Entradas etiquetadas como ‘teatro’

¿Un botón para callar a todos? ¿Una carrera de caballos en un carrusel?

BecConsejo: “Siempre es buen momento para innovar”

Es probable que muchos de vosotros los conozcáis, dado que llevan desde 2001 con sus locuras y han actuado también en España (aquello salió en la tele y todo, no digo más), pero creo que han hecho méritos suficientes como para salir en el becario. Os hablo de Improv Everywhere, un grupo de locos que empezaron en 2001 a montar escenas en Nueva York y siguen hoy en día.

Son responsables del espectáculo aquel del patinador torpe, ¿os acordáis? Pues bien, llevan ya más de 100 misiones, algunas de ellas la mar de divertidas.

Por si os gusta, debéis saber que para llevar a cabo experimentos de este calibre necesitáis muchos (muchos, muchísimos, muchisísímos) amigos dispuestos a colaborar, mucha coordinación y más ingenio que Marco, que siendo un niño se fue de los Apeninos a los Andes acompañado solamente de un mono que, según dicen en los primeros capítulos, era de Brasil, de modo que ni conocía la zona ni nada.

Últimamente suelen hacer un montaje al mes, pero yo os voy a seleccionar tres de mis favoritos: el último, que se llama “Di algo bonito” y dos de los más recientes, “Carrera de caballos en el carrusel” y “El botón del silencio”.

1. Di algo bonito

¿Imaginas que tu alcalde pusiera un atril en medio de la calle donde pusiera: “Di algo bonito”? Sería genial que todos se pasaran por delante y dejaran sus buenos deseos. Claro que sería tan bonito como raro, las cosas como son. A estas alturas de la película ya no estamos acostumbrados a que la gente diga cosas amables porque sí. Pues bien, los de Improv Everywhere también han cambiado eso….

2. Una carrera inmóvil

Si estás en un carrusel con tus hijos, primos, sobrinos, hermanos, nietos, padres o abuelos (el blog del becario lo lee gente de todas las edades), y ves que un hombre disfrazado de jinete se monta en uno de los caballitos y monta como si estuviera en el hipódromo seguramente piensas: “Este tío está flipao. Sin embargo, si a ese jinete se le suman un montón de espectadores que parecen haber viajado al pasado y que se dedican a apostar quién ganará… ufffff… o piensas que hay algo orquestado o te da por decir “cómo están las cabezas”. En este caso, había un poco de todo: un poco de flipao, un mucho de orquestado y un todo de “cómo están las cabezas”. Y se llamó  Carousel Horse Race.

3. Y se hizo el silencio

A caballo entre el “cállate que me desesperas” de Quico (El chavo del ocho) y el Si se callase el ruido de Ismael Serrano encontramos mi misión favorito, la del The mute button. Imaginad que estáis en el parque de vuestra ciudad, con el bullicio de siempre, y de repente se hace el silencio. Todos callan, los que discutían se vuelven mudos, el músico de turno toca pero no suena, los perros no ladran… ¿qué está pasando? Oigo mis pasos, pero solo eso… ¿me he vuelto loco? No, están improvisando

PD: ¿Cuál es vuestro favorito? ¿Los conocíais ya?

Cocaína para todos en el teatro

Barra libre de cocaína con el arte como excusa. El gobierno de Colombia pretende averiguar qué ocurrió realmente durante una obra de teatro protagonizada por la actriz cubana Tania Bruguera a raíz de lo denunciado por varios espectadores, que aseguraron que desde la propia producción se promovió el consumo masivo de droga entre el público.

La actriz había pedido permiso para usar un arma de fuego real y para hacer circular cocaína a granel en la función que representaría en Universidad Nacional de Bogotá, pero evidentemente se lo denegaron.

Sin embargo, según publica el diario El Tiempo, se pasaron la prohibición por el forro y sacaron tres bandejas repletas de cocaína para pasarlas entre el público como si fuesen bocadillos.

El espectáculo era tan dantesco que más de uno, incomodado, se levantó y se fue (yo reclamaría el precio de la entrada). Pero otros no. Parte del público aceptó de buen grado la iniciativa (ya me entendéis) y merendó un poquito antes de que los organizadores suspendiesen la obra al ver que se les iba de las manos.

Según leo en Infobae, que cita a la agencia DPA, la ministra de Educación colombiana, Cecilia Vélez, ha dicho que el Ministerio de Cultura financió la obra y que por ello está en la obligación de esclarecer los hechos: “La señora Bruguera pidió algunas cosas no legales y las autoridades dijeron que no; ése es un acto ilegal y hay que investigarlo a fondo. Además, se debe analizar la forma en que se están manejando esas cosas en la universidad“. En mi opinión, a la mujer no le falta razón.

PD: Yo creo que este caso deberían investigarlo los nuevos agentes corruptos de Sin tetas no hay paraíso, que por lo visto ayer, dominan el tema a la perfección.

– Envía el post:

Bookmark and Share