Dando la nota

Desde el ‘Satisfaction’ de los Rolling al ‘Wannabe’ de las Spice pasando por la lengua de Miley.

Casi si cancela Eurovisión en Israel

Esto sí que podía haber sido un drama y no lo del vestido que llevó Lydia a Eurovisión en 1999.

Desde que Netta y su Toy ganasen el Festival el pasado mes de mayo con una de las finales más reñidas de los últimos tiempos, todo han sido comentarios y especulaciones sobre la ciudad que albergaría Eurovisión en su próxima entrega.

El conflicto de Israel con Palestina ensombrecía el asunto. Unos decían que sería Tel Aviv quien se llevaría el gato al agua, y otros que el Gobierno de Netanyahu no permitiría que el ‘brilli brilli’ saliese de Jerusalem.

La historia es que para celebrar el Festival en tu país, antes de una determinada fecha hay que pagar a la UER 12 millones de euros como garantía de que el país en cuestión tiene el suficiente respaldo económico como para afrontar los gastos que conlleva. La fecha era el 1 de agosto, y como en Israel no se ponían de acuerdo, se amplió al 14.

¿Quién debía pagar? ¿la televisión pública israelí o el Gobierno? Según tengo entendido debería ser la tele quien pagase pero claro, se negaron, y chantajearon de ese modo a un Gobierno que es consciente de lo importante que es para el país albergar Eurovisión y conociendo el gran beneficio que supone en cuanto a turismo y notoriedad internacional, ayudó a a que la televisión pública pidiese un préstamo bancario, siendo este garantizado por el Tesoro y comprometiéndose devolvérselo a la corporación en caso de que se cancele el evento y se pierda el importe.

Si a esto le sumamos la polémica decisión que quiso tomar el gobierno israelí de dividir Kan, su televisión pública, en dos canales (uno para noticias y otro de entretenimiento), que hubiese conllevado su salida de la Unión Europea de Radiodifusión por incumplimiento de normas, el tema político, la necedad… la cosa se complica aún más.

La cuestión es que finalmente se han puesto de acuerdo. Eurovisión, de momento,será en Israel. Soy de los que piensan que si una cosa comienza siendo problemática… mejor cancelarla cuanto antes. Además, lo de que el Gobierno se comprometa a hacer frente al préstamo si se cancela el Festival… no me huele del todo bien. Como dice un buen amigo mío israelí: “las estupideces de mi país…

¿Qué pasará ahora? Si por lo que fuese, Israel no fuese el anfitrión, la mejor posicianada sería Austria, que ya albergó Eurovisión en 2015 gracias al triunfo de Conchita Wurst, será quien acoja el Festival en 2019.

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