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¿De dónde procede la expresión ‘El que no llora, no mama’?

¿De dónde procede la expresión ‘El que no llora, no mama’?A través del apartado de contacto, Ramón I. Sanz me hace llegar un correo en el que me consulta sobre la procedencia y significado de la expresión ‘El que no llora, no mama’.

La procedencia de la expresión ‘El que no llora, no mama’ debemos buscarla en los niños pequeños que todavía no hablan (sobre todo los bebés) y que reclaman su comida (el mamar la leche del pecho materno o biberón) a través del llanto.

Llorando es como se comunican y a través del los diferentes tonos del llanto los padres pueden distinguir si lo que tiene es hambre, sueño o alguna molestia o dolor.  Por lo tanto, si un bebé no llorase cuando tiene hambre no podría recibir su ración de alimento.

Este es el motivo que dio origen a esta famosa expresión, que también podemos encontrarla en la forma de ‘quien no llora, no mama’ y que se utiliza comúnmente para indicar que si se quiere lograr algo, hay que pretenderlo e, incluso, solicitarlo repetidas veces o despertando la compasión; tal y como indica el Centro Virtual Cervantes.

Pero esta expresión no es exclusiva de nuestra lengua, encontrándonos que en otros idiomas también tiene sus propias analogías:

En inglés suele decirse: The squeaking wheel gets the grease’ (La rueda que chirría recibe la grasa); en francés: ‘Qui ne demande rien, n’a rien’ (Quien no pregunta, no tiene nada); alemán: ‘Wer nichts verlangt, bekommt auch nichts’ (El que nada pide, nada recibe); euskera: ‘Arran mihi gabea ugarrak jan’ (El cencerro sin badajo lo come la roña).

En los idiomas italiano: ‘Chi non piange, non poppa; portugués: ‘Quem não chora, não mama’; catalá: ‘Qui no plora, no mama’ y gallego: ‘O que non chora non mama’ tiene el mismo significado y se dice de la misma forma.

En algunos países hispanoamericanos lo encontramos en la forma: ‘Guagua que no llora, no mama siendo ‘guagua’ una forma cariñosa de referirse al bebé/niño (no confundir con el autobús, también llamado así).

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas expresiones

 

Fuente de la imagen: clipartbest

¿Por qué se usa el color azul para los niños y el rosa para las niñas?

Sara G. me hace llegar una consulta vía e-mail en la que me pregunta “¿Por qué se usa el color azul para los niños y el rosa para las niñas?”
Versiones sobre el porqué hay varias. Por un lado, en el libro “El mundo y sus porqués” de Selecciones Reader’s Digest nos dice:

Los investigadores afirman que en la Inglaterra anglosajona de los siglos V y VI, los bebés varones eran más apreciados que las niñas. Según una creencia general, espíritus malignos omnipresentes visitarían la cuna y dañarían o se llevarían al bebé si éste era niño. El azul, color poderoso porque proviene del cielo, ahuyentaría a estas fuerzas maléficas.
En esa época, las niñas carecían de un color protector. Más tarde, en Alemania, una leyenda sostenía que las niñas provenían de una rosa color de rosa, y se acostumbraba vestir a las niñas de ese color. Tal costumbre se mezcló con la británica de vestir a los varones de color azul y se difundió a otros países del mundo occidental.

En un reportaje de TV3 llamado Colors en Sèrie daban la siguiente explicación:

Hasta el siglo pasado, el azul siempre había sido un color femenino mientras que el rojo masculino. Prueba de ello es que la Virgen siempre viste con un velo azul y Jesús crucificado se tapa con un velo rojo.
Azul son Venus y la Luna (astros femeninos), mientras que Marte (astro masculino) es rojo. A finales del siglo XIX los colores pastel se pusieron de moda (rosa y azul). Cuando la moda paso, se considero a estos colores infantiles, así que se empezó a vestir a los niños de rosa y a las niñas de azul pastel.
No fue hasta el siglo XX durante la primera Guerra Mundial que se asoció el azul al hombre. El motivo fue que los marines americanos iban con chaquetas azules (azul marino). Los carteles que ensalzaban el heroísmo de los marines poblaban todas la paredes. Se puso de moda vestir a los niños de “marineritos”. En pocos años los colores se intercambiaron y, por esto, hoy en día los niños son azules y las niñas rosas.
Otro tema es el príncipe azul. El nombre de príncipe azul proviene de una época donde el bronceado se consideraba del populacho. Así, los príncipes y nobles tenían la piel tan blanca que se les veían las venas azules.