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Espejos y cristales como nuevos, cada mañana (y un buen guiño)

Nuestro profesional del hogar te enseña hoy cómo tener siempre limpios y relucientes espejos y cristales de toda la casa... ¿te apuntas el consejo de hoy de Reparalia?
Sé que hay mañanas que parece mucho mejor no mirarse uno al espejo, pero os voy a contar un truco genial que me ha enseñado mi hija para empezar bien el día: dedicarte la mejor sonrisa antes de salir por la puerta.

Ella se dice cosas bonitas. Que va a sacar buenas notas, que va a saltar más lejos que nadie en clase de gimnasia. Que es, como en aquella película, guapa, buena e importante.

Y como comprenderéis, con semejante panorama en casa, no puedo menos que tener los cristales y los espejos siempre como dos luceros para los ojos de mi niña. ¿Qué cómo lo consigo? Pues muy sencillo… en tres pasos:

1. Solo necesitáis limpiar los cristales con papel de periódico humedecido en una solución de 1/4 taza de vinagre blanco con 4 tazas de agua.

2. Para librarnos del aspecto envejecido de las esquinas de los cristales y espejos, pasadles un trapo humedecido en aceite de oliva.

3. ¿Qué por qué es mejor una solución natural como estas? Pues porque los limpiacristales de supermercado no son aconsejables, ya que gradualmente van quitando capas al cristal, haciéndolo menos translúcido.

Utiliza además un paño de algodón que no deje pelusas o un limpiacristales con goma en el extremo y conseguirás no dejar huellas ni restos.

¿Verdad que es fácil? Ahora, practicad delante del espejo. En familia también vale (es, incluso, mucho mejor). Sonrisas y monadas. Cuantas más, mejor. ¡Y a comerse el mundo cada mañana!

Foto: missbusygirl.com

¿Aún no conoces estos 5 usos del bicarbonato sódico?

Descubre todos los usos del bicarbonato sódico para limpiar en tu hogar de la mano de nuestro mejor profesional del hogar, Salvador de la Casa de Reparalia

Está en casi todas las casas. Y si no, debería. Es mano de santo para más problemas y tareas de los que te imaginas, y hoy nos lo vamos a llevar al baño para comprobarlo. Consigue también vinagre (¡no, de Módena no, que eres todo un gourmet!) y ¡sígueme, que empezamos!

1. INODORO

A pesar de que los sanitarios son de porcelana y poseen un acabado resistente a las manchas, el inodoro es muy susceptible de adquirir coloración con el tiempo. El hecho de que tenga agua constantemente, y parada, provoca el aparecimiento de zonas amarillentas que dan la sensación de suciedad.

Limpiarlas puede parecer fácil si usas químicos o sustancias corrosivas, pero cuidado: estos productos además de ser malos para piel, ojos y nariz, corroen poco a poco la porcelana y dañan las tuberías. Hay que evitarlos.

Descubre todos los usos del bicarbonato sódico para limpiar en tu hogar de la mano de nuestro mejor profesional del hogar, Salvador de la Casa de ReparaliaAsí que mi consejo es prevenir para no tener que mal curar. Lo primero parece lógico, pero no siempre se cumple: tira de la cisterna de cada vez que uses este lugar sagrado, y  transmite esta costumbre a los peques. Para las aguas menores, casi todas las cisternas vienen equipadas ya con una descarga ligera, ¡no hay excusa! Además, establece esta rutina semanal de limpieza: espolvorea el inodoro con una taza de bicarbonato de sodio, déjalo reposar unos 30 minutos, y echa un chorro de vinagre. Después friega la zona con un cepillo de baño y ¡listo!

Recuerda que este consejo te sirve para solucionar atascos, como te conté en este vídeo.

2. LAVABOS Y BAÑERAS O PLATOS DE DUCHA

Si ves una línea de suciedad alrededor de tu bañera o lavabo, puede tratarse de la mayor de las ironías de tu aseo: que sea jabón.

Hasta en la casa más limpia puedes encontrar restos de él acumulados en los sanitarios. Son el resultado de nuestros aceites corporales mezclados con la grasa del jabón, creando una materia pegajosa que tiende a acumularse allá por donde pasa.

¿Cómo evitarlo? lo ideal es que cada vez que utilices alguno de estos sanitarios los aclares bien para que no se acumule esta materia grasa. Pero si los restos persisten, puedes fabricarte una masa con bicarbonato y detergente de vajilla, y fregar la zona con ayuda de un estropajo. Si necesitas más potencia, apunta la fórmula mágica:

Descubre todos los usos del bicarbonato sódico para limpiar en tu hogar de la mano de nuestro mejor profesional del hogar, Salvador de la Casa de Reparalia-60 miligramos de bicarbonato

-120 ml de vinagre

-200 ml amoníaco

En un  cubo con agua caliente. Antes de nada, ventila el espacio para ello, recuerda que el amoniaco es perjudicial para los pulmones. Y por supuesto, ponte guantes.

3. MAMPARAS DE CRISTAL

Son muy elegantes, sí, pero tienen una querencia a ensuciarse que no es normal. Puedes usar limpia cristales, pero si echas un poco de bicarbonato de sodio en un estropajo suave, verás con qué facilidad las limpias y qué brillo consigues. Para un acabado perfecto y libre de pelusa, puedes usar también una espátula limpia cristales.   

4. DEVOLVIENDO EL BRILLO PERDIDO

El agua parada provoca manchas en los sanitarios, que en realidad no son tales sino minerales acumulados. De aquí vienen las manchas de cal que suelen aparecer en los lavabos y en los anuncios de televisión. Así que no es una leyenda urbana ni una excusa para venderte productos, sino una realidad que puedes solucionar con…. exacto, bicarbonato de sodio.

Vuelve a preparar nuestra masilla mágica de bicarbonato y vinagre. Aplica una buena capa por encima, déjala reposar un par de horas y, cuando aclares, saluda de vuelta a tu querido brillo perdido.

5. TU ALCACHOFA A PUNTO

Descubre todos los usos del bicarbonato sódico para limpiar en tu hogar de la mano de nuestro mejor profesional del hogar, Salvador de la Casa de ReparaliaMe encanta que algunos llamen así al micrófono de la ducha. ¿Cómo que qué micrófono? ¡Pues el de cantar mientras te lavas! Si notas que las pequeñas aperturas por las que sale el agua empiezan a atascarse con estos minerales acumulados, tu potente chorro de voz mañanero no será el mismo… recupera su limpieza y de paso tu brillo. Hay dos opciones:

 A) Si puedes desenroscar la alcachofa, déjala una hora en un cubo con bicarbonato (12mg) y vinagre (235ml). Cuando la vuelvas a poner en su sitio, abre el agua caliente y déjala correr un rato. Voilà.

B) Si está fija, haz que la montaña vaya a Mahoma: pon esa misma mezcla dentro de una bolsa de plástico gruesa y resistente, sujétala con una goma a la alcachofa en su posición original y sumérgela en agua. Una hora después, aclara con cuidado y agua caliente. Chapeau!

Hay muchas más soluciones con el mágico bicarbonato sódico pero hablaremos de ellas más adelante, que ahora he visto un cerco sospechoso en el baño y estoy a punto de desenfundar el vinagre para acabar con él…

¿Y tú? ¿Sabías del poder contra las manchas de nuestro económico aliado? ¿Alguna vez lo has utilizado para limpiar algo?

Vídeoconsejo: cómo evitar al famoso “vecino de la gotera” cambiando la silicona del baño

¿Tienes hongos y moho en la silicona de la ducha o la bañera? ¿Necesitas sustituirla y no sabes cómo? Los profesionales del hogar de Reparalia te enseñan en este vídeo cómo hacerlo tú mismo para evitar infiltraciones y goteras a tus vecinos.

Que levante la mano aquel que nunca ha tenido una gotera en el techo o al que nunca le ha subido el vecino de abajo diciendo que tiene una en el suyo. Adivino pocas manos (¡o muchos afortunados!), pues es uno de los problemas más comunes y especialmente en el lugar de más riesgo de infiltraciones en toda la casa: las juntas de la ducha o bañera.

Más allá de tecnicismos, es un problema cultural: la silicona no es para siempre. Se estropea con el tiempo, se agrieta, pierde elasticidad, se corrompe y ennegrece debido a los hongos… debemos aprender que necesita un cuidado (limpieza con lejía, jabón y agua tibia cada pocos días para evitar el florecimiento de este moho) y tras un periodo razonable, ser sustituida.

Y este es nuestro objetivo de hoy: prevenir futuros problemas con el vecino de abajo revisando el estado de nuestro lugar de baño, y sustituyendo si es necesario la silicona por una nueva capa.

Es fácil, es rápido, y además tu baño quedará mucho más bonito tras esta sencilla operación que vas a ver paso a paso en el vídeo.

PRIMERO, eliminar bien la silicona antigua

Con mucho mimo y un cutter, iremos cortando los restos sin rayar la porcelana del plato de ducha o la bañera. Aprovecharemos para raspar acumulaciones de yeso o restos de cal acumulados en las esquinas, y darle un último pase con un estropajo… ¡estamos saneando nuestro espacio de baño más íntimo!

¿Tienes hongos y moho en la silicona de la ducha o la bañera? ¿Necesitas sustituirla y no sabes cómo? Los profesionales del hogar de Reparalia te enseñan en este vídeo cómo hacerlo tú mismo para evitar infiltraciones y goteras a tus vecinos.SEGUNDO, secar a conciencia la superficie

Al terminar, y una vez limpísima la zona, sécala bien para que la nueva capa de silicona se adhiera perfectamente. Es importante, así que te invito a emplear todos los medios (un secador de pelo te irá de lujo aquí).

Ahora necesitas un cartucho de silicona y una pistola para aplicarlo (no pongas esa cara, ambos son baratos y fáciles de usar, ya lo verás). Realiza un corte oblicuo en la punta del cartucho con el cutter para facilitar la salida. Además, al facilitarte la pistola una aplicación constante de la presión, te asegurarás de que la capa que añades es uniforme.

TERCERO, aplicar la nueva capa de silicona

Aquí llega la parte divertida: en un pequeño recipiente –un vaso sirve- prepárate agua con una gotita de jabón (para que no se te pegue la silicona a la piel). Humedece el dedo con esta mezcla, y pásalo presionando la silicona para sellarlacontra el ángulo que forman pared y suelo. Todo el rato con el mismo ángulo para que no queden imperfecciones.

¿Tienes hongos y moho en la silicona de la ducha o la bañera? ¿Necesitas sustituirla y no sabes cómo? Los profesionales del hogar de Reparalia te enseñan en este vídeo cómo hacerlo tú mismo para evitar infiltraciones y goteras a tus vecinos.

Y si ves que sobra algo o quieres retocar, espera a después de secarse y podrás retirar los restos con el mismo cutter.

Ya solo queda dejar a la silicona hacer su magia impermeabilizadora. Para ello necesita secarse durante 24 horas (¡no uses la ducha antes de este intervalo de tiempo!).

¿Ves qué bonita y apetente ha quedado tu ducha o bañera? Durante mucho tiempo no tendrás que preocuparte por el vecino de abajo.

Aunque, un momento, ¿qué es esa música? ¿¿¿y esos golpes??? 😉

 

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6 motivos por los que tu baño te puede hacer enfermar (y sus antídotos manitas)

Revisa de la mano de los expertos de Reparalia los baños de tu hogar: podrás prevenir los riesgos para tu salud que se esconden tras las humedades, el moho, los gérmenes y otros parásitos.

Sorpresa: te has vuelto a poner malo. Y tú lo achacas al invierno, claro. Como bajan las temperaturas, llegan esas traicioneras corrientes de aire y empiezan los chaparrones… Quién te va a decir a ti que el baño, ese lugar consagrado a la higiene corporal, símbolo de limpieza y sanidad, es responsable de que hoy no puedas salir de la cama, en la habitación de al lado.

Pues es posible. Moho, bacterias, virus y otros agentes igual de desagradables adoran nuestros baños, siendo muchas veces los causantes de las típicas enfermedades “de invierno” sin que nos demos cuenta.

Por eso hoy te propongo 6 sencillos consejos de mantenimiento para los baños de tu hogar. Síguelos al pie de la letra y mantén seguro tu pequeño santuario de vapor…

 

Revisa de la mano de los expertos de Reparalia los baños de tu hogar: podrás prevenir los riesgos para tu salud que se esconden tras las humedades, el moho, los gérmenes y otros parásitos.1. Juntas deterioradas: la falta de lechada de baldosa, el deterioro y las hendiduras que se producen con el paso del tiempo en el cemento de los azulejos, o la falta de silicona en las juntas de la loza sanitaria pueden provocar daños considerables en tu bolsillo, efectivamente, pero pueden hacer algo más grave: afectar a tu salud. Las filtraciones de agua favorecen la procreación de moho, que a su vez libera esporas que se quedan concentradas en la zona y se propagan en el aire. La proliferación de este tipo de hongos provoca reacciones alérgicas leves (picor en los ojos, congestión y moqueo constante, dolor de cabeza, tos), graves (irritaciones en la piel y asma) y hasta pérdida de pelo.

Consejo: Haz un mantenimiento periódico de las juntas de azulejos, baldosas y lozas de tu baño para evitar filtraciones.

 

Revisa de la mano de los expertos de Reparalia los baños de tu hogar: podrás prevenir los riesgos para tu salud que se esconden tras las humedades, el moho, los gérmenes y otros parásitos.2. No dejes que la humedad se acumule en el baño, ya que es la principal causa de la aparición de moho. Hay más de 100.000 especies de moho en el mundo y el clima de tu baño les gusta tanto como Benidorm a los pensionistas.

Consejo: Asegúrate de secar bien las zonas donde se acumula agua y de ventilar la habitación de cada vez que te duchas. La ventilación del baño debe hacerse varias veces al día para evitar la propagación de esporas. Y si no tienes un ventilador en el baño, ¿a que esperas a instalártelo?

 

Revisa de la mano de los expertos de Reparalia los baños de tu hogar: podrás prevenir los riesgos para tu salud que se esconden tras las humedades, el moho, los gérmenes y otros parásitos.3. Ah… que ya lo tienes, ¡bien! Pero… ¿sabes a dónde va el aire ventilado? Un ventilador eficaz es el que lleva el aire hasta el exterior de la vivienda. Un ventilador que sólo hace circular el aire o que desemboca en un ático no te valdrá de mucho. ¿Sabes a quién le encanta ese oscuro y húmedo tubo? Exacto: el moho empezará a acumularse allí, en una zona de más difícil acceso y arreglo, y finalmente planeará la conquista de toda la casa desde su cómoda trinchera.

Consejo: Asegúrate de que tu ventilador cumple bien su función.

 

4. Evita el uso de detergentes con cloruro de amoníaco, y sobre todo, no os mezcles jamás. Estos líquidos de limpieza provocan irritaciones en piel y pulmones, llegando a provocar asma.

 

Revisa de la mano de los expertos de Reparalia los baños de tu hogar: podrás prevenir los riesgos para tu salud que se esconden tras las humedades, el moho, los gérmenes y otros parásitos.5. Hablando de lugares de vacaciones para bichos inmundos: la cerámica sanitaria de la taza del W.C. y el lavabo son el lugar de descanso favorito de los vermes o lombrices intestinales y de los virus de la gripe. El contagio es rápido y eficaz, con sentarte o lavarte las manos en el mismo baño que otra persona contagiada estás sujeto a estos agentes malignos, que dependiendo de su mala leche pueden atarte a la cama, provocarte molestos retorcijones o dejarte moqueando sin parar durante semanas. Y créeme, la foto que he elegido es de lo más favorecedora.

Consejo: Además de la limpieza normal, pasa una bayeta con agua oxigenada en todas las superficies de contacto varias veces a lo largo de la semana. Existen también toallitas de limpieza desinfectantes para baños, por si prefieres usar un producto específico.

 

6. Cambia tus cortinas de vinilo o plástico por cortinas de nylon o polyester lavables. El vinilo sonará muy bien en un tocadiscos, pero contiene productos químicos perjudiciales para la salud que no quieres tener descomponiéndose en el agua caliente de tus duchas diarias.

Revisa de la mano de los expertos de Reparalia los baños de tu hogar: podrás prevenir los riesgos para tu salud que se esconden tras las humedades, el moho, los gérmenes y otros parásitos.

 

Lo sé. Ahora no puedes quitarte a esos asquerosos helmintos de la cabeza. Razón de más para empezar hoy mismo tu cruzada contra gérmenes y parásitos, gracias a estos 6 movimientos de samurái manitas que te protegerán de estos males de retrete.

¡A por ellos!

 

 

 

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Fotos: bedzine.com, blogseitb.com, triplesentido.blogspot.com.es, Wikipedia.

Ahórrate: 1. Una frase escalofriante 2. Mucho dinero y 3. Una discusión con tu seguro.

Evita sustos, sudores fríos y terrores nocturnos con un buen mantenimiento de tu hogar. ¡Aprende hoy a ahorrarte dinero y disgustos!

Los profesionales de las reparaciones nos convertirnos a menudo en mensajeros de una mala noticia que suena aún peor que la frase de arriba.

Y esto sucede cuando llegamos a un hogar, revisamos el problema que ha causado la llamada y, si la causa proviene de una falta de mantenimiento, llegan las palabras que nadie quiere oír:

“Esto no te lo va a cubrir el seguro…”

Nunca es plato de buen gusto, creedme. Pero la realidad es que muchos clientes suelen desconocer con precisión el seguro que tienen contratado, sus coberturas y dinámicas.

Al final, terminamos dando tarde e in situ los consejos adecuados para evitar dichos problemas: “Fíjate, ¿ves? si hubieras evitado esta costumbre… si hubieras hecho esto hace un mes… si hubieras colocado este sencillo y barato X aquí antes… te hubieras ahorrado todo esto”. A posteriori siempre duele oírlo. Normal.

Algo se estropea, llega el profesional y nos asalta la sorpresa: "esto no lo cubre el seguro". Bien: hoy vamos a aprender cómo evitar esas 'faltas de mantenimiento' de la mano de Reparalia.

Casi ningún seguro cubre las faltas de mantenimiento, entiendo… pero ¿qué es una falta de mantenimiento?

Empecemos por aclarar este concepto fundamental:

La falta de mantenimiento no es una avería, es todo lo que se desgasta por el uso. Una avería implica causa y daños. Si de repente algo se te rompe solo en casa y no ha sido provocado por ninguna otra cosa, eso se considera falta de mantenimiento.

Esta es una definición generalizada y válida para la mayoría de los casos, pero todo depende del tipo de seguro contratado y sus coberturas (que siempre recomiendo conocer más a fondo echando un vistazo al contrato y al condicionado).

Y a ti, ¿qué falta de mantenimiento está a punto de sucederte en casa? ¿Y cómo vas a evitar futuras molestias y gastos en un periquete?

La gran mayoría de las veces podemos evitar estos episodios nosotros mismos. ¿Cómo? Pues de la forma más lógica: realizando ese mantenimiento.

Faltas de mantenimiento más habituales:

  • Filtraciones en el baño: la reparación de las filtraciones originadas en el interior de la vivienda no está cubierta ya que se considera falta de mantenimiento ¿Cómo evitarlas? Sellando la bañera adecuadamente. Seca la bañera después de cada ducha y verifica de vez en cuando el estado de la junta. Si la junta ha desaparecido, está deteriorada o se mueve, coloca nueva silicona.sustituye la silicona deteriorada en tu ducha o bañera para evitar filtraciones y de paso evitar el feo efecto estético del moho.
  • Atasco en el fregadero, sin daños: haz una limpieza periódica con un  producto desatascante o, mejor aún (más barato y ecológico) con el remedio casero que os conté aquel día que la novia de Juan preparó paella. Plantéate también colocar una rejilla para recoger residuos sólidos y arrojarlos a la basura orgánica. Y no olvides limpiar el sifón de vez en cuando.Evita los atascos en tu fregadero empleando una rejilla de protección, y soluciónalos con nuestro truco doméstico y 100% natural.
  •  Si tu vivienda es unifamiliar (un chalet, por ejemplo), debes saber que el tejado es responsabilidad tuya y que periódicamente debes revisarlo y sustituir las tejas más antiguas o deterioradas. En caso contrario te arriesgas a que el seguro no cubra el arreglo de una filtración por… ¿lo adivinas? Exacto, falta de mantenimiento.Manten limpio tu tejado si no quieres sorpresas con goteras, tejas rotas que causen daños mayores, etc.
  •  Parquet o tarima levantada: si no existe una avería concreta que esté provocando el levantamiento de las piezas, este problema se considera falta de mantenimiento. ¿Cómo evitarlo? No friegues nunca el parquet con productos que no sean apropiados para la madera. Si se te cae una gran cantidad de agua en el suelo, límpiala lo antes posible para evitar que se filtre y cause daños.Cuidado al fregar tus suelos de madera: emplea productos apropiados y protégelos de agua y otros líquidos.
  • Filtraciones por las ventanas: debes dotar a tus ventanas de aislante y, en caso de deterioro del sellador, sustituirlo o repasar con sellador de silicona.Aisla correctamente tus ventanas y comprueba su estado periodicamente.
  • Las condensaciones no están cubiertas puesto que son evitables: para ello, instala rejillas de ventilación. Además, cierra las puertas de baños y cocina para evitar que su humedad se extienda por toda la casa. No seques ropa en el interior de la vivienda y ventílala regularmente.Controla las humedades en casa pues las condensaciones no están cubiertas.
  • Pérdida de agua en los radiadores: como si se tratase de tus ojos o tu colesterol, le debes una revisión periódica a tus radiadores, comprobando la presión de la caldera y de los propios aparatos.Revisa periódicamente tus radiadores en busca de fugas de agua y comprueba la presión de la caldera.
  • Instalación eléctrica: el buen estado de la instalación también depende de ti. La sustitución de enchufes, interruptores, halógenos, etc.,  si están descolgados o no funcionan, no está cubierto.¡Comprueba periódicamente tu instalación eléctrica para evitar disgustos!

Ya lo ves. Es suficiente con que te acostumbres a adoptar algunos buenos hábitos, compruebes periódicamente el buen estado de las cosas, y cuides todo lo que te rodea para no tener que volver a oír la terrorífica frase.

Y esto vale igualmente para “tenemos que hablar”.

 

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Fotos: katensaten.files.wordpress.com, mindreels.wordpress.com