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"La historia es una forma más de ficción"
Jorge Luis Borges

Javier Santamarta: “Los españoles hemos hecho una mala digestión de nuestra historia”

Panteón de los Hombres Ilustres en Madrid (Emilio J. Rodríguez Posada [CC BY-SA 2.0 / WIKIMEDIA)

Ya escribió Virgilio, hace más de dos milenios, aquello de que la fortuna sonríe a los osados. Y quizá esa idea se la podamos aplicar al politólogo, periodista y experto en Ayuda Humanitaria Javier Santamarta. En 2017 lanzó el libro Siempre tuvimos héroes. La impagable aportación de España al humanitarismo (Edaf) que ha tenido un éxito relevante y que aún continua un año después. La idea era redonda: contar historias españolas y de españoles que se pusieron al servicio de otros, que hicieron algo irreprochable. En sus páginas desfilan científicos, médicos, enfermeras, traductores… Si como escribe Santamarta, “en España utilizamos la historia como arma arrojadiza”, estas historias y personajes seleccionadas son complicadas de usar para algo negativo. Son héroes aceptables para lector del siglo XXI. A punto de salir un nuevo libro suyo, Siempre estuvieron ellas. Galería de hispanas memorables (Edaf), charlo con este autor sobre los héroes y heroínas humanitarios de su anterior obra.

Sus héroes, ¿son los aceptables para el lector del siglo XXI?

Sí, ¿por qué no podemos estar orgullosos de nuestra historia cuando hay tantas cosas como para estarlo? No es cuestión de defender la leyenda negra o querer una leyenda rosa. Como todos los países hemos hecho de todo: burradas y cosas brillantes. ¿Alguien puede hacer algo en contra de los hechos que narro? Es una tendencia en contra de la ideologización. A estas historias nadie puede ponerles un pero. Ni con la de la ayuda humanitaria que prestó Alfonso XIII, porque no trato de hacerle un lavado de cara, sino que solo cuento un hecho concreto que me parece positivo.

[Trivial: Héroes y aportaciones españolas a la historia del humanitarismo]

Roca Barea, los novelistas al rescate de la historia, usted… Este movimiento reivindicativo de la historia, ¿estaba larvado ya o ha resultado de una necesidad marcado por la situación identitaria actual en España?

Creo que siempre ha estado ahí. En el prefacio hablo mucho del novetanyochismo y lo llevamos arrastrando durante un siglo, con la guerra civil, el franquismo… Hemos hecho una mala digestión de nuestra historia. Todavía seguimos haciéndonos la pregunta de qué es España y qué somos nosotros. Con Cataluña la pregunta se ha agravado. ¿Es tan terrible este país que hay gente que quiere salir? Yo creo que es un país como cualquier otro, con sus cosas malas y buenas, pero esta situación ha encendido una chispa que ha encendido esta revisión de la historia que afecta a la idea de España, a las cosas positivas.

Todos los países han hecho este trabajo. Tenemos tantísima historia que te das cuenta de que hay de todo. La gente se queja de los americanos que no conocen nada de la historia y nos confunden con los mejicanos, ¡pero si eso nos pasa a nosotros mismos! Si aquí se critica hasta que salga gente vestida de los tercios el 12 de octubre. En Francia o Reino Unido no hay tanto miedo a la historia. Los españoles no asumimos la historia, nos la tiramos a la cabeza.

Hace unos meses, pedías en el Abc, un memorial para los héroes en Madrid

Sí, sobre todo para aquellos relacionados con el mundo del mar y la Armada. Necesitamos un monumento para recordar a Elcano, la expedición de Malaespina o Balmis, a Churruca, etc. En Madrid maltratamos la historia de tal manera que tenemos la calle almirante… ¿Almirante qué? Pues resulta que era la calle Almirante Gravina, que ahora está dividida en dos, Almirante y Gravina, que antes era la misma. Los monumentos que tenemos son desconocidos. En el Mall de Washington tienen monumentos para todos sus caídos en todas las guerras, las hayan ganado o perdido. Es es importante.

Sí, es verdad, pienso en el Panteón de los hombres ilustres, que casi nadie conoce…

Totalmente: es el monumento gestionado por Patrimonio Nacional menos visitado de España. Y tiene estatuas de Benlliure impresionantes. Este panteón muestra otro problema de este país: el provincialismo. Era complicado encontrar los restos de cada uno de aquellos hombres ilustres. Pero es que luego, los de Reus querían que Prim reposara allí; e igual pasaba con Bailén, con Palafox… Y al final, cada uno en su pueblo. Madrid ha sido siempre el lugar de todos, pero al final no es de nadie, y el Panteón se quedó vacío. Todos esos personajes quedaron olvidados en cementerios y lugares donde, salvo alguna excepción, nadie va a recordarlos. Debería ser esto una cuestión de Estado, porque en esos personajes nos deberíamos ver representados.

Este divulgador, como León Arsenal, va a participar este fin de semana en el Proyecto Belvedere, que se celebra en la Casa del Lector de Madrid esta semana.

¡Buenas lecturas!

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1 comentario

  1. Dice ser Marisa

    Lo siento pero eso no es asi.

    Algunos españoles no ha digerido la historia porque llevan parados en el tiempo sin evolucionar desde hace años, los otros, la grandisima mayoria de los españoles hace mucho que ha digerido y evacuado todo lo negativo de la historia y tira del pais (y de toda esa remora quieta y rancia) para que avance y progrese.

    Solo se habla de la historia para repetir lo positivo y no olvidar lo negativo y se acabo, a otra cosa.

    Quedense con sus vengazas historicas y sus odios y dejen de fastidiarnos por nuestro bien.

    Basta de manipulacion.

    23 noviembre 2018 | 16:53

Los comentarios están cerrados.