BLOGS
La gente de Rosy Runrún La gente de Rosy Runrún

Historias del corazón con mucha guasa

La boda sin cámaras de Fran Rivera y Lourdes Montes

Fran Rivera vuelve a ser un hombre casado. El torero y la abogada lourdes Montes se dieron el sí quiero este pasado fin de semana en Ronda, el sitio perfecto para celebrar una boda rústica como era el sueño de la pareja. Por suerte para nosotros y por desgracia para los novios, hubo quien no se desprendió de su móvil y hemos podido ver fotos de la celebración. Digo lo de los móviles porque la pareja aviso uno por uno a los 380 invitados para que no llevasen ni cámaras de fotos ni móviles, pero como era de esperar, la mayoría no les hizo caso. Y no es que Lourdes o Fran tengan nada en contra de las nuevas tecnologías, pero tenían vendida la exclusiva del evento a la revista Hola, a la que también le vendieron la exclusiva de que iban a casarse. No se qué pensará hacer la revista, pero ya hemos visto todo lo que teníamos que ver. El llevaba chaqué y chistera, como pidió al resto de sus invitados, y ella llevaba un vestido blanco muy sencillo de Pronovias.

Y al igual que han tenido problemas con las fotos, Lourdes ha tenido un pequeño disgusto con el tema del traje. La marca Pronovias ha sido elegida porque ha pagado por vestir a la novia. Tiene un contrato con ellos y se ha puesto un traje suyo, pero el traje de novia iba a ser obra del diseñador sevillano Roberto Diz, que también ha sido el artífice de los trajes de la pequeña Cayetana, madrina de la moda y de la mayor parte de la familia de Lourdes. Pero el feo ha sido que finalmente se ha decantado por el vestido de Pronovias, previo contrato jugoso.

Al margen de estos contratiempos, la boda transcurrió con normalidad y los que allí se reunieron lo pasaron a las mil maravillas. Como ha declarado la novia: “Solo han sido invitados la familia y los amigos, nada de compromisos”. Entre los invitados destacaron Cayetano Rivera y Eva González, la más guapa de todas ellas sin lugar a dudas con un vestido nude y una pamela color paja de tales dimensiones que solo le puede quedar bien a ella. Tampoco quisieron faltar a un día tan importante el periodista Jose María García, amigo del torero desde que este era un adolescente; Cesar Cadaval y toda su familia; el cantante José Manuel Soto, tío de la novia; La cantaora remedios Amaya, la periodista Paloma García Pelayo, Farruquito y Rosario; o Manuel Díaz el Cordobés y su esposa Virginia Tróconis, otra de las más bellas del día con un vestido corto de encaje beige.

La novia se hizo de esperar más de 30 minutos, cosa que no extrañó nada al novio que sí llego diez minutos antes de la hora prevista, las 12.30. No creo que se asustase mucho, porque se encontraba en la misma finca y hubiese sido fácil ir a por ella si no hubiese querido bajar. El almuerzo fue un poco atípico y no se sentó nadie. Se sirvió de pie, a gusto de la novia que piensa que es mucho más agradable poder moverte de un sitio y hablar con unos y otros mientras comes. A las cinco de la tarde, una vez terminado el almuerzo empezaron con la música y las copas y la fiesta se dilató casi hasta la mañana del día siguiente. Lástima que no se puedan ver fotos porque hay escenas muy graciosas. Sobre todo las protagonizadas por César Cadaval y su amigo José Manuel Soto, los más payasos del lugar.

Pues si pensabais que aquí se acababa el momento boda Lourdes/ Fran, estabais equivocados. Ella sigue queriéndose casar por la iglesia y asegura que en cuando su ya marido reciba la nulidad matrimonial de Eugenia Martínez de Irujo, volverán a casarse por la iglesia, como dios manda. ¿Tendrán los invitados que hacerles otro regalo? ¡Qué pesadilla!

1 comentario

  1. Dice ser El Zurriago

    Atípico e incomodísimo. La novia dirá lo que quiera, Rosy, pero almorzar de pie es un coñazo horroroso y además cansadísimo. Entre cascar y tragar, terminas con más medallas que el General Moscardó -te riegas con todo lo que te metes a la bocota- y con suerte te comes cuatro canapieses al vuelo. Pamí que lo hicieron por ahorrar, pero es sólo mi malévola opinión.
    El lugar de la celebreision, mu rústico sí y seguro que bucólico al más no poder, pero con ese suelo de tierra rojiza, no quiero ni pensar qué zapatos y que bajos pantaloneros se pusieron todos los comensales. Yo que soy un histérico de los zapatitos limpios, me hubiera pasado el bodorrio pasándome un trapito por ellos. Ellas, ni te cuento. La que fue en sandalias, volvió con los deditos como si llegase del Camino Santiago y a poco que bailoteasen después o se marcasen medio zapateao, seguro que se mascaba la polvera como el salvaje Oeste. No me gustó nada el suelo. El sitio sí.
    Sigo con el despelleje que hoy estoy mariconcísimo criticón y hay que aprovechar a desestresarnos si nos dejan. Espero que sí. El vestido de la novia, clásico pero me gustó bastante y mira que es difícil que me guste alguno. Escote en pico favorecedor -ella tiene buenas tetas- y con manga rollito medievo -trompeta creo le llaman. Monísimo. El peinado, mejorable. Bien la diadema princesita, pero el recogido le hacía un poco mayor. Los pendientes de perla -seguro que reliquia de alguna antepasada- mejor si se los hubiera dejado en el baúl de los recuerdos. Muy grandes y poco favorecedores y mira que es difícil que unas perlitas no favorezcan a cualquier hembra a poco linda que sea. El ramo un horror. Enorme y flácido. Los colores bueeeeno, pero el musguito de la base, pa salir corriendo o guardarlo para el Nacimiento navideño.
    De Francisco no sé ni qué decir. Acojonao, oigan. Pa ponerse un sombrero copa, me temo hay que tener cabeza jíbara, porque si noooo, pareces Arguiñano en Nochevieja. Le pesaba tela el gorruco, sólo hay que ver la portada y fijarse en las cejas del torero; se le caen un poco los ojos y se parece peligrosamente -en los ojossss- a su hermano el Paquirrín Dj o me lo parece a mí? Y la pulserita de bolas turquesa que lleva en la mano izquierda -seguro que la compró este verano en algún puestuco de Ibiza- pues para la boda, pues no. Mu mal. Pulsero hippieloris el día de tu boda, no es muy elegante que digamos, que le pregunten a Nati Abascal y nos haga una tesis del asunto…

    La pequeñita chiquitita que se baña en un bidé -su ex, la duquesita-, le va a colaborar para la nulidá eclesiásticaaaa, cuando las ranas críen pelo. Menuda es. Orgullosa y geniuda la rubia canija. Es su venganza perfecta, por todo lo que le hizo pasar con la custodia de la niña Cayetana en tiempos bien recientes, y se la va a servir fría y con alevosía.

    17 septiembre 2013 | 12:32

Los comentarios están cerrados.