Archivo de septiembre, 2020

Las curiosidades de ‘Ya está el listo que todo lo sabe’ también en TikTok: @curiosisimo

Dice una famosa sentencia ‘Renovarse o morir’, la cual se utiliza para indicar la necesidad de evolucionar y realizar cambios para estar al día, con aquellas cosas que son de la época, para así no quedar anclado en el pasado y, por tanto, acabar anticuado u obsoleto. Esta expresión se le atribuye al famoso escritor y filósofo Miguel de Unamuno; aunque de él tan solo consta la frase en la forma ‘El progreso consiste en renovarse’, la cual acabó transformándose en el lenguaje popular como ‘renovarse o morir’.

Las curiosidades de ‘Ya está el listo que todo lo sabe’ también en TikTok: @curiosisimo

He querido hacer esta curiosa y pequeña introducción, con el fin de anunciar que un servidor también pretende seguir el camino del progreso y los avances y, por tanto, debo de estar actualizado a todas aquellas herramientas y plataformas que sirvan para publicar y compartir mis contenidos.

Sois muchos los lectores que acudís a este blog buscando vuestra dosis de datos curiosos. También lo hacéis comprando mis libros, escuchando mis podcast y colaboraciones radiofónicas o siguiéndome en las redes sociales (twitter, Instagram, YouTube, Facebook…).

Ahora ha llegado el turno de TikTok, la red social que más está triunfando en los últimos meses y la cual puede ser una excelente herramienta para hacer llegar a más personas todos mis contenidos, curiosidades y datos sorprendentes (sobre todo entre los más jóvenes).

Mi apodo o nickname en TikTok es @curiosisimo y allí voy publicando videos de corta duración (entre 15 y 59 segundos) en los que explico etimologías, curiosidades y todo tipo de datos de interés.

¿Os animáis a seguirme? https://www.tiktok.com/@curiosisimo

 

¿Cuál es el origen del término ‘quiosco’?

En un comentario dejado en otro post de este blog, ignotis parentibus me pregunta sobre el origen y significado original de la palabra ‘quiosco’ y el motivo por el que también se escriba con k (kiosko).

¿Cuál es el origen del término ‘quiosco’?

El término ‘quiosco’ se utiliza para hacer referencias a varias cosas, pero básicamente se conoce como tal a los pequeños puntos de venta que suelen estar colocados en algunas calles, parques o centros comerciales y en los que se vende prensa, golosinas, flores, joyas o bisutería y todo aquello que no requiera de demasiado espacio de almacenamiento para ser comercializado. También se les llama así a algunos puntos de información.

Pero a lo largo del tiempo ese término ha servido para designar otras cosas, entre ellas a la pequeña construcción (de forma rectangular, redonda u octogonal) con columnas y abierta por los lados y con un techo en forma de cúpula, ubicada en algunos parques públicos, en el que se ofrecían los conciertos de música.

El término fue incorporado al diccionario de la RAE en su edición de 1884 y aparecía escrito en las dos formas ‘quiosco’ y ‘kiosko’, por lo que no es incorrecto escribirlo con una ‘k’ inicial, aunque los académicos recomiendan la forma castellanizada con ‘q’.

Llegó al castellano a través del francés ‘kiosque’, cuyo significado en este idioma era ‘pequeño punto de venta’, ‘caseta’ y ‘pabellón de jardín’. El idioma galo lo tomó, a inicios del siglo XVII, del italiano ‘chiosque’, con idéntico significado, y a este idioma había llegado desde el turco medieval ‘’kiösk’ (en algunos diccionarios etimológicos el vocablo aparece en la forma ‘köşk’ y en otros como ‘kieuchk’), significando literalmente ‘pabellón’, como referencia a unos celadores o templetes que eran construidos durante el Imperio Otomano en los jardines de un palacio (e incluso en punto más alto de éste) y el cual servía para descansar, tomar el fresco o disfrutar de unas espléndidas vistas. El turco lo había tomado del persa ‘kušk’, significando ‘pabellón’, ‘palacio’ o ‘sala de estar’.

 

 

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Fuentes de consulta: RAE / Mapa de diccionarios (RAE) / Fundéu / etimologias.dechile / cnrtl.fr/etymologie / etimo.it
Fuente de la imagen: pixabay

El curioso origen del término ‘algarabía’

A través de la cuenta de este blog en Instagram @yaestaellistoquetodolosabe2 he recibido un mensaje en el que me consultan sobre el origen del término ‘algarabía’.

El curioso origen del término ‘algarabía’

Se define como ‘algarabía’ al bullicio o follón que se forma por el gentío, así como aquellas situaciones en las que se produce un griterío generalizado (varias personas hablando a la misma vez), aunque no significa que necesariamente de esté levantando la voz. También podemos encontrar que es utilizado el término para señalar aquello que es ininteligible (una lengua mal hablada o hablar rápida y atropelladamente).

El origen del término ‘algarabía’ lo encontramos en el árabe hispánico ‘al‘arabíyya’ y cuyo significado literal era ‘el árabe’, en relación a la lengua hablada y no a las personas.

Y es que durante los años en los que duró la conquista musulmana de la Península Ibérica muchos fueron quienes no llegaron a aprender o entender el idioma hablado por los árabes, pasando a significar el vocablo ‘al‘arabíyya’ (ya en su evolución españolizada de algarabía) ‘lengua ininteligible’ y, con el tiempo ser sinónima de bullicio, griterío, follón, jaleo o alboroto entre otros.

Cabe destacar que hay quien señala que empezó a ser utilizado el término en ese sentido ya en el periodo de Reconquista, siendo el modo en el que los cristianos denominaban la forma de hablar no entendible que tenían los musulmanes y, posteriormente, algunos moriscos.

 

 

 

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Fuente de la imagen: pixabay

El curioso origen del término ‘vodevil’

Conocemos como ‘vodevil’ a ciertas piezas teatrales (en ocasiones musicales) que destacan por ser una representación, en forma de comedia, de una historia de enredos, frívola e incluso algo picante y con segundas intenciones en sus diálogos.

El curioso origen del término ‘vodevil’

Este tipo de composiciones se pusieron muy de moda hacia finales del siglo XIX, en el que se convirtió en una pieza que era llevada y representada por un gran número de compañías teatrales (sobre todo cuando realizaban giras por diversas poblaciones).

Originalmente estas piezas teatrales eran llamadas ‘vaudeville’ y así es como sigue denominándose en la mayoría de los idiomas (italiano, inglés, portugués, neerlandés, alemán…) conservando su forma inicial proveniente del francés. En España se castellanizó como ‘vodevil’ y aunque ya hace más de un siglo que se utilizaba el término en nuestro idioma, no fue hasta 1992 cuando se incorporó al diccionario de la RAE).

Pero el término ‘vaudeville’ no fue acuñado a propósito para la pieza teatral sino que había sido utilizado tras realizarse una recopilación de composiciones musicales que se cantaban en el siglo XV en el ‘Vaux-de-Vire’ un valle situado en la región de Normandía (noroeste de Francia) y que se trataba de alegres y picantes canciones que describían la vida y quehacer de los lugareños.

Algunas de aquellas composiciones del Vaux-de-Vire (que con los años pasó a ser denominado ‘Val-de-Vire’, aunque también podemos encontrarlo como ‘Vaudevire’) fueron compuestas por los poetas locales Olivier Basselin (siglo XV) y Jean Le Houx (que vivió entre los siglos XVI y XVII), siendo utilizadas con el paso del tiempo para crear las mencionadas piezas teatrales que tanta fama llegaron a alcanzar.

 

 

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¿De dónde surge la expresión ‘Pasar más hambre que el perro de un ciego’?

A través de Twitter Juan Carlos Jiménez @juankicarlois me consulta de dónde viene la  expresión ‘Pasar más hambre que el perro de un ciego’.

Conocemos como ‘perro guía’ o ‘perro lazarillo’ a ciertos canes que, tras haber recibido un periodo de adiestramiento, acompañan a personas ancianas o con algún tipo de discapacidad (sobre todo invidentes).

Aunque la técnica de adiestrar canes con el fin de que guíen, acompañen, cuiden y ayuden a personas con necesidades especiales, se lo debemos al médico alemán Gerhard Stalling, tras la Primera Guerra Mundial, existe constancia del uso de estos animales para realizar estos tipos de acompañamientos desde hace muchísimos siglos.

Uno de los grupos que más solía recurrir a un can como animal de compañía (que no de perro guía) eran las personas ciegas, quienes también solían disponer de la ayuda de algún muchacho (el típico lazarillo, mote que se recibe gracias a la novela ‘La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades’ del siglo XVI).

Antiguamente, las personas invidentes, al no poder trabajar solían ocupar uno de los escalafones más bajos de la escala social, teniéndose que dedicar la mayoría de ellos a mendigar y, por tanto, no disponían de suficientes recursos para vivir (sobrevivían de las limosnas).

Algunos de esos ciegos iban acompañados de un perro y al no tener dinero la comida era escasa para ambos, pero sobre todo para el animal, quien se llevaba lo que no quería o sobraba a su amo (huesos, despojos, cáscaras de fruta…).

También se podía dar la situación que estuviesen acompañados por un tercero (un muchacho o lazarillo) que podría haber sido quien se comiese las sobras del ciego y dejara al can sin comer o pasando hambre.

Todas estas situaciones era lo que provocaba que el perro de un ciego pasara habitualmente bastante hambre, dando lugar a la aparición de la mencionada expresión ‘Pasar más hambre que el perro de un ciego’.

 

 

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¿De dónde surge la expresión ‘¡Que me quiten lo bailao!’?

Recibo una consulta de mi amiga Layta (@cospilates) en la que me pregunta de dónde surge la expresión ‘¡Que me quiten lo bailao!’.

¿De dónde surge la expresión ‘¡Que me quiten lo bailao!’?

Suele utilizarse la expresión ‘¡Que me quiten lo bailao!’ (o en la forma ‘¡Que me quiten lo bailado!’) con el propósito de indicar que algo que se ha hecho o vivido (bueno o malo) ahí queda, como una experiencia más, sin importar demasiado si no ha sido lo correcto o lo esperado.

Normalmente se pronuncia esta expresión como respuesta a la recriminación que se le hace a alguien por no haber hecho lo que se esperaba de él o ella; por ejemplo, salir de fiesta la noche previa a un examen, ante la reprimenda que se le da y el posible suspenso que obtendrá, el decir ‘que me quiten lo bailao’ vendría a significar que no le importa haber suspendido ya que valió la pena haberlo pasado fabulosamente en lugar de estar estudiando.

Evidentemente, no siempre se hace referencia a haber salido de juerga, ya que ‘lo bailao’ es una simple metáfora de cualquier cosa que se haya hecho (ponerse a dormir, salir de paseo, mirar la televisión, entretenerse con las redes sociales…) en lugar de realizar una obligación.

También podríamos encontrarnos que puede aplicarse la expresión cuando a alguien le han recomendado no realizar ciertas cosas por cuestiones de salud (beber, fumar, comer alimentos grasos…) y ante la advertencia de que el hacer eso le puede perjudicar seriamente responder que no le importa porque lo ha disfrutado ¡Que me quiten lo bailao! (comido, bebido, fumado…).

Es una expresión que se utilizó muchísimo durante la segunda mitad del siglo XX, aunque actualmente también es usada, pero no tanto como antes. También cabe destacar que la cantante Lucía Pérez representó en 2011 a España en el Festival de Eurovisión con una canción titulada ‘Que me quiten lo bailao’ y compuesta por Rafael Artesero, quedando, tras las votaciones, en 23º lugar de la clasificación.

Pero esta canción no es la que dio origen a la expresión. No se sabe con certeza de dónde surgió originalmente la locución, apareciendo diferentes hipótesis sobre la historia de esta famosa expresión, aunque hay una que muy probablemente sea la que ayudó a popularizarla.

Se trata del tango titulado ‘¡Que me quiten lo bailao!’ que fue compuesto en 1942 por el célebre letrista argentino Miguel Bucino y versionado a lo largo de las siguientes décadas por numerosos cantantes (tanguistas) como Alberto Castillo (en 1943), Hector Corral (1951), Armando Laborde (1956)  o Julio Sosa (1962), entre otros.

Fue precisamente Julio Sosa, universalmente conocido como ‘El Varón del Tango’, quien más fama alcanzó y le dio a ese tango, sobre todo al convertirse en un icono mundial tras su repentino fallecimiento, en 1964, a causa de un trágico accidente automovilístico que conmocionó a Argentina entera y a todos los amantes del tango en general.

El hecho de que el tango grabado e interpretado por Julio Sosa dos años antes hablara de morir y pasarlo bien en esta vida (falleció a los 38 años de edad), es lo que la popularizó y convirtió en icónica la expresión ‘¡Que me quiten lo bailao!’.

Esta es la última estrofa de la canción:

[…] Qué querés que le haga, hermano, si nací pa’ morir pobre,
con un tango entre los labios y en un tute entreverao.
Juego, canto, bebo, río… y aunque no me quede un cobre,
al sonar la última hora… ¡que me quiten lo bailao! […]

 

Vídeo de Julio Sosa interpretando el tango ‘¡Que me quiten lo bailao!’

 

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¿Desde cuándo se utiliza el término ‘Superman’ para hacer referencia a un ‘superhombre’?

Conocemos como ‘Superman’ al protagonista de un famoso cómic y saga de películas y series de televisión que destaca por tener unas capacidades y cualidades sobrehumanas, tal y como se describe en el diccionario de la RAE (y cuyos académicos recomiendan la castellanización  ’supermán’, con tilde incluida).

¿Desde cuándo se utiliza el término ‘Superman’ para hacer referencia a un ‘superhombre’?

El personaje de Superman apareció publicado por primera vez en un comic en 1938 de la mano del guionista Jerry Siegel y el dibujante Joe Shuster. Pero este término no fue algo exclusivo y originario de la mencionada historia ilustrada del superhéroe, ya que podemos encontrar que en 1903 ya aparece en el título de la obra de teatro ‘Man and Superman’ del dramaturgo irlandés George Bernard Shaw y que giraba en torno al personaje de ‘Don Juan’.

Pero Bernard Shaw tampoco fue el primero en utilizar el término ‘superman’ en inglés, debido a que, en 1896, Alexander Tille realizó la traducción a este idioma de la obra ‘Así habló Zaratustra’ escrita en 1883 por el filósofo alemán Friedrich Nietzsche, quien sí está considerado como el creador del término y concepto del hombre superior a los demás y que lo había hecho en la forma ‘Übermensch’ (literalmente ‘superhombre’ en alemán).

 

 

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Fuente de la imagen: pixy