que no le gusta Rajoy ni lo que está haciendo. Más aun, quedó casi claro que hará todo lo que pueda para desalojarlo, para volver a recuperar el rumbo que él trazó. Pero la fuerza de Aznar es muy relativa, su presencia en los medios depende, más que de lo que diga, de que sea grueso, bravo, contundente.

Seguro que van a destacar el símil con la etapa Hernández Mancha, con su provisionalidad, por cuanto parece interpretar que eso es lo que desea para Rajoy. Con estas sugestiones el expresidente irá notando más vacío a su alrededor, se sentirá más jarrón chino grande y aparatosa que estorba donde le pongas.

Suárez fue capaz de montar un partido, el CDS, que duró unos años y compareció a varias elecciones con éxito muy matizado. González optó por ser dinosaurio, en el lateral del partido, sin influencia efectiva, pero con espacio para, entre vez y cuando, levantar la voz sin esperar que le hagan el menor caso. González sabe que está para el silencio y para que le escuchen siempre que no se vaya demasiado lejos.

El caso de Aznar es distinto, se fue sin perder, y perdió sin ser protagonista. Peor aun, pierde cada día que aparece. La irrupción en Valencia fue decepcionante en casi todo, desoladora para si mismo. Y la intervención anoche en televisión amiga no le habrá granjeado ningún amigo adicional y, quizá, le ha hecho perder otros. No le importará, está más alla de esas contingencias,. Tal y como se nota cuando defiende la oportunidad de los erropres, cuando insiste que en Irak había armas de destrucción masiva o que todo el mundo lo imaginaba.

Este hombre va a su aire, confiesa que su mujer votó a Fraga, allá por 1979, y él a la UCD. Pero quien haya leido los artículos que escribía en Logroño aquellos días, concluirá que escribir aquello y votar UCD era poco compatible. Quizá haya olvidado.