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Tu radiador te está robando dinero y descanso: soluciónalo en 1 minuto

Ahorra dinero en la calefacción purgando tus radiadores con los consejos de Reparalia.Me duele ser yo el que tenga que decirte esto, pero en asuntos así no hay que andarse con paños calientes, sino actuar rápidamente para arreglar el problema: tu radiador está pidiendo a gritos una buena purga.

¿Qué eso de andar por ahí purgando radiadores?

Significa que debemos eliminar el aire que se acumula en su interior, y que provoca que la emisión de calor sea ineficiente, más lenta y más cara.

Y… ¿cómo sé que mis radiadores necesitan ser purgados?

Todos los radiadores se deben purgar por lo menos una vez al año. Aunque hay 2 señales evidentes que te lo recordarán:

  1. Cuando tienes la calefacción puesta, la parte superior del radiador está menos caliente o directamente fría.
  2. Escuchas ruidos, como gorgoteos o burbujas, cada vez que el sistema se pone en marcha.

¿Y si no los purgo?

Pues no irradiarán el calor que deben según su potencia, la caldera estará trabajando excesivamente para poder mantener la temperatura que has marcado, y la casa se calentará más despacio y consumiendo más energía.

Ahorra dinero en la calefacción purgando tus radiadores con los consejos de Reparalia.OK, no me apetece engordar más la factura de la luz, ¿cómo purgo mis radiadores?

Lo primero es hacerlo con la caldera apagada y tras al menos dos horas de estar parada. Si lo haces en pleno funcionamiento el purgado no será óptimo, al haber aire en circulación mezclado con agua.

¿Qué voy a necesitar?

Muy sencillo: un destornillador de punta plana y un recipiente para recoger el agua que saldrá.

Pues manos a la obra:

Coloca el destornillador en la hendidura del centro del purgador y gíralo despacio en sentido de las agujas del reloj. Notarás en un leve silbido cómo sale el aire acumulado en tu radiador. En cuanto veas que empiezan a salir gotitas de agua, cierra la válvula. Misión Cumplida.

¿Ya está? ¿Solo eso?

Sí, tan sencillo como eso, pero toma nota de estos trucos adicionales que optimizarán tu calefacción, ahorrándote más dinero:

  • Conviene comenzar a purgar los radiadores más cercanos a la caldera, siguiendo el recorrido natural del agua. Después de purgar todo el circuito, verás que la presión de la caldera baja: súbela (a 1 o 2 bares, según la recomendación del fabricante).
  • Para economizar, ¡nunca pares tu caldera! Sé que parece contradictorio, pero la física es primogénita de las matemáticas: cuando apagas la calefacción, el esfuerzo (consumo) de volverla a poner en marcha y alcanzar las temperaturas indicadas, es muy alto. Es el mismo motivo por el que apagar el coche en los semáforos es muy mala idea si lo que buscas es ahorrar gasolina (pararlo solo compensa a partir del minuto cumplido de “parón”, como es el caso de grandes atascos). En su lugar, mantén la calefacción a una temperatura de 18º cuando no estés en casa, y cuando regreses vuélvela a subir a 23º. El gasto es mucho más bajo cuando se trata de subir unos pocos grados, y desmesurado cada vez que partes de la temperatura ambiente.
  • Y por último, la frase que solía repetir Ramsés II en las frescas noches de invierno en el Nilo: La mejor calefacción es un buen aislamiento. Se la robó a nuestro compañero Francisco Bono, y tenía razón. Aísla bien tus ventanas (¿recuerdas cómo?), así como la parte inferior de las puertas que dan a la calle, las rejillas, chimeneas… en fin, todos los huecos por donde se pueda escapar el preciado calor.

Tardarás apenas un minuto en purgar tu radiador. Y con unos pequeños gestos ahorrarás mucho dinero (y esos chisporroteos tan poco acogedores en casa).

¿Y a ti, se te ocurren más formas de ahorrar en calefacción este invierno?

 

Publicidad: si tienes algún problema con tus radiadores, no pierdas tiempo y dinero. ¡Llámanos¡  Reparalia devuelve el calor a tu hogar.  

Foto: blogs.diariovasco.com, Practicopedia