Entradas etiquetadas como ‘refranero español’

¿Utilizamos correctamente el refrán ‘Hay más días que longanizas’?

¿Cuál es el origen del refrán ‘Hay más días que longanizas’?Actualmente muchas son las personas que utilizan el refrán ‘Hay más días que longanizas’ para señalar que hay mucho tiempo para llevar a cabo algún cometido, por lo que no es necesario tener ninguna prisa para hacerlo, pero, realmente, en sus origenes este dicho nada tenía que ver con el sentido que se le da hoy en día.

El refrán hacía alusión a aquellas personas que comían sin medida todo lo que tenían en sus despensas, sin tener en cuenta que podían quedarse sin alimentos para los siguiente días. De ahí que se utilizase las longanizas (muy común en todos los hogares de la época) como ejemplo de que se disponía de menos piezas de este embutido que jornadas (días) había a lo largo del año hasta conseguir nuevas piezas.

Por lo tanto el refrán ‘Hay más días que longanizas’ era un clara advertencia a ser precavido y mirar por los días venideros, con el fin de no quedarse sin reservas en la despensa; un sentido muy diferente al que hoy en día se le da al utilizarlo.

Ocasionalmente podemos encontrarnos con alguna persona que, erróneamente, utiliza el apellido ‘Díaz’ en lugar de ‘días’.

La primera referencia al refrán la encontramos en la obra ‘Refranes que dizen las viejas tras el fuego’ recogida por el Marqués de Santillana en el siglo XV y en la que aparece como ‘Mas ay dias que longanizas’ (literalmente escrito).

 

Fuente de la imagen: Akassia vía photopin cc

¿Cuál es el significado del refrán ‘A quien Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos’?

¿Cuál es el significado del refrán ‘A quien Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos’?El refranero español está repleto de grandes dichos populares que se utilizan, desde hace muchísimos siglos, para dar algún tipo de consejo, una predicción o una explicación de un suceso con moraleja incluida.

‘A quien Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos’ es uno de esos refranes que con el paso del tiempo y el uso coloquial ha perdido el verdadero sentido de la sentencia, utilizándose en numerosas ocasiones de un modo erróneo y dándole un significado totalmente diferente al que pretende la expresión.

Muchas son las personas que creen (erróneamente) que esta frase viene a señalar que los hijos ajenos se sienten como propios cuando se pertenece a una misma familia o, también, a que la falta de hijos está compensada con la presencia de sobrinos, que al tratarse de niños de corta edad éstos son traviesos como pequeños diablillos. Pero no, nada tiene que ver con esos sentidos, todo lo contrario ya que el refrán (cuyo verdadero propósito viene a dar a entender los problemas por los que en alguna ocasión hay que pasar por causas ajenas a uno mismo) pretende dejar malparados a los sobrinos y lo que representaban antiguamente.

Siglos atrás se tenía la firme convicción de que, así como los hijos solían ser una bendición de Dios, los sobrinos eran el prototipo de herederos indeseados, estando muchos de ellos sólo cerca de sus tíos (ancianos y sin descendencia) en sus últimos años de vida, por el simple interés de heredar todas las posesiones tras el fallecimiento.

 

 

Fuente de la imagen: bkoyoo