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¿De dónde proviene utilizar la exclamación ‘¡Salud!’ para saludar o despedirse de alguien?

Es habitual dirigir una palabra cordial hacia alguien a la hora de encontrarnos o de despedirnos, el cual es denominado como ‘saludo’ y el acto en si es conocido como ‘saludar’.

Esas palabras de saludo pueden ser varias, dependiendo de si es dirigido en el momento del encuentro o de la despedida y también del país o idioma (por ejemplo los más comunes son ‘hola’, ‘adiós’ y ‘salud’, entre otros).

¿De dónde provine utilizar la exclamación ‘¡Salud!’ para saludar o despedirse de alguien?

En este post me centraré en la forma ‘salud’, un modo de saludo que es muy común entre personas de ideología de izquierdas y los agnósticos o ateos.

Antes que nada debo explicar que el saludo es ‘la acción y efecto de saludar’, un verbo que proviene del latín ‘salutāre’ y cuyo significado literal era ‘desear salud’. Y es que ya en la antigüedad lo que se hacía en el momento de encontrarse con alguien era desearle buena salud o preocuparse por la salud del interlocutor.

Muy común era el desear buena salud con un ‘salutem’, algo que se convirtió en usual tanto en el encuentro como en las despedidas durante la época del Imperio Romano y siglos posteriores. También por aquel tiempo se hizo frecuente saludar diciendo el término ‘ave’, conjugación singular de la forma imperativa de ‘avēre’, cuyo significado era ‘estar bien’ y que era utilizad con el sentido de ‘que estés bien’. Recordado es el típico ¡Ave, César, los que van a morir te saludan! (Ave, Caesar, morituri te salutant) tan utilizado en el cine (hay enormes dudas de que se utilizara realmente por los romanos) y que vendría a significar literalmente ‘Que estés bien, César, los que van a morir te desean buena salud’.

Tras la expansión del catolicismo (a partir del siglo IV), se comenzó a cambiar las formas ‘salud’ (salutem) como saludo de despedida entre los creyentes por el conocido ‘adiós’, el cual es el deseo de encomendar a aquella persona ‘a Dios’ (te encomiendo a Dios). También se reutilizó el mencionado ‘ave’ para introducirlo en una oración religiosa (el ‘Ave María’).

Por tal motivo, aquellas personas no creyentes (muchas de ellas de ideología progresista, de izquierdas o anarquistas) decidieron adoptar el término ‘salud’, con el que evitar hacer referencia alguna a Dios en sus saludos y despedidas.

 

 

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¿Por qué las vías de tren en España son más anchas?

¿Por qué las vías de tren en España son más anchas?

Actualmente, en España existen tres tipos de ancho de vía: el español (1668mm), el europeo (1435mm) y la vía estrecha (1000mm). Las razones del cambio de ancho de vía en España se han visto mezcladas en muchos casos con ciertas leyendas urbanas. La más extendida es que en España se cambió el ancho de vía para no ser invadidos por los franceses. Esta versión tiene varios inconvenientes para ser aceptada: en primer lugar, la primera línea de tren en España fue la Barcelona-Mataró, en 1843 (28km) y la segunda la Madrid-Aranjuez, en 1845 (49km), ambas para dar servicio a la corona, y en ningún caso llegaban hasta las fronteras. Estas dos primeras líneas fueron construidas de manera ciertamente excepcional, cuando el ferrocarril empezaba a ser un medio de transporte moderno en Europa, pero prácticamente desconocido en España. No es hasta 1855 cuando entra en vigor la Ley General de Caminos de Hierro, donde en ningún caso se hace referencia a una situación sociopolítica internacional especialmente complicada como justificación del cambio del ancho. Aún así, la teoría de la hipotética invasión puede justificar un cambio de ancho de vía, pero no un aumento. ¿Por qué no se ajustaron a la vía estrecha en todo el territorio español?

La verdadera razón por la que se modificó el ancho de vía en España aparece reflejada en el Informe dado el 2 de noviembre de 1844 por una Comisión de Ingenieros de caminos de la Dirección general del ramo, y adoptado por ésta al proponer a la aprobación del Gobierno las condiciones generales bajo las cuales se han de autorizar las Empresas de los caminos de hierro. En este Informe se especifica claramente: […]”en un país virgen, donde se empieza a establecer un sistema de caminos de hierro, debe adoptarse una anchura que permita caminar por ellos con toda la rapidez y seguridad que pueden obtenerse con las últimas perfecciones que han recibido las locomotoras. Para este efecto conviene aumentar el ancho de las vías, y esta es la tendencia que generalmente se observa en el día”[…] […]”porque sin aumentar considerablemente los gastos de establecimiento del camino, permite locomotoras de dimensiones suficientes para producir en un tiempo dado la cantidad de vapor bastante para obtener con la misma carga una velocidad mayor que la que podía conseguirse con las vías de 4,25 pies, propuestas por una de las empresas que ha hecho proposiciones al Gobierno, y mayor también de la que podría emplearse con las de 5,17 pies que más frecuentemente se han usado hasta ahora; consiguiéndose, además, que, sin disminuir la estabilidad, se puede hacer mayor el diámetro de las ruedas, lo que también conduce a aumentar la velocidad”[…]Estas decisiones decimonónicas han traído muchos problemas a España. En Francia se usa el ancho de vía europeo, por lo que para viajar hacia el norte de Europa antes había que cambiar de tren, irremediablemente.

Ahora, existe un cambio automático de anchura de ejes que tarda un rato, pero que permite seguir en el mismo tren. Pero sólo se usa en grandes líneas.

En España, el ancho de vía considerado normal es el de 1668 mm. Según la legislación española, todos los anchos inferiores a éste son considerados de vía estrecha. Así pues, resulta que la vía llamada “normal” en el resto de Europa, con un ancho de 1435 mm en nuestro país se considera estrecha. ¿Como podemos pensar que los todos los ferrocarriles de fuera de nuestras fronteras son de vía estrecha?
Para disimular dicho error hemos bautizado a dicho ancho de 1435 mm como el ancho “internacional” ya que es el normalizado entre países, que permite la libre circulación de convoyes a través de las fronteras de Europa, ventaja de la que nos hemos visto tan limitados en nuestro país. En España hubo un solo caso de ferrocarril que tuviera vía “internacional”, y este eran los Ferrocarriles de Catalunya y Sarrià, que, naciendo en el corazón de Barcelona, debían enlazar con la red Europea, pero no pasaron de Sabadell y Terrassa. También se ha considerado el Ferrocarril del Langreo como vía “internacional”, si bien esta información no es absolutamente correcta puesto que su ancho era de 1441 mm.

Ambos pasaron a formar parte de FEVE, como organismo gestor de la vía estrecha a la dimisión de sus directrices., pero de las líneas de tren de vía estrecha os hablare en otro post.

Actualmente la nueva red de vías ferroviarias para el AVE tanto en funcionamiento como las que que se están construyendo para los diferentes trazados de los trenes de alta velocidad llevan el “ancho europeo”.

También debo añadir que la vía estrecha se usó en el norte de España por razones, de nuevo, orográficas: los radios de curvatura y demás parámetros de trazado de la vía española suponían la realización de tal cantidad de desmontes, terraplenes, túneles y viaductos por la accidentalidad del terreno que hubiera hecho prohibitiva la existencia de ferrocarril en la cornisa cantábrica. Con un ancho de vía de 1000mm estos parámetros son mucho menos exigentes, y por tanto, mucho más viables.

Por otra parte, y para terminar, decir como dato curioso que la otra red en España que tiene ancho europeo es la del metro, construida en un principio también por ingleses.

Aunque en Barcelona lo modificaron en su día, en Madrid los trenes de metro siguen entrando por la derecha, aunque aquí lo normal sea que el tráfico terrestre llegue por la izquierda.

 

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