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¡ALERTA! Este lugar está en cuarentena… ya podéis ir rezando [Mi charla en #Naukas17]

¡ALERTA! Este lugar está en cuarentena… ya podéis ir rezando [Mi charla en #Naukas17]

El 15 y 16 de septiembre tuvo lugar en Bilbao Naukas 2017, el mayor evento de divulgación científica que se celebra en España y que este año se ha englobado junto a otras actividades dentro del ‘Bizkaia Zientia Plaza’ y auspiciado por la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.

Charla Alfred López #Naukas17

Un año más he tenido el inmenso honor de dar una charla el sábado 16 a las 17:40 horas en el impresionante Palacio Euskalduna cuyo título fue “¡ALERTA! Este lugar está en cuarentena… ya podéis ir rezando”.

A continuación os transcribo la charla (tal y como la escribí, evidentemente, posteriormente sobre el escenario decidí cambiar algunas cosas, sobre todo en el orden de explicarlas). Al pie podréis ver el vídeo de la charla que fue retransmitida por streaming a través de la web de Eitb: http://www.eitb.eus/es/divulgacion/naukas-bilbao/videos/detalle/5084258/alfred-lopez-alerta-este-lugar-esta-cuarentena-podeis-ir-rezando/ o en mi canal de YouTube: https://youtu.be/EErejO2R9BY?t=21

¡ALERTA! Este lugar está en cuarentena… ya podéis ir rezando 

Se conoce como cuarentena a la acción de aislar a uno o varios individuos (animales o cosas) sospechosas de poder ser un peligro para la salud pública. Con ello se pretende prevenir cualquier propagación de una enfermedad considerada como altamente contagiosa.

Por otra parte también encontramos que se conoce comúnmente como cuarentena al periodo postparto en el que una mujer tras el alumbramiento de un bebé necesita para volver a estar como antes del embarazo. Aunque se le llama popularmente cuarentena el nombre que los especialistas en obstetricia prefieren darle a ese periodo es el de ‘puerperio’.

Pero ¿tiene algo que ver la cuarentena de las parturientas con el aislamiento epidemiológico? ¿por qué se conocen ambos con el término de cuarentena? ¿realmente una cuarentena debe durar cuarenta días?

Pues sí, tiene mucho que ver y además el aislamiento epidemiológico deriva de la cuarentena a la que se sometía antiguamente a las mujeres tras dar a luz.

Hace muchísimo tiempo, y me refiero a hace unos cuantos miles de años, a la mujer que acababa de dar a luz se la consideraba como impura y debía ser aislada, ya que se tenía la creencia que todo aquello que tocara quedaría infectado.

De hecho, la Ley Mosaica o de Ley de Moisés en la que se basan gran parte de los evangelios y muchas de las escrituras sagradas de la actualidad, ya lo recogía en el Antiguo Testamento en el que indicaba esa impureza de la mujer tras el alumbramiento. No se le permitía ni tan siquiera entrar en un santuario hasta transcurrido los cuarenta días después de haber dado a luz. Sería entonces cuando portaría al recién nacido ante los sacerdotes que consagrarían al bebé y purificarían a la mujer.

De ahí que una de las festividades señaladas en el calendario católico sea el de la Candelaria el 2 de febrero, 40 días después de la fecha en la que la Iglesia determinó el nacimiento de Jesús.

Como bien sabréis tanto el catolicismo como el judaísmo y muchas de las actuales religiones basan sus periodos en cuarenta días: por ejemplo, los 40 días de ayuno de Jesucristo en el desierto o la Cuaresma que va desde el final de carnaval hasta Semana Santa.

Y desde entonces y en base a esa fórmula de cuarenta días que marcaba la Ley Mosaica, cada vez que aparecía alguna enfermedad desconocida o contagiosa se decidía poner en aislamiento durante ese periodo de tiempo.

Pero el término cuarentena no comenzaría a utilizarse hasta bien entrada la Edad Media, concretamente hasta el siglo XIV en el que parte de Asia y Europa se encontraron azotadas por una devastadora pandemia de peste negra.

En el año 1348 la llegada al Mar Adriático de varios barcos que se dirigían a Croacia hizo que desde la República de Venecia se ordenara mantenerlos aislados en alta mar (antes de poder desembarcar en el puerto de Dubrovnik) durante ‘Quaranta Giornos’, o sea, 40 días, y que dio origen al término cuarentena. Ese periodo de tiempo se determinó por la tradición que hasta entonces se mantenía y que procedía de la Ley Mosaica, así que siguió prevaleciendo el motivo religioso a cualquier razonamiento científico, ya que por entonces quienes se dedicaban a la medicina todavía no tenían determinado cuál era el periodo de tiempo que se necesitaba para aislar en cada enfermedad.

Y así ha seguido manteniéndose a lo largo de los años y no fue hasta entrados en el siglo XX (ya con la medicina moderna) cuando se comenzó a aplicar un tiempo de aislamiento diferente para cada patología. Por ejemplo el tiempo de aislamiento en el caso de Ébola las cuarentenas fueron de 21 días.

Eso sí, lo que se ha mantenido ha sido el término cuarentena aunque un aislamiento no sea por ese periodo de tiempo.

También cabe destacar que las cuarentenas tras el alumbramiento (puerperio) tampoco son de 40 días sino que abarcan entre las 4 semanas (28 días) y las 6 semanas (42 días) todo dependiendo de cada caso y mujer y el tiempo que realmente necesita cada organismo para recuperarse totalmente del embarazo.

Cabe destacar que tal y como me explicó la especialista en obstetricia Sofia Fournier, estas cuarentenas o puerperios postparto pueden variar dependiendo de la época del año del alumbramiento, ya que si este ha tenido lugar de cara al verano se acorta ese periodo para estar lista antes de las vacaciones y sin embargo de cara al invierno se alarga algo más pues no hay tanta prisas al llevar más prendas de ropa.

Como nota curiosa, un par de cuarentenas que han sido significativas a lo largo de la Historia (de las muchas que ha habido) son:

A los tripulantes del Apolo XI a su vuelta del viaje a la Luna. El viaje de viaje de ida y vuelta duró 8 días y cuando regresaron se les mantuvo aislados para prevenir cualquier contaminación interplanetaria a lo largo de 21 días (3 semanas).

La cuarentena más larga de la Historia la padeció Mary Mallon (conocida como María Tifoidea) que contagió en Nueva York a 53 personas de Fiebre tifoidea a principios del siglo XX. Sufrió dos periodos de cuarentena, el primero de 3 años (entre 1907-1910) y el segundo de 23 años (entre 1915-1938 cuando falleció).

Vídeo con la charla completa (10 minutos):

Agradecimientos por su ayuda a Sofia Fournier (especialista en obstetricia y autora del blog ‘Una mami que se mima’) y a Ignacio López-Goñi (profesor de microbiología y virología en la Universidad de Navarra y autor del blog microBIO) Lee el resto de la entrada »

¿Sabías que el acto de poner en cuarentena no se originó por motivos médicos sino religiosos?

¿Sabías que el acto de poner en cuarentena no se originó por motivos médicos sino religiosos?

Conocemos como ‘cuarentena’ al periodo de aislamiento preventivo al que se somete a una persona, lugar o animal por razones sanitarias. Se le llama de tal modo debido a que en sus orígenes ese periodo de tiempo correspondía a 40 días.

Los motivos por los que se decide poner a alguien o algo en aislamiento son variados, pero es común encontrar que se realiza tras producirse una infección (ya sea por algún virus o bacteria) y con el fin de que no se extienda o contagie el resto de la población.

Se conoce también como cuarentena al periodo inmediatamente posterior al parto, necesario para que la mujer se recupere totalmente tras el alumbramiento y vuelva a su estado anterior al de la gestación. Este espacio de tiempo es también llamado ‘puerperio’.

Pero, tal y como ha avanzado la medicina en los últimos siglos, es de sobras sabido que tanto para el aislamiento por infección/enfermedad o tras el alumbramiento no es exactamente necesarios que sean cuarenta días los que debe durar esas cuarentenas, ya que cada patología o situación tiene su propio tiempo de recuperación.

El hecho de acuñar con el término cuarentena a ese espacio de tiempo (a partir de la palabra ‘Quaranta giorni’ -cuarenta días-) proviene de la Edad Media, cuando hicieron aparición varios brotes epidémicos (como la  ‘peste’) y los médicos de la época tuvieron que decidir aislar a los afectados para evitar que se contagiase el resto de la población (era muy común hacer pasar esa cuarentena a los barcos y pasajeros que llegaban de largos viajes transoceánicos).

Pero el motivo de que ese tiempo de aislamiento o recuperación esté vinculado al número cuarenta no fue originalmente por motivos médicos sino totalmente religiosos.

Desde la antigüedad el número cuarenta ha estado vinculado a muchos episodios que quedaron reflejados en los libros sagrados. De hecho, en la antiquísima Ley Mosaica (o de Moisés), en la que posteriormente se basan muchas otras religiones modernas, son continuas las referencias que se hace al 40: los años en que Moisés vivió como pastor en Madián; los días en el que, también Moisés, permaneció en el Monte Sinaí antes de bajar (según las Sagradas Escrituras) con las tablas de los Diez Mandamientos; los años a los que los hebreos fueron castigados a vagar por el desierto; o los días (y noches) que Jesucristo pasó de ayuno en el desierto y vivió el episodio en el que fue tentado por el diablo (por citar unos pocos ejemplos).

Esta devoción religiosa por el número cuarenta también es la responsable de la duración del tiempo de Cuaresma (periodo comprendido entre el final del Carnaval e inicio de la Semana Santa).

Pero también el tiempo de cuarentena para una mujer tras el parto proviene directamente de motivos religiosos y fue heredada dicha tradición desde la Ley Mosaica, tal y como recoge el Levítico 12:1-8 (uno de los libros bíblicos del Antiguo Testamento) en el que indica:

[…]Si una mujer da a luz a un varón, ella quedará impura por siete días, como cuando tiene su menstruación. Al octavo día se le hará al niño la circuncisión, y después la mujer debe permanecer treinta y tres días purificándose de su flujo de sangre. Ella no debe tocar nada consagrado ni entrar en el santuario hasta que se haya completado su período de purificación[…] […]Cuando se complete el período de purificación, una vez que haya dado a luz a un niño o a una niña, llevará un cordero de un año de edad como sacrificio que debe quemarse completamente, y una paloma joven o una tórtola como sacrificio por el pecado. Los llevará al sacerdote a la entrada de la carpa del encuentro. Luego el sacerdote la presentará ante el SEÑOR y la purificará completamente. Así quedará purificada de su flujo de sangre. Esta es la ley para la mujer que dé a luz. Si no puede pagar el precio del cordero, entonces llevará dos pichones o dos tórtolas; una como sacrificio que debe quemarse completamente y otra como sacrificio por el pecado, y así el sacerdote la purificará[…]

Y este hecho se refleja en los cuarenta días que tuvo que esperar la Virgen María tras dar a luz a Jesús para presentarlo a los sacerdotes del Templo de Jerusalén. De hecho, muchos son los lugares que celebran el 2 de febrero la Fiesta de la Candelaria con el que se da fin al ‘ciclo de las fiestas navideñas’, ya que, según la costumbre cristiana, esta fecha cae en los 40 días posteriores a los del nacimiento del Mesías.

Así pues, debido a la antigua y religiosa costumbre de utilizar los periodos que comprendía el cuarenta, y a la alta religiosidad que por entonces se profesaba, los médicos establecieron que ese era un buen número de cara al tiempo necesario para realizar un aislamiento preventivo.

Hoy en día, a pesar de que seguimos utilizando el término ‘cuarentena’, el periodo de tiempo varía según la patología y ya nada tiene que ver con el cumplimiento de plazos religiosos.

 

 

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Fuente de la imagen: pixabay