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Emotivo homenaje de Estado a víctimas y trabajadores esenciales

El homenaje de Estado en memoria de las víctimas de la Covid 19 y de reconocimiento a los trabajadores de los sectores esenciales ha sido emotivo, sobrio y ha contado con la presencia de todos los presis autonómicos, además de las máximas autoridades de la Unión Europea (vídeo al final; las fotos son capturas del mismo Youtube. En la imagen superior, el Rey Felipe VI escuchando el himno nacional).

Ha habido una tregua política de tres cuartos de hora: Pablo Casado ha declarado a la salida que no se sabe cuántos muertos hay. Han faltado Vox, ERC, EH Bildu y la CUP.

De los expresidentes, Felipe González excusó su presencia. Aznar llevaba la bandera de España en la mascarilla. Revilla, presi de Cantabria, lucía a toda mejilla la enseña de su región.

Al igual que en el homenaje anterior, al juntar dos cosas en una se cancelaban ambas: memoria de víctimas y reconocimiento a los trabajadores esenciales. Mitad y mitad. Un equilibrio entre lo que se pierde y lo que se queda.

Recordar para siempre y poder olvidar es lo mismo.

Por todas partes hondo simbolismo.

Ha sido un homenaje de Estado con presencia de la Unión Europea y de las autonomías. Un completo.

El orden al depositar las flores –el Rey y su hija mayor– ha servido para recordar el orden sucesorio de la Corona. Si un acto está bien organizado ya revela el futuro.

Iglesias llevaba el traje arrugado por detrás. Los invitados que no eran representantes del Estado soportaban una cinta con una tarjeta colgada del cuello que les delataba como eventuales.

En un momento de alta tensión máxima por esto y lo otro y lo de más allá (Tenerife a oscuras) el acto ha sido de gran utilidad para el país: le ha dado un poco de unidad y tres cuartos de hora de calma.

En ese sentido se puede decir que ha sido el último servicio de los que se han ido en estos meses que, como ha recordado el Rey Felipe VI en su discurso, tantos servicios han prestado. Por citar uno:

“Unas vidas que cambiaron el rumbo de nuestra historia, afirmaron la libertad y la tolerancia y construyeron día a día el edificio de nuestra convivencia democrática.”

El acto ha servido también para dar ejemplo profiláctico pues todos llevaban la preceptiva mascarilla, que aun es voluntaria en muchas comunidades. Al pasar a saludar a la fila el Rey ha charlado con Javier Lambán, presi de Aragón, y ha intercambiado unas palabras con el ministro Illa.

El homenaje de Estado ha sido beneficioso hacia dentro y muy exportable hacia el exterior, donde también arrecia la pandemia. Se ha recordado a América, así en general, y el minuto de silencio ha estado precedido por un poema de Octavio Paz, en voz de José Sacristán.

Todo ok.

El Estado con sus CCAAs y la Unión, y el cuerpo diplomático, y sociedad civil, por primera vez al completo en un acto oficial en Madrid.

La reina Letizia, escuchando el himno nacional.

La presidenta de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, tras depositar la flor

 

 

 

 

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