Entradas etiquetadas como ‘echar un polvo’

¿De dónde proviene llamar ‘misionero’ a la famosa postura sexual?

¿De dónde proviene llamar ‘misionero’ a la famosa postura sexual?

La del ‘misionero’ es, posiblemente, una de las posturas más conocidas y utilizadas a la hora de tener relaciones sexuales y que consiste en que la persona que es penetrada se sitúa tumbada boca arriba con las piernas entreabiertas mientras que quien penetra se coloca encima (sobre ésta) cara a cara.

Es común encontrar numerosas publicaciones que explican que el origen de llamar de ese modo a esta postura sexual proviene de los tiempos en los que, aprovechando la colonización de nuevos lugares del planeta, se evangelizaba a la población autóctona y se les indicaba que ese era el modo correcto de colocarse para mantener relaciones sexuales. Como estas explicaciones eran dadas por misioneros los nativos comenzaron a llamar de ese modo a la posición sexual.

Hay quien ubica esto durante la colonización, por parte de los europeos, de América en los siglos XVI y XVII (españoles, portugueses, británicos, franceses y holandeses) pero otros lo sitúan en uno de los viajes que realizó el explorador británico James Cook por las islas del Pacífico Sur (siglo XVIII).

Cabe destacar que dicha postura y modo de mantener relaciones ya era realizada por las antiguas culturas y civilizaciones, existiendo numerosos grabados realizados en la época de la Antigua Roma, Griega, China milenaria e incluso en el Imperio Inca precolombino (por citar unos pocos ejemplos).

Posteriormente desde la Iglesia Católica fue ampliamente recomendada realizar únicamente esta postura (considerándola la más ‘casta’ y efectiva para procrear, evidentemente dentro del matrimonio) y fue el teólogo Tomás de Aquino, en el siglo XIII, uno de los personajes que más se encargó en promulgarla.

¿De dónde proviene llamar ‘misionero’ a la famosa postura sexual?Pero esta postura nunca fue llamada ni conocida como ‘postura del misionero’ (de hecho no hay ni una sola constancia escrita de que se le llamara de ese modo antes de mediados del siglo XX) y la forma de referirse a ella solía ser la ‘postura angelical o de la serpiente’, tal y como explica el doctor en antropología Robert J. Priest en su artículo ‘Missionary Positions: Christian, Modernist, Postmodernist’, publicado en febrero de 2001.

En realidad la denominación ‘postura del misionero’ aparece por primera vez en el libro ‘Sexual Behavior in the Human Male’ escrito en 1948 por Alfred Kinsey (mundialmente famoso por el ‘Informe Kinsey’ sobre comportamiento sexual de los seres humanos) tratándose de una mala interpretación que hizo a la hora de referirse a una anotación extraída del libro ‘The Sexual Life of Savages in North-Western Melanesia. An Ethnographic Account of Courtship, Marriage, and Family Life Among the Natives of the Trobriand Islands, British New Guinea’ publicado en 1929 por el experto en antropología Bronislaw Malinowski.

¿De dónde proviene llamar ‘misionero’ a la famosa postura sexual?

Única referencia a la postura del misionero que aparece en el libro de Alfred Kinsey

Pero realmente en ningún momento de su obra Malinowski utiliza la expresión ‘postura del misionero’ (missionary position) y fue el error de interpretación cometido por Kinsey (y la posterior popularidad que obtuvo su ‘Informe Kinsey’) lo que hizo que esa postura comenzase a ser denominada de ese modo, sobre todo a partir de finales de la década de 1960 y gran parte de 1970 (consideradas como las de la ‘liberación sexual’) en las que sus libros se vendieron como rosquillas y su trabajo fue ampliamente difundido.

Así pues, la autoría de acuñar el término ‘postura del misionero’ se la debemos a Alfred Kinsey y no a ningún colonizador, evangelizador o explorador de nuevas tierras.

 

Lee otros posts relacionados:

 

Portada del libro "Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO" de Alfred López

 

 

Esta curiosidad es una de las que encontrarás en mi libro “Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO”. De venta en librerías y Amazon: https://amzn.to/2q6wNXa

 

 

 

 

Fuentes de consulta: National Center for Biotechnology Information (NCBI) / Archive.org / Google Books / sexomandamiento / straightdope / nomada.gt / overthinkingit
Fuente de las imágenes: Wikimedia commons (1) / Wikimedia commons (2)  / Google Books

¿De dónde surge llamar ‘kiki’ al acto sexual?

¿De dónde surge llamar ‘kiki’ al acto sexual? En nuestra lengua existen infinidad de maneras para referirnos al acto sexual, encontrándonos que las formas de ‘follar’‘echar un polvo’‘fornicar’ o ‘echar un kiki’ son de las más comunes y utilizadas, pero en esta ocasión me voy a centrar en la última de ellas y explicaros de dónde surge llamarlo ‘kiki’.

Cabe destacar que el ‘kiki’ debe catalogarse como una relación sexual rápida (el conocido también como un ‘aquí te pillo…’) que suele tener lugar de una manera improvisada en cualquier lugar y momento (por ejemplo en un avión, tal y como os explicaba en el post sobre el ‘Mile High Club’).

Es precisamente de esa forma rápida e improvisada de donde proviene la etimología de ‘kiki’, debido a que llega al español a través del término inglés ‘quicky’, forma en que los anglosajones se refieren de manera usual a mantener relaciones sexuales espontáneamente y en pocos minutos.

A su vez quicky no es más que una forma informal de decir ‘quickie’ una palabra cuyo significado literal es ‘rapidito’ (diminutivo de quick: rápido, veloz) y que se utiliza en el mismo sentido que nosotros (Have a quickie / Have a quicky).

Cabe destacar que en ingles también se utiliza el término ‘kiki’ y la forma ‘Have a kiki’, pero su significado nada tiene que ver con mantener relaciones sexuales, sino que se refiere a reuniones improvisadas entre amigos contar chismorreos, echar unas risas y acabar bailando y, en definitiva, pasándolo bien.

 

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

Portada del libro "Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO" de Alfred López

 

 

Esta curiosidad es una de las que encontrarás en mi libro “Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO”. De venta en librerías y Amazon: https://amzn.to/2q6wNXa

 

 

 

 
Fuente de la imagen: paramedicos-internacional

¿Cuál es el origen de la palabra ‘follar’ para referirse vulgarmente al acto sexual?

¿Cuál es el origen de la palabra ‘follar’ para referirse vulgarmente al acto sexual?

Muchas son las formas utilizadas para referirse al acto sexual y entre ellas podemos encontrarnos la de ‘echar un polvo’, ‘echar un kiki’, ‘coito’, o ‘fornicar’ (de las que ya os he hablado anteriormente en otras entradas), siendo una de las más utilizadas en su forma más vulgar el término ‘follar’.

Su origen etimológico lo encontramos (como otras tantas expresiones) en el latín y proviene directamente de ‘follis’ cuyo significado es ‘fuelle’ (pieza que sirve para soplar aire y se utiliza, entre otras cosas, para avivar el fuego) y es precisamente esta palabra la que deriva en follicare, convirtiéndose en el acto de soplar con el fuelle y que da el significado de ‘resollar’ y/o ‘jadear’.

Ese resoplar o jadeo realizado con el fuelle (follis) unido al movimiento que se hace al bombear fue el que con el tiempo terminó  derivando en la palabra follar que conocemos y tanto se utiliza para referirse vulgarmente a la práctica del coito.

 

Otros posts relacionados:

 

Portada del libro "Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO" de Alfred López

 

 

Esta curiosidad es una de las que encontrarás en mi libro “Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO”. De venta en librerías y Amazon: https://amzn.to/2q6wNXa

 

 

 

 

Fuente de las imagen: Wikimedia commons

¿Cuál es el origen de la expresión ‘echar un polvo’?

¿Cuál es el origen de la expresión ‘echar un polvo’
La expresión ‘echar un polvo’, como forma vulgar para referirse al acto sexual, es un modismo ampliamente utilizado y cuyo origen tiene dividido a los propios expertos en etimología, si bien la mayoría (entre ellos Pancracio Celdrán en su libro ‘Hablar con corrección’) apuestan a que procede de la costumbre, ampliamente extendida en los siglos XVIII y XIX, de consumir entre las clases burguesas y aristocráticas el polvo de tabaco conocido como ‘rapé’.

Este polvo de tabaco era aspirado por vía nasal, por lo que solía provocar molestos estornudos y para ello, los caballeros que lo consumían en las fiestas y reuniones de sociedad, se retiraban a otra estancia con la intención de ‘echarse unos polvos a la nariz’.

Con el tiempo, esa excusa para ausentarse de la reunión comenzó a utilizarse también para poder tener fugaces y apasionados encuentros sexuales con la amante de turno, quien esperaba al fogoso caballero en otra sala.

De ahí que, al convertirse en una práctica común, se acabara aplicándose el término ‘ir a echar un polvo’ al acto sexual y ello propició que cuando dichos caballeros, en uno de esos encuentros fugaces, estaba copulando con su amada y alguien de la reunión preguntaba por su paradero siempre había alguien que respondía que se había ausentado para ‘ir a echar un polvo’.

Pero tal y como indico al inicio del post, el origen de la expresión está dividido, siendo el explicado el más admitido, aunque no podemos obviar la otra versión que, aunque menos extendida, tiene algunos puntos de coherencia en su razonamiento, aunque la falta de enlaces y fuentes me hace tener ciertas dudas de lo explicado por Gabriel Laguna en su blog Tradición Clásica.

Según éste, el término ‘echar un polvo’ no aparece reflejado en ningún diccionario etimológico anterior a 1906, donde se refleja por primera vez en el Diccionario de argot español de Luis Besses (enlace proporcionado a través de una búsqueda mía) en la que dentro de la acepción ‘Cohabitar’ da como resultado: echar un flete, una vaina, un polvo (página 209). Posteriormente aparece en la Enciclopedia Espasa, en su edición de 1922.

La hipótesis de Gabriel Laguna apunta directamente como origen de la expresión ‘echar un polvo’ a la fórmula litúrgica “Memento homo, quia pulvis es, et in pulverem reverteris” (Recuerda hombre, que eres polvo, y que al polvo regresarás).  Popularizándose la frase en “Polvo somos, del polvo venimos y en polvo nos convertiremos” y es ese “del polvo venimos” el cual se transforma en sinónimo de acto sexual.

Pero el argumento del Profesor Laguna sobre la nula aparición del término, anterior a la publicación del diccionario de Luis Besset, pierde fundamento tal y como le indican a través de un comentario, apareciendo repetidamente en la obra de teatro de 40 páginas que fue escrita en 1874 y titulada como Don Juan Notorio: burdel en cinco actos y 2000 escándalos escrita por un tal Ambrosio el de la Carabina y en la que el autor la utiliza tanto la expresión como la palabra polvo como sinónimo de coito.

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

Portada del libro "Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO" de Alfred López

 

 

Esta curiosidad es una de las que encontrarás en mi libro “Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO”. De venta en librerías y Amazon: https://amzn.to/2q6wNXa

 

 

 

 

Fuentes de las imágenes: Wikimedia commons (1) / Wikimedia Commons (2)