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El big data del alma

La fiscal fiscalizada

Dolores Delgado es la fiscal fiscalizada. Ha sido aprobada por el CGPJ por 12 a 7 coleguis. Daba los méritos, pero le han negado la idoneidad explícita porque queda mal, según los coleguis disidentes, que al día siguiente de salir de ministra de justicia y dejar el carné del PSOE pase a la fiscalía general del reino inconmensurable.

Ha sido la primera agarrada del nuevo gob, que apenas empieza a tropezar con los arrecifes derechones, que también se estrenan en dar palos a tontas y a locas. Todos son novatos. Iglesias disfruta de este becariaje de ministro y Montero, su mujer (o viceversa) ha cambiado a una secre o subsecre racial por poco racial. Todo va muy deprisa, como debe ser después de tantos años de no pasar nada. Fiuuu.

Sánchez apenas ha tenido tiempo de hojear los folios copiapegados para estudiarse los temas de Davos, ¡que es el lunes!

Enero, Fitur y Davos. O viceversa. Enseguida, San Valentín, Carnaval y Cuaresma. Y elecciones. Como cada año, o cada semestre. Lo que manden. Las urnas del referéndum aquel del 17, ay qué tiempos, Horacio, oh mores.

Para eso está Tezanos que ya prepara la mayoría absoluta. Los primeros problemas, el paro y los políticos, que vienen a ser lo mismo, puesto que uno se mete a lo segundo para huír definitivamente de lo primero.

Trump, vencedor del forcejeo con China (que de todas formas está perdido y lo sabes), vencedor de la guerra nonata de Irán, vencedor en todos los frentes inanes, se dirige a su impeachment. El Papa no pinta nada, quizá porque hay dos, o porque el gentío no está ya para nada ni para nadie.

Excepto para sí.

La IA va a gobernar de un momento a otro (una vez que se gana al poker es fácil gobernar), así que estos gobs más o menos ultrapopulistas hacen lo que pueden dentro de sus limitadísimas seseras. Hasta Putin, que es un lince del atraso, tiene que recurrir a retorcer las leyes (como hacen todos) para prolongar su satrapía.

Así que la fiscal ha sido fiscalizada, más que sus antecesores, todos nombrados igual, por sus gobs, con trifulcas y chapuzas a discreción. Y la frase de Cosidó (PP) de que manejaremos la sala segunda del TS por detrás. Esta cadena de disparates no exime a Sánchez del suyo, lo raro hubiera sido que rompiera la tradición (¡podrían haberle acusado de dar un golpe de Estado!).

El caso es que a la nueva fiscal general la han aprobado por 12 a 7, en el día segundo desde que despidieron a Valverde y Setién dejó las vacas. Y ahora, el lunes, ya podrá… lo que sea que haga una fiscal. Lo que le manden.

Ahora lo de Davos es lo que prima: hay que ser sostenibles pero inclusive y diversificadamente rentables, aumentar la productividad esclava sin gastar en i+d ni un céntimo, remixear un poco la reforma laboral sin alterar el ecosystem brutal (pero de buen rollo), subir los impuestos un poco y bajárselos a los mismos por otro lado, en fin, este gob, como cualquier otro que hubiera arañado el monclovato, no tiene nada que rascar, aparte de emitir propaganda multiuso. Ahora hay que convencer en Davos de que la Deuda, igual que siempre, sigue siendo lo primero (después de los sueldos del gob y de sus innumerables y ansiosas familias y clientelas, que ya era hora de que pillaran algo del Estado en su fase cultural, o sea, epilogal-conyugal).

A ver.

 

Vean El escándalo, que está muy animada.

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