Veinte Segundos Veinte Segundos

El big data del alma

Archivo de enero, 2022

Servicios finales a domicilio por la privada

Y así pasó otra semana de la muerte amén. Los asuntos quedan aplazados; las vidas siguen en suspensión armónica. El cerebro frontal, el más nuevo, está sobrecargado, según los expertos.

Vidas colgadas de las gomas de una mascarilla, como un trapecio de circo. Pero sin más público que cada cual de sí mismo/a. Cada cual con su egotrip trap y a ver qué va saliendo. La incertidumbria y la infectividad (vid ayer) mueven el terreno de juego, gatitos de Schrödinger en sus cajitas cuánticas, vivos y muertos y vivos ó muertos, todo a la vez.

Y esperando el finde, el puente, que dejen volar, los cielos están llenos de aviones vacíos, que Amazon u otras majors ofrezcan ya la eutanasia en casa sin más trámites, te la trae un repartidor que nunca ha visto tu ciudad, se guía por el móvil, nunca sabe dónde está ni qué pasó, es un google man, un bot del futuro con la lengua fuera, el angel de la muerte a domicilio, y el testamento por blockchain, inamovible, inconsultable sin las claves. Así todo.

La euranasia, eutanasia europea, sin pasar por el gob de turno, que exige mucha bureauCrazy.

Si la sanidad ya es casi privada, si la pública está en avanzado estado de destroy programada, ¿por qué habría de pasar el último trámite por los gobs? Ah, ya, para pagar, el último suspiro es el más caro. También por la privada. El mismo reloj que te monitoriza te podría matar, aunque sería caro, y seguramente deberías darle permisos para gestionar tus restos, revenderte, tus cosas si las hubo, etc.

El siguiente enlace es muy bueno, el pensamiento acelerado y tecnológico de Dominic Cummings, esplicado en The Guardian. El futuro en marcha.

Aquí hay un largo informe sobre Dominic Cummings y su blog de suscripción de 10 euros al mes. Cummings fue el artífice del triunfo del Brexitt y del triunfo electoral de Boris Johnson, y es el que viene contando las fiestas en pandemia y todo lo demás. (En la peli Brexit él es protagonista). El artículo, largo e imprescindible, es de David Runciman. Este párrafo cuenta las lecturas de DC:

“En una publicación de blog de julio, Cummings ofreció una guía de la no ficción más interesante que pudo encontrar (su gusto por la ficción es más convencional, aunque también muy masculino: le gusta citar a Tolstoi y la ciencia ficción clásica). La lista incluye a Michael Nielsen sobre computación cuántica, Steve Hsu sobre el futuro de la guerra, Peter Scholze sobre matemáticas, Scott Aaronson sobre supremacía cuántica, Scott Alexander sobre puntajes poligénicos, Balaji Srinivasan sobre criptomonedas, Alvaro De Menard sobre sistemas de pensiones, Tyler Cowen sobre universidad . educación, Andrew Sullivansobre la “izquierda liberal” (Sullivan es casi el único comentarista político para el que Cummings tiene tiempo), Matt Yglesias sobre los currículos de historia, Alex Tabarrok sobre el covid y Dominic Cummings sobre el nacimiento de la informática y las paradojas matemáticas. La única mujer que figura en la lista es su esposa, Mary Wakefield , que escribe en el Spectator sobre cómo las mujeres deben endurecerse.”

Y otra cita más:

“Muchos de los pensadores alternativos que a Cummings le gusta citar son explícitos en su desprecio por la democracia, que consideran casi obsoleta. El mundo ha avanzado; preguntar si algo sería “antidemocrático” es solo un apego sentimental a una fase pasajera de la historia humana. A medida que la experiencia técnica de élite, tanto mecánica como humana, se vuelve primordial, la idea de tener que esperar a la opinión pública para decidir qué hacer comienza a parecer absurda.”

 

 

La infectividad

Una nueva palabra que no está en el DRAE pero mola mucho: infectividad. Por el contexto se deduce que es capacidad de infectar.

La infectividad sirve para todo. Y más, al ser una palabra no reconocida, apócrifa o como se diga.

Todos nos infectamos unos a otras, unas a otros, a lo largo del insufrible day. Nos contagiamos la mala sombra, el simple odio, las enfermedades mentales, tan populares y extendidas, el síndrome del colapso frontal, la incertidumbria (que es peor que su prima hermana, la incertidumbre estándar. La incertidumbria, también fuera de la ley del DRAE, es digna del Ulises o del Trilce de Vallejo, o de Tres tristes tigres

Espectacular la novela o lo que sea (aunque “novela” acoge todo) de Benjamín Labatut, Un verdor salvaje. Al menos el arranque es resplandor total, zotal, Bhopal, booom, crack, slurp. El irresistible tirón de los nazis y sus locuras. El pijama de rayas bla bla. Sembraron tanto horror que no hay forma de olvidarlo o de dejar de nombrarlo un sólo día.

Cada cosa que se descubre primero sirve para hacer una masacre, luego ya se verá. Más o menos, no hay que generalizar. No hay que sargentizar.

Todo ha ido a mejor poco a poco, incluso dentro de esta espícula que nos aguijonea, seduce a las células y les clava su pincho biosostenible. Nuevos estudios sin verificar sobre lo que aguanta el virus en el aire putrafacto de una habitación.

Al rato, baja la infectividad.

Lo mejor refugiarnos en las iglesias que tengan paz y sopa a leer en los móviles y tabletas los clásicos y, si eso, ver Emiliy in Paris, la serie superflua que se ha hecho ultranacesaria para entender el mundanal. El lujo basura, la ropa imposible que nadie lleva y –por eso– tanto arrasa el cerebro. La desnudez vibrátil, la prisa tuiteante.

Por cierto, maravilloso nombre del burócrata del castillo: Klamm. Todo Kafka resucita cada mañana en Krackolandia, Uvracia, Crimea, Nepal, Butan (donde hacen el butano), Taiwán y Kazajistán. ¡Y Tibet!

Podrían hacer el Mundial de Fútbol en el Tibet, que fue anexionado por China. Al que se le cayera el balón, a buscarlo. Donde no se podrá celebrar es en Qatar, o Catar.

¿C´omo puede llamarse un sitio Catar y no admitir el vino?

Todo esto es la infectividad. Prodigiosa palabra global. ¡Ya viene un meteorito! La NASA lo reconoce como potencialmente peligroso. Lo que hay que hacer para publicitar una peli.

La inflación es un caso de infectividad eco-bio, la inflación es lo único sostenible. Recordar que para que algo sea sostenible otra cosa ha de ser lo contrario, según el principio de Arquímedes (que ahora divulgan los mensajitos de El Economista en los ascensores, a saber qué oscuros intereses y conjuras están detrás de este revival de Arquímedes, aparte del azar).

Por leer el Ulises el mundo es diferente. Cada vez que alguien lee el Ulises de Joyce (y el original, más aún) el mundo cambia.

Tiene menos (o más) infectividad.

Ah, qué suerte que la mayoría de las palabras no estén en el DRAE… ni en ninguna otra parte. ¡No han nacido!

 

“Emily in Paris”, serie mágica que te vacía la cabeza

La serie de Netflix Emily in Paris es lo que es, no hay más. Es la superficie veloz y llena de colores que te vacía la cabeza de TODO y te permite, quizá, ir a dormir. Es una serie infalible, y por esas virtudes, m-a-r-a-v-i-l-l-o-s-a.

Te montas en la pantalla y te dejas llevar, no hay uni un roce, ni una fricción, ni un pensamiento. Es casi imposible establecer por descuido una asociación, despistarse, recaer en tu… ex vida.

Vista así, como producto farmacéutico ¡y sin receta! es un prodigio. Ni prozac, ni somníferos, ni homeopatías…

Ni ciencia ni superstición… es una serie. Lo ha conseguido. Va sola, entra sola y sale sola, te deja levemente destroy, cerebro lixiviado, vacío, con cero co2 y cero metano. Los pensamientos, a ciertas horas, son puro metano.

Tu cerebro es una macrogranja, una macroganga, un vertedero tóxico ilegal de residuos nucleares… Hay que centrifugarlo con algo, algo que no te impida dormir, ni seguir rulando al día o al rato siguiente… la vida sigue después de EiP como si nada. Mejor que nada.

La superficie, los colores, los vestidos, las vistas de París (a veces Saint Tropez), no hay nada absolutamente nada que recordar o que comentar, la apología de Instagram se desliza por tu confuso epigenoma y te deja en cero cero cero cero.

Qué maravilla. Como decía Andrés Montes: La vida puede ser maravillosa.

Por lo demás la actriz tiene las cejas como Frida Khalo, así que es una reencarnación de la mayor musa y máximo icono mundial de este año 22 pC pandemónico. Sólo por eso, por resucitar un poco a Frida Khalo, ya merece todo. Aparte que es una serie etérea, ethereum, livianísima… mero espíritu vacío y colores.

Notas mentales inservibles

Un microError antiquísimo produce un desastre años después. Una vida. Un genoma revirado, un clavo, mi reino por una herradura, Shakespeare. Las junta de las losetas del Challenger… BUM!

Y así todo.

Macrogranjas de cerdos modificados para crear corazones para humanos

En Kazajistán, igual que en Cuba, las armas imponen la calma. Para el resumen del año, si es que existen, queda la frase: Disparen a matar. He dado orden de disparar a matar a los manifestantes. Napoleón lo hizo el principio de su carrera.

Contrapunto a EiP (y enlace para la entrada de ayer, sobre Guantánamo y Kafka) ····>

Michael Haneke, El Castillo, 1997

La prisión de Guantánamo es ‘El castillo’ y ‘El proceso’ de Kafka todo junto

La prisión de Guantánamo es el castillo de Kafka. Tres presis USA prometieron cerrarla, pero es el penal el que los mantiene encerrados a ellos. Los presis usa están encerrados en el penal de Guantánamo, donde quedan 39 presos en un limbo fuera de la ley. USA es un estado fallido en Guantánamo, donde no rige ninguna ley, ni siquiera la del más fuerte.

En el castillo de Kafka (pdf) no se puede entrar, de Guantánamo no se puede salir. Quizá la sitación de los presos de Guantánamo sea más parecida a El proceso.

El penal es la demostración matemático jurídica de que USA/usa no funciona. Hay otros indicios (la toma del Capitolio por los golpistas alentados por el entonces presi, Trump, y la división celular o celulítica del país) pero este, el de la prisión, es el más persistente. Es el teiunfo de Bin Laden y de todos los populistas terroristas, islámicos o simplemente tarados.

Guantánamo es el triunfo mas claro de Bin Laden y Al Qaeda, que tiró las WTC y medio Pentágono para conseguir que USA/usa quebrantara (una vez más, e indefinidamente), las leyes, y mintiera al mundo (armas de destrucción masiva en Irak) e perdiera el juicio. Un éxito islámico fanático que sigue derrotando cada mañana a la gran nación imperio lánguido que no sabe cerrar el penal ilegal y poner allí unas placas fotovoltaicas que son como lápidas sin nombre.

Sólo falta que lleven a Assange a Guantánamo.

Nota: En No mires arriba al detener a los científicos el FBI les pone una capucha negra. El hijo de la presidenta se jacta de que ha sido él quien ha ordenado usar la capucha, y dice que el FBI no la ustiliza, que es una práctica e la CIA. Estas secuencias recuerdan a los presos de Guantánamo, los vuelos de la muerte, las torturas de Abu Graib, etc.

El proceso, Orson Welles, 1962 (Enlace): Anthony Perkins, Romy Schneider, Jeanne Moreau, Orson Welles, Elsa Martinelli, Akim Tamiroff…

Primer transplante de corazón de cerdo modificado a humano.

Llevamos los siete años más cálidos desde que hay datos

… según los datos de Copernicus, el Servicio de Cambio Climático de la Unión Europea.

 

 

 

 

 

Dos enlaces sobre Peter Bogdanovich y el asesinato de Dorothy Stratten

No lo he podido evitar, me he zambullido en algunas pelis e historias de Peter Bogdanovich (PB), fallecido la semana pasada. Aquí se puede ver La última película (1971), maravilla en b/n. En el rodaje PB se enamoró de Cybill Shepherd y rompió su matrimonio con Polly Platt, decisiva en esta película y en muchas otras.

En 1980, ya separado de Shepherd, PB se enamoró de la playmate y actriz Dorothy Stratten (foto), a la que dio un papel en Todos se rieron. Su marido, un chulo indecente, la mató ese mismo año: un documental.

Hay dos películas sobre Dorothy Stratten, una para TV, 1981, con Jamie Lee Curtis: Death Of A Centerfold The Dorothy Stratten Story (completa en Youtube),  y Star 80, de Bob Fosse, con Mariel Hemingway. Y aquí está el reportaje Muerte de una playmate, de Teresa Carpenter, de 1980, que ganaría un Pulitzer.

El asesinato de Dorothy Straten a sus veinte años es una tragedia y todo en general desprende un machismo arraigado que se expresa con toda naturalidad y enturbia toda la época… hasta el día de hoy.

Todos rieron.

El héroe anda suelto.

 

Links aparte:

Eliot: La tierra baldía. pdf

Benjamín Labatut, entrevista.

La artista digital Anna Carreras, millonaria vendiendo NFT.

 

Se acaban las patatas fritas

McDonalds racionará las patatas fritas en Japón por problemas de suministro. Las patatas fritas on la clave oculta del mundo civilizado, por eso nunca se habla de ellas. En muchos restaurantes es imposible conseguir un plato de patatas fritas, quizá están infravaloradas: no dan estrellas ni gourmetismo, son tan humildes como difíciles de hacer.

Ahora el emporio de la comida rápida tiene un problema gravísimo: los barcos que traen las patatas a Japón están atascados en USA por el colapso logístico mundial. Esto es más grave que la falta de microchips. Es el anticipo del caos.

Sin patatas fritas, ¿qué van a hacer en Japón? Esto, unido a los desastres de la pandemia, cuyos vaivenes conducen a la locura, congela el alma. El estallido de principio de año –la toma del Capitolio de 2022– está de momento en Kazajistán, un país rico, enorme y vacío –7 h/km2– sometido a una banda de delincuentes al estilo de Rusia.

Al final tendrá que ir Borat–Sacha Baron Cohen a arreglarlo.

Rusia ha mandado tropas en menos de 24 horas. A petición expresa. ¡Hay una especie de OTAN serie b en el este! Todo esto resucita un poco la añorada –por Putin– URSS. Melancolía de nieve tras los cristales.

Enero trae sus motines y sus levantamientos, empieza el año en la estepa. El presidente de Kazajistán ordena disparar a matar a los manifestantes.

Quizá en Kazajistán se acabaron las patatas fritas. Los violentos motines, algaradas con muertos y heridos y edificios incendiados son peor que lo de los chalecos amarillos en Francia (donde siguen quemando coches por navidad, pero eso es ya una tradición). Las dictaduras disimuladas como democracias que no engañan a nadie son terribles. Encima de morir al palo hay que acatar las apariencias. Es el país donde Rusia tiene alquilada la comarca para el cosmódromo de Baikonur, y donde hizo las pruebas nucleares la URSS. Es rico en gas, petróleo y minerales, pero todo se lo reparten entre cuatro mafiosos.

“Kazajistán se cree que es una de las regiones de origen de la manzana, en particular la variedad anterior a la Malus domestica, la Malus sieversii, que se conoce localmente como «alma». De hecho, la región de donde se cree que viene se llama Almatý, o «abundante en manzanas».” (Wikipedia).

Los presos españoles en Kazajistán tras la guerra civil.

Películas de Kazajistán.       ¡Y el ciclo de Borat!

 

Y si Herodes mandó seguir a los Reyes Magos

La versión que ha pervivido de los Reyes Magos es la mejor y nos viene salvando la infancia a la luz de la ilusión. La otra refiere que Herodes mandó a sus espías a seguir discretamente a los Reyes Magos.

USA en trance de golpe y guerra civil… o búsqueda del enemigo interior

La exmetrópoli USA recuerda dividida el primer año de la toma del Capitolio por la turba trumpera, se habla de guerra civil inminente. Si fuera híbrida, como ahora son, ya estaría en marcha y apenas podríamos verla.

(Quizá está en guerra el mundo sin disparos).

El peor indicio es que no hay peli todavía, lentitud y lucro cesante. Si la historia, como todo, es para venderla, el golpe semifallido del año pasado no ha subido a las pantallas/altares. Indicio malísimo de flojera usa.

Lo que hace poco sostenible el exImperio es que no emita pelis o series o toda clase de historias sobre su propia debacle. Que se apañen con el directo, el cabeza de bisonte.

¡No están sabiendo venderlo! (en el sentido más genuino, no metafórico, comercial).

La pérdida de las colonias, OTAN, Asia, Europa y la vigencia del trumpismo, américa primero… y último.

Otra opción a la guerra incivil sería que al abandonar el mundo a su suerte, al menos aparentemente, usa necesita un enemigo interior. Sin enemigo no se puede estar. Y Assange ha sido neutralizado. Y antes Bin Laden.

 

 

Hacia el ciborg

La combinación de tecnologías y desarrollos científicos en marcha producirá cosas y fenómenos increibles que servirán, como siempre, para lo bueno y lo contrario. La entrevista con Rafael Yuste y Darío Gil que se enlaza al final revela que estamos a punto de ser ciborgs, seres de carne y bits, con los inminentes implantes cerebrales (diez años) y que el cerebro se puede leer y reescribir (ya).

Vamos al ciborg, nuestro futuropresente  con neuroimplantes, la palabra ciborg ya pierde la “y” griega y se hace de uso diario en el 22.

El ciborgespacio será el metaverso de verdad, indistinguible de lo virtual. Una vez implantado el cacharrito en el coco sobrarán los apósitos y sus ortopedias. Gafas, auriculares, mandos, guantes, sensores…

Ya estamos.

Lista desordenada de cosas en marcha:

La IA, que está por todo. La IA que nos lleva y es en gran parte invisible.

El metaverso ya arranca como espacio virtual/real de inversiones de todo tipo: inmobiliarias, etc. FT cuenta hoy que se invierte en hardware, al final, cacharros y bits se necesitan. El humano es analógico en transición a lo digital (sin olvidar que lo analógico es cuántico, así que la computación cuántica entrará directa al alma).

Chips y logística, blockchain y mundo cripto, tokenización general, y el problemilla del enorme consumo de energía.

Dudas sobre iniciativas legales para limitar el poder de plataformas tecnológicas. Dudas también sobre la implantación del impuesto universal del 15%.  Chile, primer país que legisla la protección neuronal (Senado Chile).

Todo lo del cambio climático (CC) y los ODS. Baterías, placas solares… El aviso de la peli No mires arriba.

La computación cuántica. La ciberseguridad. Los apagones, como el de Fb el año pasado.

El cacharreo, la reparación, la garantía ampliada (esp 3 años). Antes por la pandemia (mascarillas, respiradores), ahora por la falta de semiconductores y el salto eléctrico se revalorizan los coches viejos.

Los nuevos “medios” de influencers estilo Ibay Llanos. La retirada de los medios tradicionales hacia el marketing amplio.

El abandono del trabajo, gran tendencia del 21, el maltrato laboral sistemático y su opuesto: el bienestar del empleado.

La tensión de Putin/Rusia, localizada en Ucrania y en redes. La tensión de Xi/China en Taiwan y en todo en general.

La retirada USA, si es real y en qué fase está. La UE y el nuevo enfoque con el dinero. El relevo tripartito de Merkel.

La irrelevancia de brexitlandia. La destrucción de la Amazonía.

La posibilidad de despertarnos un día y que China ha invadido sigilosamente Taiwán.

La conquista espacial privada, el telescopio James Webb, la plataforma espacial China, naves en marte, base en la luna.

La biotecnología, las gemelas tuneadas en China en 2018 antes de nacer y lo que estarán haciendo ahora.

La financiarización que ya es el estado endeudado del mundo.

Y Bitcoin.

El análisis de Ucrania Rusia etc. de Anne Applebaum.

Entrevista a Rafael Yuste y Darío Gil sobre chip cerebral. En 10 años todos calvos… y con el chip puesto.

Red neuronal desde cero.

Forbes.es: “Del metaverso a las recomendaciones por ADN: 22 ideas que impactarán en 2022 (y cómo adelantarse a ellas)

Ya es un clásico, el Tendencias tecnológicas para el año, según profesores del IE BS, en Cinco Días.

 

 

Spoiler: Comer a los abuelos en forma de galletas

Esperando a los Reyes, que este año traerán misiles hipersónicos.

La peli de 1973 Cuando el destino nos alcance (Soylent Green), de Richard Fleischer, se desarrolla en el año 2022, o sea ahora. Propone una distopía angustiosa. El cambio climático en todo su esplendor. NY con 40 millones de personas. Charlton Heston. Edward G Robinson anciano.

Un desastre y una industria eficaz que convierte a los ancianos en galletas nutritivas. La peli de Netflix No mires arriba es una broma al lado de esta.

Está en Amazon Prime por 10 y pico euros. Y aquí, aunque salta algún anuncio inofensivo y no es VO.

A disfrutar/sufrir.

El Cambio Climático en el año 73.

Esperando a los Reyes, que este año traen misiles hipersónicos.

Por lo demás esp tiene más empleo que nunca… y un paro enorme… tres millones de no reciclables… todo es así en la era de la precariedad universal estabulada… soylent green puede ser peligroso verla, a alguien le puede dar ideas… de negocio.

Esto se puede relacionar con las muertes de ancianos en residencias al principio de la pandemia, algo que no nos gusta recordar y que sólo se ha utilizado como arma política.

 

 

Objetos reparables / humanos a la lista de (des)espera

Entra en vigor la ley que obliga a tres años de garantía, respuestos, reparabilidad de los cacharros, etc.

Justo cuando se abandona al humano como irreparable y sin garantía, se intenta disimular este abandono legislando para prolongar la garantía de los objetos.

El abandono del humano es el cese del estado del bienestar en la parte de salud y sanidad, que se encomienda o se desvía a la privada, aunque no se diga expresamente, si se deja desfallecer la pública…

El neolib te lleva a la privada, la sanidad ya estaba destroy antes de la pandemia, que sirve de excusa ideal para dar el salto.

El humano se queda sin cobertura, listas de espera de la muerte, pero sus artilugios que nacen obsoletizados ganan un año de garantía teórica –quién cumple la ley– y repuestos durante diez años. ¡Diez años!

La lavadora sobrevivirá a sus amos.

Por cierto, el mostrador o mesa del Telediario de las 21 de TVE es una tabla de plnchar… eso sí, espacial.

Esto indica que las noticias ya se reconocen en su diseño como electrodomesticaciones.

La única forma de que nos reparen en la antigua y semidesmantelada sanidad pública es que el Estado nos considere máquinas, o semimáquinas, quizá por las ortopedias y prótesis ya instaladas y nos incluya en el apartado de garantía extendida, repuestos a mano, etc.

Seamos cyborgs para sobrevivir.

Insertar títulos de noticias en medio del texto de otra noticia o artículo propone el olvido instantáneo y el picoteo. El ardid es automático y sirve para marear al lector que ya está mareado o muerto.

El exlector se ha acostumbrado a que detrás de cada párrafo aparezca algo, un gancho de otro texto del mismo subgénero, un anuncio, un mixto, un patrocinado, una miscelánea…

Al lector, si encuentra por azar un texto seguido, sin más interrupciones que el antiguo ladillo, le da un vahido o alferecía. Esta moda la inició en español BBC y se ha extendido hasta marear. No sabes qué lees ni quién fuiste ni qué fue lo que pinchaste.

Esto contribuye a despejar la mente, que ha pasado unas décadas o siglos intentando concentrarse en un texto –qué cosas– y ahora debe desaprender a toda milk. El picoteo sustituye a la lectura igual que el menú degustación al plato de garbanzos.

El cerebro (en sentido amplio) estaba más o menos entrenado a un chorizo de texto, bloques compactos.

Ahora es al revés, wey, si encuentras un texto seguido te buzas y el cerebrúnculo se queda seco, en un amago o anticipo del shock finisaecula saeculorum. SHoCK.

Estos reclamos y señuelos del picoteo reflejan y alimentan la epilepsia de la vida interior/exterior.

La epilspsia natural de los años veinte, que siempre traen estas convulsiones prebélicas y un poco catastróficas. Ucrania sigue en paz.

 

Interesante la entrevista de Pablo Iglesias a Arantxa Tirado sobre el lawfare de derechas.

Y el “chonipopulismo”, artículo de Maite Alcaraz.

También, el experto que propone dar el móvil a los niños antes de los 13 años porque luego ya no hacen caso a los padres. En El País.