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¿Cuál es el origen de la expresión ‘No me he comido un colín’?

A través del perfil en Instagram de este blog (@yaestaellistoquetodolosabe2) José Verdú me envía un mensaje donde me consulta sobre el origen y motivo de utilizar la expresión ‘No se ha comido un colín’ (y también en su forma en primera persona) para indicar que no se ha ligado o no se ha conseguido ir a más (besarse, tener relaciones sexuales) cuando se ha conocido a alguien.

¿Cuál es el origen de la expresión ‘No me he comido un colín’?

Han pasado ya tres décadas desde que el grupo Mecano cantó e hizo enormemente popular la canción ‘La fuerza del destino’ (en cuyo videoclip aparece una jovencísima Penélope Cruz, con 15 años de edad, en los inicios de su exitosa carrera).

Esta canción, cuya letra trata de un par de amigos que conocen a unas chicas y cómo se desarrolla la relación hasta convertirse en sentimental, (tenéis el vídeo al pie del post) tiene un párrafo en el que dice:

[…]Aquella noche fue un desastre
No me comí un colín
Éstas son sólo un par de estrechas
Nos fuimos a dormir[…]

A pesar de que la expresión ‘comerse un colín’, en referencia a conseguir llegar más allá en una relación, ya era de uso común entre muchos jóvenes de la época y desde hacía varias décadas, gracias a la canción consiguió una enorme popularidad que todavía perdura a día de hoy.

Pero ¿qué es un colín y por qué se utiliza como sinónimo de tener éxito a la hora de ligar con alguien?

Pues bien, un colín es un tipo de barrita de pan crujiente y alargado, muy similar a lo que hoy en día es conocido en algunos lugares como ‘picos’ o ‘grisines’ y que sirve para acompañar comidas o aperitivos.

¿Cuál es el origen de la expresión ‘No me he comido un colín’?Pero para ser exactos el colín es de un tamaño mayor (mide aproximadamente unos 20 centímetros e incluso más) y tiempo atrás era muy típico encontrárselo en infinidad de restaurantes o casas de comidas donde lo servían en la mesa gratuitamente a modo de aperitivo (e incluso ¿quién no recuerda ir a una panadería de pequeños y que nos regalasen uno de esos bastones de pan?).

Y es que en sus orígenes, la expresión ‘no comerse un colín’ no tenía que ver con el hecho de conseguir ligar o llegar a más (tener sexo o lo que comúnmente se llama ‘darse el lote’) sino con comerse algunos de esos bastoncillos de pan sin tener que pagarlos.

Muchas eran las personas con escasos recursos que acudían a alguno de esos establecimientos y aprovechaban para comerse los colines -antes de ser atendidos- que por gentileza del local había sobre la mesa, y posteriormente marcharse sin consumir nada del menú ni la carta. Pero claro, no todos conseguían dicho propósito, ya que los empleados de los restaurantes solían reconocer anticipadamente las intenciones de algunos de esos falsos clientes/comensales, impidiéndoles el paso al local o retirando de la mesa el recipiente con los colines.

El hecho de que una persona dijese que no se había comido un colín se convirtió en sinónimo de fracaso en un propósito, el cual se presuponía una empresa relativamente fácil. Con los años se extrapoló también a las relaciones personales a la hora de conquistar a alguien y conseguir (o no) un propósito carnal.

 

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Fuente de las imágenes: sanfranannie (Flickr) / pixabay