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¿Cuál es el origen de la expresión ‘estar más alegre que unas pascuas’?

Se utiliza la expresión ‘estar más alegre que unas pascuas’ para indicar el estado de satisfacción y gran alegría por el que atraviesa una persona y tiene un origen religioso, debido a que se refiere a las diversas Pascuas celebradas en la tradición cristiana tales como la Navidad, los Reyes Magos, Pentecostés o la Pascua Florida.

Todas ellas son motivo de celebración y épocas para estar dichoso, incluida la Pascua Florida por ser aquella en la que se celebra la Resurrección de Jesucristo, asociándose por tanto a un momento de alegría y renacer que además coincide con la llegada de la primavera.

Existen algunos variantes de la expresión como «estar más contento que unas pascuas» o «estar como unas pascuas» (que tiene una connotación extra de nerviosismo a la alegría mencionada anteriormente).

Algunas fuentes indican que su origen debería situarse en la obra de Cervantes La Gitanilla, donde puede leerse:

«[…] Cogió de la hucha de la vieja treinta reales, y más rica y más alegre que una Pascua de flores […]»

 

 

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Fuente de la imagen: pixabay

¿Por qué en Navidad también se felicitan las ‘Pascuas’?

¿Por qué en Navidad también se felicitan las ‘Pascuas’?

A través del apartado de contacto recibí un correo de Ewa Hącia-Galdamez, desde Varsovia, en el que me pregunta por qué muchas personas felicitan la Navidad deseando ‘Felices Pascuas’.

Se conoce como Pascua a una de las celebraciones más importantes que existen en el calendario de tradiciones judías. Con ella se conmemora la liberación del pueblo judío del cautiverio de Egipto guiados por Moisés en el siglo XIII a.C., dicha festividad tiene lugar a mediados del mes de Nisán, en el calendario hebreo (que viene a coincidir con el mes de marzo o abril en el calendario Gregoriano, de ahí que varíe cada año la fecha en la que cae la Semana Santa).

Y es que tiene mucho que ver esa fecha con la Semana Santa (también conocida como Pascua Florida o Pascua de Resurrección) debido a que, según los Evangelios, la Última Cena de Jesucristo con los Apóstoles se realizó coincidiendo con el 14 de Nisán (día en el que tradicionalmente las personas que profesan la religión judía realizan la cena con la que conmemoran la festividad de la Pascua –o liberación- que se inicia el día siguiente).

El término Pascua está fuertemente discutida por expertos y etimólogos. Por un lado tenemos a un gran número de ellos (y el propio judaísmo) que defienden que el vocablo proviene directamente del hebreo ‘Pésaj’ cuyo significado literal es ‘pasar’ (en referencia al paso del pueblo judío por Egipto), de ahí derivó al griego pasja’ (πάσχα) y éste se transformó en el vocablo latino ‘pascae’ (ambos de exacto significado) que fue el que derivó al castellano Pascua. Por otro lado (entre ellos la RAE) señalan que deriva del latín vulgar ‘pascuum’ (lugar de pastos) el cual hacía alusión a la finalización de periodo de ayuno durante la Cuaresma.

El hecho de que surgiera la tradición de felicitar la Pascua durante las fiestas de Navidad surge del simbolismo de la liberación judía y de la resurrección y nacimiento de Jesús (cabe destacar que originalmente Jesucristo era judío) haciendo una analogía de esas tres fechas.

Y es que debemos tener en cuenta que la mayoría de las conmemoraciones cristianas se basan en celebraciones cuyo germen eran las fiestas de otras religiones y culturas (por ejemplo la mencionada Pascua Judía o paganas de la antigua Roma e incluso Celtas).

Así pues, a partir de la Edad Media, una vez sustituidas todas las fiestas de otras culturas en el calendario católico, se comenzó a conmemorar (y felicitar) la Pascua Navideña (que va desde el 25 de diciembre al 6 de enero) como anuncio del nacimiento del Mesías, Epifanía (de los Reyes Magos) y de ahí saltar a la siguiente Pascua (en Semana Santa) con la crucifixión, muerte y resurrección de Jesús.

 

 

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Fuentes de consulta: religionenlibertad / cvc.cervantes (1) / RAE / etimologias.dechile / cvc.cervante (2)
Fuente de las imágenes: Biblioteca Nacional de España (BNE)

El curioso origen de las famosas felicitaciones navideñas por parte de los diferentes gremios de oficios

El curioso origen de las famosas felicitaciones navideñas por parte de los diferentes gremios de oficios

A inicios de la década de 1980 finalizaba una práctica que se había convertido en toda una tradición navideña: el recibir en todos los hogares la visita de alguno de los profesionales con los que las familias españolas estaban habituadas a tratar (el cartero, sereno, barrendero, la lechera o modista del barrio…) quienes se presentaban ataviados con sus mejores galas y llevaban consigo una tarjeta con la que felicitaban las Pascuas y fiestas de Navidad.

Cada vecino gratificaba a estos empleados, que habían estado serviciales a lo largo de todo el año, con una propina conocida popularmente como ‘aguinaldo’.

Muchas son las personas que creen (erróneamente) que esta costumbre nació durante el franquismo (posiblemente esta creencia surgió porque dejó de practicarse tras finalizar el periodo de dictadura), pero en realidad la tradición de pasar por las casas entregando una felicitación navideña tenía un siglo y medio cuando dejó de realizarse.

La primera constancia que se tiene es de 1831 (algunas fuentes indican que fue en 1832), año en el que los trabajadores del ‘Diario de Barcelona’ decidieron imprimir unas postales de felicitación para que fuesen entregadas en mano por los repartidores a los suscriptores de este periódico.

Parece ser que la idea de recibir una felicitación impresa por parte de los trabajadores del rotativo gustó a los lectores y estos lo agradecían mediante un aguinaldo. Esto animó a que décadas después los profesionales de otros oficios copiaran la original idea e hicieran lo propio (a finales del XIX y principios del XX raro era el oficio que no felicitase las fiestas de este modo).

Estas tarjetas de felicitación se caracterizaban por llevar una ilustración (en la década de 1890 empezaron a ser a todo color) que mostraba a un trabajador de un gremio concreto, con una leyenda que venía a decir: ‘El ebanista les desea Felices Pascuas’,  ‘El cartero les desea Feliz Navidad y Año Nuevo’ o ‘El pastelero felicita a usted las Pascuas de Navidad’ (por poner tan solo tres ejemplos). En el reverso de la postal se incluía una poesía que trataba sobre los servicios prestados por dicho profesional.

Por ejemplo la poesía en la felicitación del carretero decía así:

Por fin llegó la Navidad
que es la fiesta señalada
primera en ser celebrada
con pompa y felicidad.
Hoy es del Señor el día
en que con gozo debemos
disfrutar cuanto podemos
con gran placer y alegría.
Que gocen, pues, con placer
comiendo pavo y turrón
deseamos de corazón,
cumpliendo así nuestro deber.

Cabe destacar que a medida de que fueron adquiriendo popularidad estas felicitaciones también consiguieron que una parte de los habitantes de muchas poblaciones se opusieran a las mismas, debido a que cada vez eran más las visitas que se recibían por parte de diferentes colectivos de trabajadores y siendo casi imposible ser generoso (a través del aguinaldo) con todos ellos.

Las mejoras salariales y de las condiciones laborales a finales de la década de los ’70 (con la llegada de la democracia) hicieron que poco a poco fuera desapareciendo la costumbre de ir a felicitar las navidades casa por casa, quedando para el recuerdo aquellas postales navideñas.

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Fuentes de consulta: Biblioteca Nacional de España (BNE) /  ‘Celebrem el Nadal’ de Amadeu Carbó / gentedelpuerto / museufredericmares / juliodominguez
Fuente de las imágenes: Biblioteca Nacional de España (BNE)