Veinte Segundos Veinte Segundos

El big data del alma

El carro de combate es un arma obsoleta

Se ha puesto de moda el carro de combate: como no sirve para la guerra posmoderna lanza sus campañas de publi a ver si vende las últimas unidades. El tanque es un arma obsoleta, que solo sirve para los desfiles. Como el caballo, pero mucho más caro.

Flojea el apoyo a Ucrania o es que te alegras de verme. La semana de los carros de combate. Zelenski pide tanques y le mandan saludos y pistolas. Más vale que no sean las nueve mil Ramon que Esp compró para la GC y se encasquillan. Clic clanc bang.

Todos apoyan, quinientos millones de euros (menos Hungría), pero Zelenski quiere los tanques buenos. Putin no estaba tan acabado como parecía. Contraataca y parece que recupera. Sin saber qué pasa solo llegan las peticiones de tanques.

Pero nadie suelta los tanques, Abrams, Leopard… mercados en auge, gran competitividad. Licencias, permisos, tanques.

Cada país/industria publicita su carro de combate en este marketing que es la invasión. El tanque es un producto de Estado, como antes los poetas.

Esta invasión de tanques en la agenda viene a ser el canto de cisne de un arma obsoleta, que no sirve para las guerras IA.

Lo que mola ahora son armas pequeñas autónomas que circulan solas identifican enemigos se incrustan en sus filas y estallan todas a la vez, lo que mola ahora son los bots-bomba, que están en pruebas pero no tardarán en salir, el supersector Armas hace más innovación que todos los demás juntos, las tijeretas de editar adn, la teletransportación cuántica, el encriptado cárnico… ¡la transubstanciación!

Todo confluye en pequeñas armas discretas casi metafísicas que destrozan un tanque –o un helicóptero o un gasoducto o un destructor– y nadie sabe qué ha pasado o cómo ha sido…

La alquimia práctica de la ciencia.

El arma ideal es tan discreta que parece que es fuego amigo, errores 404, ineptitudes propias o la clásica casualidad fatalidad.

Lo ideal es pasar inadvertida y ganar la guerra mientras el enemigo piensa que la pierde él solo por desidia, malagana o un mix.

Así que usando el método paranoico crítico de Dalí se deduce que esta movida de los tanques es una maniobra de distracción a ver qué dice Putin, y dice –por mensajeo interpuesto– que si mandan los tanques se armará la gorda, sin especificar. Así que se ha tragado la bola.

Los comentarios están cerrados.