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"No hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras" Juan Luis Vives

Cuando el valencianista Mangriñán anuló a Di Stéfano y sufrió su ira

Alfredo di Stéfano no sólo es, ha sido y será historia del fútbol. También ha logrado generar muchas otras historias del fútbol a su alrededor.

Una de las más curiosas es la que le une a José Mangriñán, un centrocampista del Valencia, de calidad técnica limitada, que ha pasado a la historia del deporte rey por su férreo y limpio marcaje a Di Stéfano en la temporada 54/55. Tan férreo fue que logró anular completamente al astro hispano-argentino y contribuir a la victoria del Valencia en el Santiago Bernabéu por 1-2. “No le dejes ni a sol ni a sombra y no te preocupes de nada más”, ordenó Iturraspe, el entonces entrenador del Valencia, a Mangriñán antes del encuentro. Y cumplió la orden a rajatabla.

Mangriñán

Mangriñán, mítico centrocampista del Valencia.

Dicen las crónicas que en ese partido Di Stéfano sufrió una ‘persecución’ de Mangriñán por todo el campo y la estrella del Real Madrid apenas participó en el partido. Se hartó tanto del marcaje Don Alfredo que, durante el encuentro, ‘dedicó’ toda clase de descalificativos al centrocampista del Valencia. Mangriñán, no obstante, respondió con nobleza, aguantó estoicamente las andanadas de la figura del Real Madrid y se esmeró aún más en anular el juego del hispano-argentino.

Tal fue la eficacia del marcaje que ha pasado a convertirse en una frase hecha futbolera: “marcaje a lo Mangriñán”.

El centrocampista, apodado ‘El Motoret’ (motorcito en valenciano), nació en Vall d’Uixó (Castellón) en 1929 y falleció en 2006. Además de en el Valencia, jugó en el Deportivo de La Coruña, el Hércules de Alicante, el C. D. Castellón y en el Villarreal.

Una vez retirados del fútbol en activo, Di Stéfano y Mangriñán mantuvieron una muy buena relación personal y el futbolista del Valencia siempre piropeó a Don Alfredo, a quien calificó como el mejor jugador de todos los tiempos.

Di Stéfano también tuvo su particular idilio con el Valencia y su afición, club del que estuvo al frente como entrenador en tres etapas. En ellas, hizo al conjunto che campeón de Liga y de la Recopa de Europa, además de devolver el equipo a Primera División en 1987.

4 comentarios

  1. Dice ser Antonio Larrosa

    Hoy ha fallecido el gran Di Estéfano Descanse en paz tan gran deportista

    07 julio 2014 | 19:32

  2. Dice ser LINCE 1

    Lo del marcaje “limpio” de Mangriñán a Di Stefano es una broma ¿no?

    07 julio 2014 | 19:46

  3. Dice ser José Luis Blanco Coli

    El mejor jugador de todo los tiempos sin ninguna duda y a gran distancia del segundo su buen amigo Kubala. Su presencia en el campo lo hacia todo sencillo y rapido. Sus pierna fijadas al terreno y de cintura para arriba como si formara parte de otro cuerpo. Una maravilla, defendiendo , atacan, rematando, picando faltas y transformando penaltyes. Rapidisimo con y sin balón y jugando con Gento, Rial y Puskas como malabaristas.
    El fútbol de ahora es aburrido, previsible y no hay figuras como Di Stefano ni siquiera parecidos.Cuando me hablan de Messi,Ronaldo, Neymar etc me rio. Gento,Kubala,Cesar,Basora Puskas y el Gran Di Stefano eran un espectáculo increíble que no he vuelto a ver jamás. Lo que se ve ahora es una vulgar caricatura de fútbol que no entiendo como le gusta al publico.
    Y lo que se paga por esos tuerce botas…….. una verguenza.
    Viva la Saeta Rubia y muchas gracias por los años de placer futbolisticos que nos has dado a los buenos aficionados.Te encontraremos a faltar con tu acento argentino imborrable y tu sorna maliciosa y traviesa.

    07 julio 2014 | 21:09

  4. Dice ser Trigolimpio

    EL HOMBRE QUE HIZO GRANDE AL MADRID
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    …Don Alfredo di Stéfano convirtió al Real Madrid en un gran club, en el club con más copas de Europa del Viejo continente. Elevó a nivel de arte el simple juego del balompié. Vibró e hizo vibrar a las aficiones del mundo entero. Para él un buen pase y el gol eran trasuntos de la misma conducta. Por eso su juego era un teorema, y como tal teorema, comenzaba siempre con postulados ciertos: “El mejor jugador son los once jugadores”, decía. Pero, con él, siempre existió 1 + 10. Y todo merced a su fuente nutricia: el talento.
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    …Pasó por una muchedumbre de equipos (River Plate, Huracán, Millonarios…), pero no llegaría su reconocimiento internacional hasta su flamante fichaje por el Madrid en el año 53, después de que el Estado español privase injustamente al Barcelona de tenerlo en su club (y de jugar así junto a Kubala). Presidía entonces el club merengue don Santiago Bernabéu de Yeste: un mandatario más papista que el Papa.
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    …Con Di Stéfano, el Real Madrid comenzó su escalada a la gloria. “De Madrid al cielo” es la locución que surgió en Chamartín a costa de goles, campeonatos y más goles ganados gracias a las genialidades del pibe, de la “Saeta rubia”. 8 campeonatos ligueros (5 veces máximo goleador de Liga), una Copa del Generalísimo, 5 Copas de Europa y una Copa Intercontinental. Marcó un total de 928 goles con la elástica del Régimen (418 en partidos oficiales).
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    …Ganó 2 Balones de Oro y dio nombre (“el Madrid de Di Stéfano”) a toda una generación de grandes futbolistas como Saporta, Francisco Gento, Raymond Kopa, Pepe Santamaría y el brillante delantero Ferenc Puskas. Aunque el arreón de las 5 copas de Europa se le debe a él casi exclusivamente. Tal era su genialidad.
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    …Nunca pudo jugar un mundial y, como entrenador, no fue demasiado brillante; pero como jugador, cambió la historia del Real Madrid.
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    …Todo un superviviente de la vida (sufrió 2 secuestros: el 1º hace ya medio siglo en Caracas por miembros del Frente de Liberación Nacional de Venezuela; el 2º, hace pocos años en Madrid, por algunos familiares), don Alfredo di Stéfano llegó a ser testigo de las rencillas ridículas entre Pelé y Maradona por hacerse con el título de “Mejor jugador del siglo XX”, que, para él, no dejaba de ser un título de calderilla. Don Alfredo tenía ya todas las distinciones y premios habidos y por haber. ¡Hasta la Cruz Laureada de San Fernando!
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    …Su muerte llegó después de la Décima y coincidió con la clasificación de Argentina para las Semifinales del mundial. Demasiadas emociones para un corazón ya cansado. Chao, pibe, hasta siempre.

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    09 julio 2014 | 09:50

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