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¿La Homeopatía es un fraude?

Es la eterna pregunta. Muchísimas personas en todo el mundo utilizan la homeopatía, como alternativa a la medicina tradicional, para “curar sus dolencias”, pero también nos encontramos con un sector numeroso de científicos que la acusan de fraude.

Acaba de estrenarse (con el respaldo de algunos componentes/colaboradores de Amazings.es) la web ¿Qué es la Homeopatía?, una página que trata de dar respuesta a las muchísimas preguntas que se plantea la gente frente a ella. Miles son las búsquedas que se realizan a través de Google preguntando por métodos de curación homeopática.

En la web también podemos encontrarnos interesantísimos apartados como “Historia y fundamentos de la homeopatía”, “Pruebas científicas” o sobre “El efecto placebo” y un apartado de “Preguntas frecuentes”… entre otros.

Además de visitar la página, os recomiendo el visionado del vídeo que acompaña este post, el cual es un documental de Nature, donde se entrevista a diferentes personas del mundo científico y no científico, críticos y no, de la homeopatía. En él podréis ver varios experimentos siguiendo el método científico, con el mayor rigor posible, que vienen a confirmar lo que está claro. Sacad vosotros mismos vuestras propias conclusiones.

La curiosa historia del niño al que le salió un diente de oro

El niño al que le salió un diente de oro

El 22 de diciembre de 1585 nacía en la aldea de Weigelsdorf (Silesia),Christoph Müller, un niño al que le creció un diente de oro (un molar inferior izquierdo). Aunque se estimó que fue a la edad de 18 meses cuando le apareció tal pieza dentaria, la noticia no comenzó a conocerse hasta 1593, cuando contaba con 8 años. Estudiosos, médicos, filósofos y curiosos de la época corrieron a investigar el caso y así poder contar esta maravilla al mundo a través de libros y escritos.

Uno de los que más empeño puso en explicarlo fue Jakob Horst, profesor de Medicina en la Universidad de Helmstedt. Horst contactó con la familia del pequeño y le realizó a éste una sencilla prueba que consistía en frotar sobre la pieza con una piedra de toque (utilizada en orfebrería para detectar la autenticidad y calidad de metales preciosos).

Realizó la prueba y la piedra quedó marcada, no había dudas, el diente de oro era real. Incluso, por el trazo de la marca, el profesor pudo detectar que se trataba de oro de “baja calidad.

En 1595, Jakob Horst publicó un tratado de 145 páginas sobre el caso, el cual tituló: “De Aureo dente maxillari Silesii pueri” (Del diente de oro del niño de Silesia).

Era tal el entusiasmo que le puso al tema que incluso atribuyó el origen del hecho a factores sobrenaturales.

En su obra señalaba que el 22 de diciembre de 1585 coincidía con el solsticio de invierno y esa fecha se había producido una inusual alineación de los planetas.

En el momento del nacimiento de Christoph, el Sol se hallaba en la constelación de Aries en conjunción con Marte, Saturno y Venus.

Gracias a su favorable situación astrológica, los humores que nutrían el cuerpo del recién nacido funcionaban con tanta intensidad que segregaron, en lugar de masa ósea, oro puro. Pero ahí no quedaba la cosa, ya que Horst estaba convencido que la aparición del diente de oro era un aviso del fin de la expansión del Imperio Otomano e indicaba un prospero futuro al Sacro Imperio Romano Germánico.

Por el hogar de los Müller fueron pasando ilustres investigadores entusiasmados con el caso. Había peregrinaciones de centenares de curiosos que viajaban hasta la aldea de Weigelsdorf para ver al famoso niño del diente de oro.

Al igual que Jakob Horst, otros estudiosos del tema publicaron sendos libros sobre el suceso.Martin Ruland trató de hallar una explicación racional, justificando el hecho a causas naturales, mientras que John Ingolstetter coincidía abiertamente con la versión que tanto apoyaba Horst de que la pieza había salido por causas sobrenaturales.

Pero no todo el mundo estuvo de acuerdo con la autenticidad del caso. Duncan Liddell, un médico escocés que residía en Helmstedt, no estaba convencido con las argumentaciones de sus colega y comenzó a investigar sobre el tema, publicando un estudio titulado “Tractatus de Aureo pueri Silesiani dente”, en el que trataba de demostrar que el diente de oro de Christoph Müller tenía que haber sido colocado por una mano humana. La primera de sus argumentaciones (a pesar de no ser muy científica) era que el 22 de diciembre de 1593 el sol no se hallaba en la constelación de Aries, ya que ésta no se produce hasta marzo. Liddell también publicó una carta escrita el 31 de diciembre de 1595 por Balthazer Caminæus, un médico de Frankfurt, en la que describía cómo el muchacho solo mostraba la pieza dorada a aquellos que habían pagado por ello.

Un galeno apellidado Rhumbaum, en su exploración de la pieza, había podido comprobar unapequeña y sospechosa grieta.

El tiempo confirmó la hipótesis de Liddell como la correcta.

Con los años y la presión de la masticación diaria (junto con las repetidas pruebas con piedras de toque) se fue desgastando el suficiente oro como para revelar que se trataba de una simple y fina capa de éste metal hábil y profesionalmente colocada sobre la pieza dentaria de Christoph.

Para que no se descubriese el engaño, el muchacho trató de ocultar el deterioro del diente negándose a mostrárselo a nadie más cuando era solicitado para una nueva exploración.

En cierta ocasión se presentó en la casa un noble lleno de curiosidad por observar el prodigio del niño con un diente de oro. El caballero llevaba alguna que otra copa de más y su soberbia, unida al estado etílico, hizo que entrase en cólera cuando el muchacho se negó a abrir su boca para mostrar su preciado interior. Consumido por la rabia, el hombre le asestó una puñalada en la mejilla causándole una importante herida.

Cuando Christoph Müller fue atendido por un cirujano, para cortarle la hemorragia y suturarle la herida, éste descubrió el fraude y así se lo comunicó a las autoridades.
El muchacho fue el único encarcelado en el caso, ya que el resto de familiares o parientes pudieron escapar antes de ser apresados.

Después del hecho y ya sabiéndose toda la verdad, los expertos determinaron que la placa colocada sobre el diente del niño había sido una auténtica obra de artesanía y quien ahí la colocó (muy probablemente) era un orfebre o herrero.

Con el paso del tiempo, dicho diente de oro ha pasado a ocupar un lugar distinguido en la historia de la odontología, ya que es considerado como el primer caso documentado de la creación de una corona dental.

 

 

Fuentes de consulta: Quirófano abierto de Carlos Fisas – Editorial Acervo ISBN 8470024744 | The Boy with the Golden Tooth: A 1593 Case Report of the First Molded Gold Crown (JDR) | Robert Jütte: “Ein Wunder wie der goldene Zahn” | A Review of the Progress of Dental Science and Literature from the Earliest Ages (PDF).

Fuente de la imagen: Library of the NYU College of Dentistry

 

 

El post “El niño al que le salió un diente de oro” fue una colaboración que escribi para Naukas (antes Amazings.es) el 29/9/2010, convirtiéndose en el 9º post más leído del primer año de vida de la web (periodo julio 2010/julio 2011) y siendo referenciado en diversos medios, entre ellos el diario ABC, la revista colombiana El mal pensante o Menéame (llegó a portada)

 

El hombre que se convirtió en un barco

Richard Halliburton (1900-1939) fue uno de esos intrépidos aventureros de principios del siglo XX, que pasó gran parte de su vida intentando realizar emocionantes hazañas.

Durante más de 20 años vivió grandes aventuras como cruzar los Alpes montado en un elefante, volar bocabajo en un biplano sobre el Taj Mahal, escalar montañas, explorar selvas e intentar cruzar el océano Pacifico desde Hong Kong hasta San Francisco en un junco chino, donde desapareció y se le dio por muerto.

Dejó un buen legado en forma de libros escritos sobre sus vivencias y aventuras, que hoy en día siguen siendo el libro de cabecera de muchos expedicionarios.

Pero el hecho por el que, quizás, más se le recuerde a Richard Halliburton fue por haber cruzado a nado y longitudinalmente el Canal de Panamá entre el 14 y el 23 de agosto de 1928.
La tarea más complicada fue el hecho de intentar convencer a las autoridades para que cediesen los permisos oportunos para llevar a cabo tal empresa. Tras la preparación de esa emocionante y arriesgada aventura se encontraban centenares de horas de negociación, burocracia y discusiones.

Todo estaba preparado, solo faltaban los permisos y éstos llegaron en forma de carta enviada por el gobernador M. L. Walker, en el que a través de un documento concedía la autorización pertinente:

Mr. Richard Halliburton
Hotel Tívoli,
Ancón, Canal Zone

Con referencia a nuestra conversación personal en el día de hoy, le informo que no existe ninguna objeción por parte de las autoridades del Canal hacia su proyectado nado de Colón a Panamá.

Relacionado a este punto se le advierte que necesita una serie de vacunas anti-tifoidea. También se le quiere informar que han sido vistos con frecuencia caimanes en el Corte Gaillard.

Igualmente se le autoriza ser acompañado por un barco que llevé un tirador experto, un fotógrafo, y un reportero. También se le autoriza nadar a través de las esclusas.

Deseamos clarificar que cualquier gasto que incurriera esta expedición será por su cuenta y que el Canal de Panamá no será responsable de ningún daño y perjuicio que se le presente.

Atentamente,

M. L. Walker
Gobernador

El 14 de agosto de 1928 se puso todo en marcha y Richard Halliburton comenzó el reto que se había propuesto.

Tal y como le indicaba en la autorización del gobernador Walker, Halliburton fue acompañado por un bote con un tirador preparado para disparar en caso de cruzarse con algún caimán.

Para realizar dicha hazaña y evitar cualquier tipo de contratiempo a la hora de cruzar las esclusas, Richard Halliburton se registró como SS Halliburton, de esta manera tuvo que pagar el peaje establecido que iba en función al tonelaje del buque, que en este caso era un peso de 63 kilos(140 libras). Ese se convirtió en el peaje más barato de la historia del Canal de Panamá, ya que el SS Halliburton tuvo que pagar la cantidad de 36 centavos de dólar.

 

 

Fuentes de consulta: Richard Halliburton (Wikipedia) | Nadadores en el canal de Panamá(Alonsoroy) | Panama Canal Stunt Swims Began Early (Czbrats) | The Panama Canal Cruise (Alan Walker) | Richard Halliburton (Classic Travel Books)

Fuente de la imagen: Sea Lletter Cruise Magazine (extraída del libro Richard Halliburton’s Complete Book of Marvels © 1941 Bobbs-Merrill Company, publishers)

 

El post “El hombre que se convirtió en un barco” fue una colaboración que escribi para Naukas (antes Amazings.es) el 14/9/2010

Colaboración de "Ya está el listo que todo lo sabe" en Amazings.es

Es sin lugar a dudas el blog del momento.

Con un diseño y estética inpecables, Amazings.es irrumpió hace unos meses en la blogosfera de la mano de tres de los bloggers más leídos, importantes e interesantes del panorama blogueril: Miguel Artime (Maikelnai’s), Antonio Martínez (Fogonazos) y Javier Peláez (La Aldea Irreductible). Cuentan con el respaldo y la importante colaboración de Quo,  una de las mejores revistas de divulgación que existen. Pero ahí no queda la cosa, ya que han conseguido aglutinar al mejor equipo de bloggers (consultar la lista completa de colaboradores), que con sus aportaciones en forma de posts hacen de Amazings.es, sin duda, el mejor blog de divulgación en castellano que existe actualmente en la red.

Tengo el honor de poder participar en este fantástico proyecto y en breve aparecerá mi primer post publicado allí.

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