XX siglos XX siglos

"La historia es una forma más de ficción"
Jorge Luis Borges

Las cinco mejores historias de amor que nos dejó la novela histórica en 2017

Lo que el viento se llevó.

¡Saludos lectores! Continúo con el resumen de lo mejor del año 2017 en novela histórica. Si este martes repasaba las cinco intrigas o novelas negras con ambientación histórica que más me habían convencido, hoy es turno para las historias de amor en las novelas históricas (es decir los romances que aparecen en las novelas, no hablo de novelas románticas con ambientación histórica). Si todo esto de los balances anuales literarios tiene mucho de subjetivo y de poco científico (partiendo de la base que es humanamente imposible leer absolutamente todo lo que se publica) en esta cuestión, lo es aún más. Pero vamos allá…

Seguramente, la historia de amor que más me ha llegado en el género publicado este año es la protagonizada por los exploradores del Ártico de finales del siglo XIX, Flora Mackie y Jakob de Beyn, protagonistas de la estupenda novela de aventuras Bajo la estrella polar, de Stef Penney (Harper Collins Ibérica, traducción de Victoria Horrillo Ledesma). Amor convulso, difícil y de roles no tradicionales, para dos grandes personajes literarios.

Otra historia, también de hálito aventurero y exótico como la anterior -pero de ambientación más cálida, pues hablamos de África-, es el trágico romance entre el gruñón Bertram Kast -que, confesado por el autor, tiene algo del abuelo de Heidi- y su esposa Joycelin en Un piano para los masáis (Roca Editorial, que ya os recomendé para el verano), de Miguel Ángel Moreno. Un amor de esos que son épicos simplemente por la lucha contra la Historia (en este caso de África) que suponen. Por cierto, que nadie piense al ver la cubierta de esta novela que es romántica o un landscape: hay romance, pero también aventura, intriga, historia, épica y guerra en esta gran novela al estilo Lo que el viento se llevó, ambientada en el África colonial alemana.

Saltamos de continente, pero no de época. Espido Freire con su última novela Llamadme Alejandra (Planeta, obra ganadora del premio Azorín 2017) logra convertir en un oscuro cuento de hadas con momentos brillantes la vida de los últimos zares de Rusia, Alejandra y Nicolás. El buen hacer narrativo y emocional de Freire logra enternecernos y hacer sentir empatía por esta familia de triste destino, pero de marcada mala prensa (en mi caso, siempre me habían resultado unas antipáticas figuras históricas). Una crónica de un amor de la realeza con final trágico, la del fin de un modo de vida, que pone su foco más en lo personal y lo familiar que en el político.

¡Qué sería de las grandes novelas sin los habituales triángulos amorosos! Seguramente en 2017 no ha habido ninguno tan carismático como el protagonizado por una trobairitz ladrona, un obispo intrigante y un capitán mercenario y pirata en La perla negra, de Claudia Casanova (Ediciones B, 2017). Además, la autora tiene el acierto de no cerrarlo de manera tópica.

Por último y para no hablar siempre de amor romántico, pasional y sexual, uno de amor desinteresado y solidario. Pocas historias nos reconciliarán tanto con el ser humano, como la que cuenta Mario Escobar en Los niños de la estrella amarilla (Harper Collins Ibérica), donde asistiremos a la ayuda comprometida – y rigurosamente real- que dio la comunidad de Le Chambon-sur-Lignon, en Francia, a todos los perseguidos por el nazismo, en el caso de la novela, dos niños judíos.

¿Conocíais estas novelas? ¿Añadís alguna historia de amor más que nos haya dejado la novela histórica del 2017?

¡Buenas lecturas!

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