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“Observa la verdad y no la traspases. No calumnies a ninguna gente grande o pequeña”, Ptahhotep

Archivo de abril, 2014

El Muro de la Palabra

La festividad de Sant Jordi, el Día del Libro y de la Rosa, ha tenido este año como una de sus novedades El Muro de la Palabra que 20minutos instaló en la parte alta de la Rambla de Barcelona. En un día espléndido de sol, miles y miles de barceloneses y turistas salieron a la calle y muchos de ellos se acercaron para dejar sus mensajes en el plafón o para curiosear. Miquel Fuster, dibujante de nuestro periódico, realizó un retrato de homenaje a Gabriel García Márquez, que fue de lo más fotografiado.

Mensajes en El Muro de la Palabra

Mensajes en El Muro de la Palabra de 20minutos en la Diada de Sant Jordi.

El Muro de la Palabra estuvo abierto a todo el mundo entre las 10 de la mañana y las tres de la tarde y acabó completamente lleno de dedicatorias de todo tipo, pero, sobre todo, de mensajes de solidaridad y a favor de la convivencia. Llamó la atención cómo, pese a la que está cayendo, la ciudadanía dejaba plasmados lemas que apelaban a la esperanza y a la lucha. Nadie parecía derrotado por la crisis, ni por los malos políticos, que recibieron críticas contra los recortes.

Como ejemplo, puedo explicar que, una hora antes de abrirse el Muro, una mujer se acercó y preguntó si podía escribir ya sobre él. Se llamaba Mercè. Me explicó que no podía esperar hasta las 10 y que quería dejar su mensaje porque, luego, no podría. Ante su insistencia, abrimos El Muro de la Palabra para que solo ella lo pudiera pre-inaugurar. Fue directa hacia él, con el rotulador que le facilitamos en la mano, y con pulso firme dejó escrita su frase.

Estaba claro que le salió de dentro, de muy dentro, y que tenía una gran ansiedad por sacarla y dejarla reflejada en El Muro de la Palabra. Mercè escribió sin dudarlo, el siguiente mensaje: “No tires la toalla, ¡vive!”. A partir de ese momento, las llamadas a aprovechar el momento se sucedieron a lo largo de la mañana. Quizás, el año que viene, deberíamos cambiar de nombre e instalar El Muro de la Esperanza en vez de la Palabra, porque, como escribió enigmáticamente Enriq, otro ciudadano: “¿Las palabras se las lleva el viento?”.

¿Quién conoce a los políticos?

Quejarse de los políticos es seguramente el segundo deporte nacional. Si no fuera por el fútbol es posible que ostentara la primera posición, ya que hay tantos jugadores-seguidores como ciudadanos. Hay muchas formas en que se manifiesta esta protesta antipolíticos, desde no votar cuando hay elecciones a participar en manifestaciones o escraches.

Lo curioso del caso es que, pese a que los políticos copan buena parte de las fotografías y de los vídeos de los medios de comunicación, no son demasiado conocidos. Es decir, el ciudadano se queja de su actuación, pero, en cambio, si lo tuviera al lado no sabría ni reconocerlo para recriminárselo en persona.

Esto es real. Lo dicen las encuestas. Por ejemplo, en el último Barómetro municipal de Barcelona de principios de este año se puso de manifiesto que los barceloneses no conocían al 100% a los líderes de los diferentes grupos políticos con representación en el Ayuntamiento.

Manifestación de bomberos

Bomberos manifestándose contra los políticos en Barcelona el pasado enero. ACN

El alcalde, por ejemplo, es el más conocido, pero hay un 11,2% de barceloneses que si lo vieran paseando por la calle no sabrían reconocerle. Es decir, es la persona que decide sobre el día a día de su ciudad y, si se sientan con él en el autobús, no sabrían que es su alcalde.

Aún peor es el grado de conocimiento del resto de políticos municipales. Un 68,9% de los barceloneses no identificaría al líder socialista de su ciudad si lo tuviera al lado, mientras que un 27,9% no sabría reconocer al jefe de filas del Partido Polupar. En el caso de ERC sería un 27,4% y, por lo que respecta a ICV-EUiA, un 64% no podría distinguir al jefe de filas ecosocialista.

Esta situación es especialmente significativa si tenemos en cuenta que la mayoría de los líderes municipales de Barcelona tienen una dilatada carrera política. Es decir, han salido en muchas fotos de diario y en muchos informativos de televisión durante años, pero, aún así, sus conciudadanos no los conocen lo suficiente. ¿De quién es la culpa?…

Explicaré una anécdota. En la última Diada de Sant Jordi se produjo una manifestación en el centro de Barcelona, en la que participó un sindicato y varias asociaciones. Por delante de estos manifestantes, que lanzaban consignas contra los “vividores” de la política, pasaron varios políticos municipales y no les reconocieron. Es decir, criticaban a la clase política con el megáfono, pero no eran capaces de decírselo cara a cara si pasaban por su lado.