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¿De dónde surge la expresión ’No me vengas con pamplinas’?

A través del perfil de Instagram de este blog (@yaestaellistoquetodolosabe2) Susana KG me comenta que su madre tiene por costumbre decir la frase ’No me vengas con pamplinas’ para referirse a alguna tontería o de poca importancia y me pregunta de dónde surge dicha expresión.

¿De dónde surge la expresión ’No me vengas con pamplinas’?

Las pamplinas (o pamplina en singular) son unas florecillas silvestres que crecen en cualquier lugar (especialmente en los campos sembrados) y que no tiene utilidad alguna (aunque sí que le sirve como alimento a algunos pájaros), de ahí que su nombre se convirtiera desde la antigüedad en sinónimo de nimiedad, tontería y algo insustancial.

¿De dónde surge la expresión ’No me vengas con pamplinas’?Etimológicamente el término pamplina proviene del latín vulgar ‘papaverīna‘ y éste del latín ‘papāver‘, cuyo significado era ‘amapola’, vocablo que se utilizaba para todo ese tipo de plantas (como la mencionada o la adormidera) que crecen silvestremente.

No se tiene constancia de cuándo se originó la expresión ’No me vengas con pamplinas’, pero sí se sabe que en la Edad Media ya era usado el término pamplinas como referencia a las cosas sin importancia.

¿De dónde surge la expresión ’No me vengas con pamplinas’?Como nota curiosa, cabe destacar que en España (y otros países de habla hispana), durante muchos años, el actor Buster Keaton fue conocido con el sobrenombre de ‘Pamplinas’ , fruto de un critico de cine de la época que indicó que el rostro del interprete era inexpresivo, lo que motivó que a los títulos de algunas de sus películas, al traducirlos al español, se les añadía dicho apodo: Pasión y boda de Pamplinas (The Saphead) 1920, La vecina de Pamplinas (Neighbors) 1920, Pamplinas nació en día 13 (Hard luck) 1921.

 

 

 

 

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Fuente de las imágenes: pixabay / martius (Flickr) / todocolección

¿Por qué cada 11 de noviembre algunas personas lucen una amapola en la solapa?

¿Por qué cada 11 de noviembre algunas personas lucen una amapola en la solapa?

John McCrae fue un médico de origen canariense que sirvió como cirujano en un hospital de campaña durante la Primera Guerra Mundial. Además de su vocación por la medicina, McCrae era un gran amante de la poesía y siempre que podía (o era visitado por las musas de la inspiración) escribía algún poema.

¿Por qué cada 11 de noviembre algunas personas lucen una amapola en la solapa? (En los campos de Flandes)Esto le pasó el 3 de mayo de 1915, cuando tras acudir al funeral de su compañero Alexis Helmer, fallecido en el campo de batalla, el acto fúnebre le inspiró para escribir un poema que tituló «En los campos de Flandes» y en el que hacía mención a las amapolas que brotaban de las tumbas de los soldados que habían muerto en aquella guerra.

El poema fue publicado poco tiempo después en la revista británica Punch (muy de moda en aquel tiempo gracias a la feroz crítica que hacía del conflicto bélico). Meses después, Moina Michael, una de las secretarias de la oficina de la YMCA en Nueva York quedó emocionada por las letras escritas por John McCrae y el 9 de noviembre de 1918 (dos días antes del armisticio de la Primera Guerra Mundial) decidió comprar unas amapolas y repartirlas entre los asistentes en la conferencia que celebró la YMCA.

¿Por qué cada 11 de noviembre algunas personas lucen una amapola en la solapa? La francesa Anna Guérin (también voluntaria de la organización) quedó conmovida por el gesto de su compañera Moina y cuando volvió a Europa decidió hacer lo mismo en su país, coincidiendo con el final de la Gran Guerra el 11 de noviembre. Desde entonces, coincidiendo con el aniversario y todas las conmemoraciones que se realizan durante el mes de noviembre, son infinidad las personas que cada año lucen una amapola (colocada en la solapa o en el pelo) como homenaje a los soldados caídos.

Este día es conocido internacionalmente como el ‘Poppy Day’ (Día de la Amapola o Día del Recuerdo).

El poema «En los campos de Flandes» dice así:

«En los campos de Flandes
crecen las amapolas.
Fila tras fila
entre las cruces que señalan nuestras tumbas.
Y en el cielo aún vuela y canta la valiente alondra,
escasamente oída por el ruido de los cañones.
Somos los muertos.
Hace pocos días vivíamos,
cantábamos, amábamos y éramos amados.
Ahora yacemos en los campos de Flandes.
Contra el enemigo continuad nuestra lucha,
tomad la antorcha que os arrojan nuestras manos agotadas.
Mantenerla en alto.
Si faltáis a la fe de nosotros muertos,
jamás descansaremos,
aunque florezcan
en los campos de Flandes,
las amapolas».

Cabe destacar que el hecho de lucir una amapola en la solapa (u otras partes del cuerpo) se realiza practicamente durante todo el mes de noviembre, siendo el día álgido de esta tradición el 11 de noviembre (Poppy Day), al ser la efeméride del Día del Armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial.

 

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Fuentes de las imágenes: Wikimedia commons / mountpleasantgranary  / Wikimedia commons

La curiosa leyenda urbana sobre las amapolas y el opio

La leyenda urbana sobre las amapolas y el opio

Circula desde hace mucho tiempo una leyenda urbana que dice que el opio se extrae de la amapola silvestre. Esta planta, cuyo nombre binomial es papaver rhoeas, es una vistosa flor cuyas hojas o pétalos son de un llamativo color rojo, siendo muy común verla crecer en campos, descampados y a los lados de la carretera.

Muchas son las historias que han corrido alrededor de las amapolas en las que se explican todo tipo de hechos que relacionan directamente a esta planta con la droga. Ese es el motivo por el que es muy común que algunos propietarios de terrenos se encarguen de arrancarlas rápidamente tal y como observan que han crecido amapolas en sus campos o fincas, ante el miedo de recibir la visita de los agentes de la autoridad y evitando así cualquier posible sanción.

La leyenda urbana sobre las amapolas y el opioEn realidad, lo que ha llevado a la confusión a muchas personas, para relacionar a las amapolas con la extracción de opio, es su gran parecido con otra planta muy similar llamada comúnmente adormidera [papaver somniferum] cuyas hojas o pétalos son blancas, rosáceas o violeta claro, pero no de color rojo.

De la adormidera sí que se extrae el opio debido a que posee un gran número de alcaloides como la morfina, la papaverina o la codeína y su toxicidad desaconseja el consumo continuado.

Respecto a la amapola, lo que sí es cierto es que puede resultar ligeramente venenosa si es ingerida por animales herbívoros, pero cocinada o infusionada pierde su toxicidad. Los alcaloides contenidos en la flor tienen propiedades sedantes, por lo que es utilizada por algunas personas para realizar infusiones, que se recomiendan en casos de insomnio, ansiedad, depresión, nerviosismo… Otras de sus propiedades son sus efectos expectorantes y su uso para combatir la tos.

 

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Fuentes de las imágenes: Gunnar Ries (Flickr) /ykanazawa1999 (Flickr)