Archivo de la categoría ‘Curiosidades de la alimentación’

Sainetes, grasa animal y ensaimadas con un mismo origen etimológico

Como bien sabéis los fieles seguidores de este blog, soy un apasionado de las palabras (y los palabros) y siempre que puedo me pongo a bucear en los orígenes etimológicos de algunos términos, intentando encontrar conexiones con otros vocablos. Varios son los posts que ya he publicado al respecto (al pie de esta entrada encontraréis una lista con todos ellos).

Sainetes, grasa animal y ensaimadas con un mismo origen etimológico

En esta ocasión vuelvo a la carga con tres cosas con un mismo origen etimológico: los sainetes, un tipo de grasa animal y las ensaimadas.

Se conoce como ‘saín’ a cierto tipo de manteca (gordura) que es de origen animal y también a la grasa (en forma de residuo) que podemos encontrar en ciertas prendas como cuellos y puños de camisa, paños e incluso sombreros y que aparece en estos por su uso humano.

El término saín proviene del latín ‘sagīnum’ y en la antigüedad solía utilizarse para hacer referencia a todo aquello que era mantecoso, entre lo que se encontraba el sebo que se le daba en cetrería a los halcones a modo de recompensa cuando entregaban una presa. Este bocado o aperitivo que se le entregaba al ave con el tiempo acabó sirviendo para designar a cierto tipo de pieza de obra teatral (normalmente cómica) que solía representarse en el intermedio de otra función (a modo de entremés o aperitivo teatral), recibiendo el nombre de ‘sainete’ el cual era el diminutivo de ‘saín’.

El término latino ‘sagīnum’ también derivó en el catalán ‘saïm’, dando éste origen desde el mallorquín al vocablo ‘ensaimada’, un tipo de bollo hojaldrado en forma espiral y cuya base (aparte de harina y azúcar) es la manteca de cerdo.

La palabra ensaimada vendría a traducirse como ‘enmantecada’ y está formada por el prefijo ‘en-’ (cubierto de), ‘saïm’ (manteca) y el sufijo ‘-ada’ (utilizado para indicar que ha pasado por esa acción).

 

 

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El curioso origen detrás del nombre de famosas marcas: ‘PANRICO’

Segundo post de la serie dedicada al curioso origen detrás del nombre de famosas marcas (al pie de esta entrada encontrarás el enlace al anterior) en los que también aprovecho para explicar muy brevemente un poco de su historia. En esta ocasión hablaré de ‘PANRICO’, empresa dedicada al pan de molde y la bollería industrial.

El curioso origen detrás del nombre de famosas marcas: ‘PANRICO’

Muchas son las personas que, erróneamente, creen que el nombre de la empresa PANRICO proviene de la unión de los términos ‘pan’ y ‘rico’ y que hace referencia a lo sabroso del producto (pan de molde) que la compañía comercializa.

Pero no, ese no es el origen de esta marca, aunque sí proviene de un acrónimo, concretamente de ‘Panificio Rivera Costafreda’, el cual surgió de la unión empresarial, en 1962, de dos hombres de negocios llamados José Rivera y Andreu Costafreda.

Ambos eran amigos y decidieron unir esfuerzos (laborales y económicos) para crear una gran empresa dedicada a la elaboración de productos de panadería (de ahí añadir el término ‘panificio’, que es el modo que se denomina en italiano a los establecimientos en los que se elabora pan) y bollería.

Andreu Costafreda ya había alcanzado cierto éxito empresarial en el sector de las panificadoras y aquel 1962, tras un viaje por los Estados Unidos, conoció un producto del que conseguiría los derechos en exclusividad para elaborar en España y del cual registraría su nombre comercial para la Península Ibérica: los ‘Donuts’.

Posteriormente llegaron otros muchos otros productos de pan y bollería (los ‘Grisines’ y el ‘Bollycao’), convirtiendo a la empresa en una de las más importantes del sector.

 

 

Lee también el post: El curioso origen detrás del nombre de famosas marcas: ‘ASICS’

 

 

Fuente de la imagen: panpanrico.es

¿De dónde surge llamar ‘salmonelosis’ a la infección por bacterias por ingerir determinados alimentos en mal estado?

Las altas temperaturas del tiempo estival, así como una inadecuada conservación de determinados alimentos, puede provocar la aparición de ciertas bacterias que acaben causando una grave infección intestinal que en algunos casos podría llegar a ser hasta mortal.

¿De dónde surge llamar ‘salmonelosis’ a la infección por bacterias por ingerir determinados alimentos en mal estado?

Dicha infección por bacterias recibe el nombre de ‘salmonelosis’ y los alimentos más propensos a estropearse y causar la intoxicación son especialmente los huevos (y los derivados de estos, como la mayonesa), carnes de pollo o vacuno, algunos tipos de mantequillas derivadas de frutos secos, verduras u otros alimentos procesados.

Se recomienda (sobre todo en verano o época de mucho calor) el cocinar bien los productos y, sobre todo, no ingerirlos crudos, limpiarlos bien y, fundamental, tener una adecuada higiene personal (las manos limpias) así como de los utensilios a utilizar (cuchillos, tablas de cortar, ollas, sartenes…).

El término salmonelosis proviene de ‘salmonela’ (también escrito como ‘salmonella’) el cual hace referencia al apellido de Daniel Elmer Salmon, veterinario estadounidense que ejerció como jefe médico y de investigación de la ‘Bureau of Animal Industry’ (Oficina de la industria animal), dependiente Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.

Bajo las órdenes de D. E. Salmon trabajó el epidemiólogo Theobald Smith, siendo éste quien realmente descubrió, en 1881, las bacterias que causaban las intoxicaciones alimentarias.

Pero no fue hasta un par de décadas después (a inicios del siglo XX) cuando el bacteriólogo francés Joseph Léon Marcel Ligniéres acuñó dicha bacteria con el término ‘salmonella’ y lo hizo llevado por el apellido del científico que aparecía en primer lugar en los documentos sobre el descubrimiento (Daniel Elmer Salmon) que, como es habitual en estos casos, suele estar encabezando los artículos académicos.

 

 

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Fuente de la imagen: thebluediamondgallery

El curioso origen del término ‘desayuno’

Conocemos como desayuno a la primera comida del día que se ingiere (normalmente recién levantados por la mañana) y que, tal y como indica el diccionario de la RAE, el término proviene de ‘desayunar’, vocablo compuesto por el prefijo latino ‘des-‘ (quitar, separar, negación) y el verbo ‘ayunar’ (abstenerse de ingerir algún alimento), por lo que su significado literal sería ‘deshacer el ayuno’.

El curioso origen del término ‘desayuno’

Y es que el acto de desayunar rompe con el ayuno que se ha realizado durante la noche (desde que se tomó la cena o último alimento del día anterior).

Cada época y cultura ha tenido una costumbre diferente respecto a ese primer alimento del día, encontrándonos que muchas eran las civilizaciones en las que no se ingería ninguna comida hasta bien entrada la mañana y otras en las que se hacía nada más despertarse, con el fin de coger energía para la jornada de trabajo.

Curiosamente, durante la Edad Media, en los países con una mayor presencia del catolicismo, no era una costumbre bien vista el hecho de desayunar, debido a que, según la tradición religiosa, no se debía ingerir alimento alguno hasta haber acudido a la primera misa del día.

Incluso podemos encontrar algunos escritos medievales (entre ellos del religioso italiano Tomás de Aquino) en los que se indicaba que el ingerir algún alimento, antes de los oficios diurnos (conocidos como ‘laudes’), era considerado como un pecado (concretamente lo relacionaban con la ‘gula’, el quinto de los denominados ‘Siete pecados capitales’) ya que se estaba comiendo sin haber realizado ninguna actividad importante.

Eso sí, se permitían a ciertos grupos de la sociedad a saltarse el ayuno matinal (o sea, a desayunar) y estos eran las personas enfermas, ancianos, mujeres embarazadas, niños pequeños y aquellos trabajadores que, por su empleo, necesitaban un aporte de energía por las mañanas.

 

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿Cuál es el origen del ‘aperitivo’?

El término aperitivo proviene del latín tardío ‘aperitīvus’ y éste del clásico ‘aperire’, cuyo significado era ‘abrir’, ‘apertura’. Y es que el concepto de este bocado que se toma antes de las comidas no es otro que abrir el apetito.

¿Cuál es el origen del ‘aperitivo’?

Aunque comúnmente llamamos de ese modo a todo lo que compone ese refrigerio, cabe señalar que en sus orígenes tan solo hacía referencia a la bebida, normalmente dulce (solía ser un vino tipo quina) que se tomaba antes de comer con intención de abrir el apetito. Posteriormente, con el paso del tiempo, se le fue añadiendo algunos alimentos para acompañar esa bebida.

Como dato curioso, cabe señalar que años atrás a los niños se les daba de beber un poco de quina con el fin de abrirles el apetito y de ese modo no se dejarían la comida, cena o merienda. En el siguiente vídeo podréis ver un anuncio de publicidad de hace unas décadas.

 

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Fuente de la imagen: pixnio

¿De dónde proviene el término ‘pícnic’?

Conocemos como ‘pícnic’ a la comida que se hace de una manera informal en el campo, normalmente comiendo en el suelo (sentados sobre una manta), usando una mesa y sillas plegables que hemos llevado o utilizando el mobiliario que ya está colocado en algunos lugares habilitados para realizar ese tipo de ágape campestre.

¿De donde proviene el término ‘pícnic’?

El término llegó al castellano a través del inglés ‘picnic’ e inicialmente se estuvo utilizando esa grafía, hasta que la Real Academia de la Lengua aconsejó acentuar el vocablo.

Pero la forma picnic no es originaria de los anglosajones, sino que ellos lo tomaron prestado (se calcula que en el siglo XVIII) del francés ‘piquenique’ (también escrito ‘pique-nique’), un término que era la unión de los vocablos ‘pique’ y ‘nique’ y que se le dio el significado de ‘comer (en el sentido de picar) pequeñas porciones de diferentes platos’.

Existe constancia del uso término piquenique en el año 1694 y cuya acepción original era ‘hacer una comida pagando cada uno su parte’. Evidente esa comida era realizada en el campo (de ahí el carácter campestre del vocablo) y hacía referencia a un tipo de reunión informal en la que cada comensal aportaba algún alimento o bebida, que después era compartido y degustado por todos los presentes.

Fue en 1748 cuando apareció por primera vez en inglés con la forma picnic, en una carta en la que el conde de Chesterfield hablaba de una comida campestre. Según consta, no fue hasta bien entrado el siglo XIX cuando se popularizó el uso de este término para hacer referencia a los ágapes que se realizan en el campo.

 

 

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Fuentes de consulta: etimologias.dechile / cnrtl.fr (I) / cnrtl.fr (II)  / lefigaro / Le Trésor de la langue française / etymonline / fundeu
Fuente de la imagen: pixabay

¿De dónde surge llamar ‘pub’ a un local donde se toman copas?

A través de mi cuenta @curiosisimo en la red social TikTok me preguntan de dónde surge llamar ‘pub’ al local donde se toman copas.

¿De dónde surge llamar ‘pub’ a un local donde se toman copas?

Conocemos como ‘pub’ al establecimiento donde podemos tomarnos unas copas e incluso escuchar música y dependiendo del lugar donde se encuentre dicho local, existen algunas diferencias.

Por ejemplo en España un pub es un local de ocio nocturno, donde sirven copas y ponen música, pero que no tiene pista de baile o no está permitido bailar. En algunos países del continente americano esta denominación también suele utilizarse para ese tipo de locales y, sin embargo, en Estado Unidos podemos encontrar algunos establecimientos de hostelería donde se sirve bebida y comida y que son llamados de ese modo.

En el Reino Unido dicho término se utiliza para denominar a las típicas tabernas donde se sirve mayoritariamente cerveza y es lugar de reunión vespertina, tras la salida del trabajo e incluso después de cenar.

Es precisamente de los británicos de donde nos llegó esta forma de denominar a ciertos locales de ocio.

El término ‘pub’ es una forma abreviada de referirse a un ‘public house’, que era la denominación que recibían antiguamente aquellos lugares de reunión pública y del que ya hay constancia de su uso en la segunda mitad del siglo XVI, en el que dicho vocablo hacía referencia a cualquier edificio abierto al público, para posteriormente denominar así a la posada que proporciona comida y tiene licencia para vender cerveza, vino y licores y, finalmente, para llamar de ese modo a las tabernas británicas, tal y como las conocemos hoy en día.

 

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

El origen de las croquetas

A través de mi cuenta @curiosisimo en la red social TikTok me preguntan sobre el origen de las croquetas.

El origen de las croquetas

Las croquetas se han convertido en uno de los platos estrellas de la cocina española, sirviéndose y realizándose de numerosísimos modos y que no puede faltar en la carta de ningún restaurante o bar (especialmente los dedicados a las tapas).

La receta de composición es muy básica: una masa realizada a base de harina (como si de una salsa bechamel se tratara) con leche o caldo (dependiendo de los gustos y técnicas de quien las cocine), y relleno de un picadillo que puede ser de cualquier tipo de alimento (jamón, marisco, pescado, carne, verduras u hortalizas…), con un rebozado de huevo y pan rallado y freídas en abundante aceite caliente, que conseguirá que queden tiernas y esponjosas por dentro y un caparazón crujiente por fuera.

Durante muchísimo tiempo se ha tenido el convencimiento de que la receta de las croquetas era una invención de la cocina española (y hoy en día todavía hay quien lo defiende), pero ya hace unas cuantas décadas que se demostró que son originarias de Francia, ya que fue en el libro de recetas ‘Le cuisinier roial et bourgeois’, escrito en el año 1691 por el chef François Massialot, donde aparecen nombradas por primera vez (en una quincena de ocasiones) en la historia de la cocina; aunque no se sabe a ciencia cierta si fue éste cocinero quien las creó o tan solo recogió la receta .

Y es que alrededor de la historia de las croquetas existen numerosas historias e hipótesis (la mayoría sin fundamento alguno), apuntando cada una orígenes, fechas y personajes diferentes (unos que las inventó el cocinero personal del rey Luis XIV, otras que fue Louis de Béchameil –creador de la famosa salsa-, e incluso se nombra al célebre gastrónomo y chef Marie-Antoine Carême), pero el documento en el que aparecen por primera vez es el  mencionado recetario de Massialot.

En la cocina española y sus recetarios no hay mención a las croquetas que sea anterior al siglo XIX. Eso sí, la mayoría de expertos culinarios apuntan que fue en España donde se terminó de perfeccionar la receta de las croquetas, dándoles la forma y consistencia actual (antiguamente eran en forma de bola, del tamaño de una nuez, y con grandes tropezones en su interior).

El término ‘croqueta’ llegó al castellano desde el francés ‘croquette’, siendo éste el diminutivo de ‘croquer’ cuyo significado es ‘crujir’, por lo que croqueta (o croquette) significan literalmente ‘crujientito’.

El 16 de enero se celebra el ‘Día Internacional de la croqueta’.

 

 

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Fuente de consulta: elcomidista / Le cuisinier roial et bourgeois / croquetasricas / lalanguefrancaise / etymonline
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‘Consoada’, la tradición portuguesa de poner en Nochebuena un cubierto de más en la mesa

Portugal es otro de los países en los que se vive y celebra la Navidad de un modo muy especial, mezclando el aspecto más festivo de esas fechas con la solemnidad y carácter religioso de la celebración.

‘Consoada’, la tradición portuguesa de poner en Nochebuena un cubierto de más en la mesa

Muchas son las cosas que hay en común entre las navidades españolas y portuguesas, pero también algunas tradiciones que son diferentes y estrictamente de cada país.

Entre ellas podemos encontrarnos que el menú de los lusos difiere bastante del de los españoles, empezando por el bacalao cocido que es el plato estrella de la cena de Nochebuena junto al pulpo guisado y de postre las típicas «rabanadas» (un dulce muy similar a las torrijas).

En Portugal la cena de Nochebuena es conocida como «Consoada»  (un término que proviene del latín ‘consolata’ y cuyo significado es consolar) y en la misma se realiza una curiosa tradición en muchos hogares: dejar un puesto libre en la mesa (con los correspondientes cubiertos y platos puestos).

Esta costumbre que se realiza de norte a sur del país e incluyendo las islas, tiene un significado distinto en cada lugar.

Para algunos el dejar un sitio libre durante la consoada es para que los fallecidos a lo largo del último año puedan celebrar su última cena de Nochebuena con sus familiares; otros lo hacen pensando en que sus familiares fallecidos al acudir a esa cena se llevaran consigo a los posibles espíritus malignos que habiten en la casa y así tener un año favorable; hay quien piensan que los Ángeles custodios de Jesús son extremadamente golosos y acudirán a comer los numerosos dulces que se sirven aquella noche.

Otra cosa que se realiza en Nochebuena es irse a dormir sin haber quitado de la mesa los restos de cena que han sobrado. De este modo (según la creencia) acudirán las almas que se encuentran en el purgatorio para alimentarse de las sobras de la consoada.

 

 

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¿De dónde surge el nombre de la ‘salsa bechamel’?

¿De dónde surge el nombre de la ‘salsa bechamel’?

La ‘bechamel’ (también llamada ‘besamel’) se trata de una salsa cremosa blanca realizada a base de leche, harina y mantequilla, con toques de nuez moscada y muy apreciada en las cocinas francesa, italiana y española para acompañar o añadir a platos como la lasaña, canelones, coliflor gratinada e incluso como base del relleno de unas riquísimas croquetas caseras.

Debe su nombre al apellido de Louis de Béchameil, un célebre financiero francés del siglo XVII, aficionado a la gastronomía y que hizo unos sutiles cambios a otra salsa similar ya existente y creada, varias décadas antes, por el cocinero François Pierre de la Varenne.

 

 

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