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El big data del alma

El Imperio Chino

El imperio chino tiene la ventaja de que es invisible para occidente (ambos con minúsculas).

El imperio chino invierte mucho más en investigación que el el resto del mundo. Y no tiene que dar cuentas a nadie. Se supone que sigue una hoja de ruta. La ruta de la seda. Armas gigantescas en zonas de su Mongolia, silos de misiles que llegan a 15.000 Kms a match 2 o 3.

Y el virus de Wuhan, del que nadie sabe nada. Margarita Salas dice en La Vanguardia que no sabemos crear ese virus, o sea, que es natural. Para disgusto de Bosé, Abril, etc.

Pero el imperio chino ya se ha apoderado de gran parte del mundo. Ha comprado o alquilado África, que fue parcelada en tiempos. Allí donde hay algo que rascar, China se hace presente. USA tiene tantas bases militares que ni siquiera ella misma sabe cuántas tiene. Todo esto viene de infos de estos días, pero me ahorro los enlaces, que consumen mucha luz. Y está subiendo.

La digitalización solo va a funcionar si es solar, eólica, etc. Cada cual tiene que producir su propia energía. Para ser sostenible hay que hacerse insostenible.

USA conserva el dominio militar (que se sepa) y los contenidos, el lado seductor, soft, el glamour, todo eso. Las series bla bla. Pero la industria mundial ya ha caído del lado asiático. La escasez de los semiconductores (Samuel GimenoEduardo Bayona) es un aviso, que está empezando. ¿Usted sabe hacer microchips?

Aquí hay un problema. Igual que la Thermomix o similares hacen comistrajos ¿no podrían vender un artilugio que hicera chips, microprocesadores? Pues no, es más complicado.

Todo es más complicado. Más pequeño. Rozamos el átomo, el límite de la materia (por abajo).

El power chino maneja la IA a tope, está en todo, y le da igual lo que pase con los uigures o con la gente, es una capoladora mundial. Todos los imperios han (Han) sido así. La estadística indica que cuando hay uno emergente que va a desbancar a otro se produce una guerra.

Aunque cada vez hay menos guerras convencionales.

Quizá estamos en una, cibernética todos contra todos. Lo sabremos cuando se vaya la luz y fallen los sistemas sin saber por qué.

Si estuviéramos inmersos en una ciberWar y no fallara nada, ¿querría decir que iríamos ganando? No se sabe.

Más vale que no lo sepamos. Placas fotovoltaicas, todas chinas. Baterías, ídem. Chips.

SemiPánico pandémico. Occidente bla bla.

Y por eso estamos tan pendientes de Villarejo, hay que ver Antidisturbios otra vez. Que sale muy bien perfilado el personaje.

En este marco de escasez de semiconductores y otros insumos básicos llegó el virus. O viceversa. No se sabe bien qué fue antes, si el virus o la carencia de contenedores (que también escasean).

Aun quizá nos quedan unos años/meses de imperio USA, a ver.

La ventaja del Imperio Chino es que es invisible, solo se manifiesta en puntas de icebergs. Quizá es deliberado, un ocultamiento o camuflaje cada vez más difícil de mantener.

 

Margarita Salas: “No hay conocimiento científico en el mundo que hubiese sido capaz de fabricar un virus con todas esas mutaciones que a la vez fuese todavía viable, es decir, que se pudiese multiplicar en el ser humano y que lo hiciese de esta manera tan silenciosa.”

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