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Entradas etiquetadas como ‘taquilla’

La ‘dama boba’ del teatro

Por Laura

Os quiero contar lo que me pasó el 1 de mayo en que se supone que iba al teatro Maravillas a ver La dama boba adaptada para niños. Para aprovechar el descuento de venta anticipada compré, el 11 de abril en El Corte Inglés, 3 entradas para el 1 de mayo a  las 17 horas (también había sesiones el domingo 4 de mayo). Las guardé en un sobre con mucha ilusión y ahí quedó la cosa hasta el día 1,  en que a las 4 de la tarde y con un calorazo que hacía nos fuimos mi marido, la niña y yo para allí. Llegamos a las 16:20 y nos sentamos en un banco enfrente esperando que abrieran…. así hasta las 17:00 horas en que allí no llegaba nadie, el teatro cerrado a cal y canto, no había más gente esperando… nos acercamos a las taquillas y no ponía nada de que se hubiese suspendido ni nada por el estilo.

Butacas de un teatro (ARCHIVO)

Butacas de un teatro (ARCHIVO)

Yo no me lo podía creer, pero ¿qué pasaba? Los tres alucinando y con mucho calor nos fuimos andando hasta Gran Vía para ver si estaba el Corte Inglés abierto y alguien nos aclaraba algo. Al ser el día del Trabajo estaba cerrado y yo me sentía con una indefensión y una rabia porque no entendía nada. Después de improvisar la tarde llegamos a casa y por Internet veo que pone que esta obra la echan a partir del día 11 de mayo (ni siquiera la había el domingo 4). ¿A nadie le constaba que se habían vendido 3 entradas para al menos dejar una nota en la taquilla poniendo que se había anulado y qué procedía hacer? Al día siguiente fue mi marido al Corte Inglés y la chica le devolvió el dinero sin problemas y no se podía creer lo que le estaba contando. Nos dijo que ellos son intermediaros y que las reclamaciones, al teatro. Escribo esta carta porque quiero que se sepa y para que, por favor, alguien me diga un modo eficaz de hacer una reclamación que evite que otra persona se sienta tan poca cosa y tan impotente como me sentí yo.

Tarde sin cine o cómo ser una clienta spam

Por Cristina González Fernández

Un jueves por la mañana recibí un mail en la carpeta de spam de la empresa Cinesa con ofertas ‘estupendifantásticas’ para ir al cine ese mismo día. Una de ellas era entradas a 3,40 euros para una película concreta (ya que era una reposición del film). Por ese precio ¿quién no va al cine? En el mail aparecían indicados todos los detalles de la promo, sesiones y cines donde se proyectaba (no había ninguna indicación o advertencia sobre ninguno, aún lo conservo). Invité a mi madre y nos dirigimos esa misma tarde a Cinesa Príncipe Pío a la sesión de las 16 horas. El cine abre las taquillas a las 15:30 y ya había cola. Un trío de mujeres que había delante rumoreaban que no veían la película en los paneles de la taquilla, una de ellas se acercó al mostrador, preguntó y a continuación se marcharon las tres. Yo, que tengo mucha fe en las empresas de cine… -que soy muy cabezota, vamos…- decidí esperar mi turno y no hacer caso de esas señoras, a pesar de los comentarios sarcásticos de mi madre: “ya me extrañaba a mí, el cine tan barato, ja, ja, ja, ja”.

Al llegar a la taquilla el chico nos informó de que la película justo ese día (ya es casualidad, vaya) no se iba a poder ver ya que había otros prestrenos y proyecciones programadas. Sólo quedaban dos opciones, ver otra película a precio de atraco a mano armada o volverse a casa con la decepción. En ese momento no se me ocurrió poner una reclamación, que es lo que debería haber hecho y os recomiendo. Puse un comentario en el Facebook de Cinesa explicándoles que me había gastado en transporte casi 12 euros (6 por persona) para, por lo visto, acabar haciendo un tour turístico en transporte público por Madrid y quería una disculpa y una solución (que el dinero a los parados no nos llueve).

Su contestación fue redirigirme a la web de Cinesa para poner la queja y borrar mi comentario, no lo vaya a leer alguien y tendrían uno menos que acaba picando comprando una entrada a precio de riñón ya que está allí y por no volverse con la decepción a casa. Pasaron cuatro días sin obtener contestación ni disculpa ni solución ni ‘na de na de na’ y decidí volver a poner mi comentario en su página de Facebook, a lo que se me contestó con la amenaza de denunciarme como spam.

Conclusión: tras la cantidad de gente que comentó en su día que a ellos les había ocurrido también, entiendo que no fue casualidad que no se pudiera proyectar la película, que es una forma de atraer clientes o también llamado estafa. Que a Cinesa no le gusta dar información de estos hechos para que la gente actúe en consecuencia (ejemplo: si yo leo ese comentario y quiero ir al cine con esa oferta, antes de desplazarme llamaría por teléfono para informarme si proyectan o no la película), ya que perdería clientes que “ya que están aquí” acaban pagando la entrada a precio caviar de Beluga. Que no tienen respeto por sus clientes, total, por que se quejen unos cuantos… en España hay millones de personas a las que seguir estafando. Y por último, aunque sea un tedioso trabajo, pedid y rellenad las hojas de reclamaciones, es lo único que puede servir de algo.

P.D: Aún sigo esperando la contestación de la queja que puse en su web, como así me indicaron mis amigos de Cinesa Facebook, esos que me llaman clienta spam.