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Entradas etiquetadas como ‘dinero’

Sube el empleo y la pobreza

Por José Antonio Pozo Maqueda

Oficina de empleo (Infojobs).

Oficina de empleo (Infojobs).

Sube el empleo y con él, la pobreza. Los puestos de trabajo que se crean están cada vez peor remunerados y son más precarios. Algunos apenas duran unas horas.

El mercado de trabajo se está convirtiendo en un estercolero repleto de trabajo basura. Urge una solución al problema. No basta con crear empleo, sino que hay que crearlo con un mínimo de calidad y lo suficientemente remunerado y estable como para poder llevar una vida digna y para que el trabajo sea una fuente de riqueza y no de pobreza.

Cómo Hacienda se quedó con 1.400 euros al hacer la declaración de la renta

Por José Ignacio Rojo García

Declaración de la renta (Financial Red).

Declaración de la renta (Financial Red).

Como cada año, espero unas semanas antes de hacer la declaración de la renta para que se denuncien en los medios los sempiternos errores que trae el programa. Este año no sé lo que ha sucedido, pero la semana pasada, al hacer mi declaración, solicité que fuera conjunta, que me es mucho más favorable, como a todos los que tienen a su cónyuge en el paro sin prestación, que somos una legión.

Al ir a enviarla me sugirió que revisara unos avisos por si había errores. Seguí uno de ellos y actualicé la C/C que constaba para devoluciones. Al hacerlo, y sin avisarme de nada, el programa cambió la modalidad de conjunta a individual, sin yo solicitarlo, ni avisarme previo a su envío. Al ver el pdf resultante descubrí horrorizado que acababa de perder unos 1.400 euros.

No es un error de un dato, sino que teóricamente yo elegí hacerlo así, por tanto es más difícil de remediar. Me indicaron que debía pedir cita previa. Dicho teléfono está colapsado y por la página web no me dan cita tampoco por ganar demasiado.  Eso sí, puse una queja en su web de inmediato.

Mientras intentaba resolver esto, consiguiendo una cita para mi mujer (que sí puede), dándole para primeros de junio, me llegó un mensaje de texto en el que me indicaban que me efectuaban la devolución (de la individual), lo que me mosqueó aún más, ya que está claro que eso lleva a un proceso administrativo largo de anular/rehacer en vez de resolverse ágilmente previamente a la devolución. 

En fin, hoy he hecho una reclamación, pero lo que está claro es que el programa te la lía, la atención es horrenda, y las soluciones a los problemas que te crea la Agencia es dudosa y lejana en el tiempo.

Mucho cuidadito, amigos lectores.

Gobierno en funciones

Por Manuel Nogueras Tamargo

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy (EFE).

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy (EFE).

Cada día conozco más a mi Gobierno en funciones. Como está en funciones, pueden cobrar su sueldo en funciones a costa de los contribuyentes y permitirse el lujo de no asistir al Congreso para dar cuentas de lo que a todos los ciudadanos nos interesa.  Visto lo visto, ya sabemos quiénes están en funciones cuando hay vacas flacas, de qué pie cojean y que no estarán en funciones cuando próximamente nos pidan su voto. Eso sí, como no podía ser menos, siguen en funciones, para lo que les interesa.

A veces la calefacción encendida es un lujo

Por Maite

Una mujer regulando la calefacción (Gtres).

Una mujer regulando la calefacción (Gtres).

Leo repetidamente en los periódicos acerca de la pobreza severa que azota a algunos hogares y, entre las carencias básicas, encuentro el no poder poner la calefacción. Yo crecí felizmente en una casa fría sin poner la calefacción salvo en contadas ocasiones, y aún hoy cuando a base de mucho trabajo de mis abuelos y padres la situación es mejor, no es algo que tengamos encendido por defecto. Todos queremos todo, pero distingamos lo que es básico y no, que estar calentitos y en manga corta en casa está muy bien, pero si no se puede pagar, hay batas, mantas y batamantas estupendas que hacen muy bien su función (hablo por experiencia propia).

¿Quién protege a los mayores de 30?

Por Cristina Ballester Martínez
Oficina del INEM.

Dos personas en una oficina del INEM de Madrid. (EFE)

Soy una mujer de 33 años licenciada en Periodismo. Desde pequeña se me ha inculcado el valor que la formación académica tiene en el mercado laboral, por eso acabado el colegio la universidad era la parada obligatoria. Con mi título bajo el brazo trabajé algunos años en departamentos de comunicación y medios. Sin embargo, fui la primera en irme a la calle cuando los datos económicos comenzaron a empeorar.

Siguiendo la pauta que se me había dado en mi más tierna infancia continué formándome para conseguir un empleo. Sin embargo, he descubierto que la educación que se me dio choca frontalmente con lo que hoy se valora en esta sociedad.
La ley no me considera lo suficientemente mayor ni ya tan joven como para recibir cualquier tipo de ayuda. Carezco de discapacidades y, por aquello del sentido común, no tengo hijos que no pueda mantener. Engordar las filas del INEM ha hecho que viva con mis queridos progenitores, ya que nunca me ha alcanzado el sueldo para un piso propio. Y a estas alturas del camino, agotando los últimos meses de paro, y sin que mi teléfono suene a pesar de las miles de acciones que llevo a cabo para conseguir un empleo, me veo desprotegida.
Me siento ciudadana de segunda, o incluso de tercera, al saber que no cumplo ninguno de los requisitos para ser beneficiaria de una de las ayudas económicas que nuestro gobierno otorga. Aún peor me hace sentir el que los trabajadores de las administraciones públicas me insinúen, cada vez que pido información al respecto, que al tener padres no tengo derecho porque se supone que ellos se hacen cargo de mí.
¿Dónde está escrito, en la Constitución o cualquier otra norma legal, que el Estado puede darme de lado? Es más, ¿cómo puede sentirse una mujer de 33 años que ha cotizado, ha trabajado y desea volver a hacerlo, pidiéndole a sus padres jubilados dinero?
Entiendo que hay situaciones complicadas, que hay que proteger a los niños y a los mayores. Sin embargo aquellos que hemos nacido y crecido en este país, los que no nos hemos endeudado por encima de nuestras posibilidades, que nos hemos formado, que hemos tenido el sentido común de no ser madres solteras, los que hemos luchado por un trabajo digno, que nos esforzamos a diario, todas esas personas como yo no tenemos derecho a subsidios, ni a ayudas de emergencia, ni a planes de empleo. Entonces a nosotros, ¿quién nos protege?

Ayuda a los refugiados sirios: a favor y en contra

Nosotros no estamos pasando las penurias de la guerra, pero tampoco lo estamos pasando precisamente bien

Por María Teresa Pérez

Emigrantes tratando de cruzar la frontera entre Grecia y Macedonia (EFE).

Emigrantes tratando de cruzar la frontera entre Grecia y Macedonia (EFE).

¿Generosidad?, ¿humanidad?… ¿Es posible en una Europa en crisis?

Hace varios años vivimos una época de vacas gordas, pero desde que nos empezó a azotar la crisis hemos visto cómo mucha gente se ha quedado sin trabajo, familias que malviven con lo que pueden y para colmo ha salido a la luz una corrupción desbocada. Todo ello hace que nuestras arcas públicas están más vacías que llenas.

Ahora, por la terrible guerra en Siria están huyendo miles y miles de familias camino de Europa y en muchos lugares se les cierran las fronteras.

Nosotros de mil amores podríamos acogerlos, el problema es que si ni siquiera tenemos para atender bien a nuestra gente, ¿cómo lo haríamos? La situación de Europa, y mucho más la de España, no es la boyante de años atrás.

La cosa sería muy distinta si al menos los corruptos devolvieran el dinero saqueado pero “una cosa piensa el burro y otra el que lo monta”: nadie devolverá un céntimo.

¡Qué más quisiéramos que ayudar y ayudar! Y ese significa dar comida, techo y trabajo. Pero hay situaciones en las que no se trata de no querer, sino de no poder.

Suponemos que son buenas personas y muchas de ellas bien preparadas. Y que deben repartirse entre los países de la Unión Europa, sobre todo entre los que estén en mejor situación. Nosotros podríamos acoger a algunos, pero que tengan en cuenta que lo haríamos con mucho sacrificio y que entre nosotros también hay mucha gente que no está pasando las penurias de una guerra, pero que tampoco lo está pasando precisamente bien.

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Es deleznable el cierre de fronteras a personas que huyen de la masacre

Por Karima Muhammad

“¿Unión Europea? Pues sí. Y parece ser que llevan muy en serio dicha unión ya que, por lo que podemos ver, todo lo que acontezca en Europa merece ser objeto de digno eco y nos transformamos en seres ultra humanitarios, véase Charlie Hebdo o los atentados de París.

Pero… ¿qué pasa cuando pasa fuera de nuestras fronteras? Pues que esa humanidad y empatía se nos va por los poros. Es del todo deleznable que se cierren las fronteras a personas que huyen de la masacre y la barbarie; a niños muriendo de frío y hambre; a madres dando a luz en barrizales y un largo etcétera.

¿Esta es la Unión Europea de la que tanto presumimos en los noticieros internacionales? Es intolerable que en pleno siglo XXI se utilicen varas de doble medir en tragedias humanas. Sí, porque la vida da muchas vueltas y puede que mañana seas tú el pobre exiliado en busca de una vida que ni si quiera podríamos decir mejor, pero sí muchísimo más tranquila.

 

Discriminan a la mujer poniéndole falda

Por M. Luisa Bello Selles

Semáforo paritario con falda en Valencia (Vídeo ATLAS).

Semáforo paritario con falda en Valencia (Vídeo ATLAS).

Qué bonita la foto del semáforo de la calle Xàtiva, ¿no? Una muñequita con falda para igualar al hombre y a la mujer. Pero quizá estén ustedes discriminando de otra forma a la mujer, ya que actualmente son más las que usan pantalones que falda. Hubiera estado bien ponerle, por ejemplo, en vez de falda un lacito en la cabeza, aunque está claro que la sociedad va evolucionando a un ser andrógino, y ya ninguno de los dos sexos es abanderado de nada.

Pero eso no es lo peor, hay que destacar lo horrible que queda la foto con la plaza de toros de fondo, que un año más se teñirá de rojo con la sangre y el dolor de inocentes, ninguneados por todos los políticos e ignorando que la igualdad es para todos, independientemente de su especie.

Seguimos pues inmersos en los verdaderos derechos, que son los que dan dinero y votos, y sumidos en las tradiciones más aberrantes, solo porque los que van a morir no llevan faldita, no son humanos y sobre ellos podemos descargar impunemente nuestros más bajos instintos.

 

La caridad mal entendida

Por Luis Fernando Crespo Zorita

Caja Madrid.A mediados del siglo XV, los Franciscanos crearon en Italia los Montes de Piedad para combatir la prepotencia y los abusos de los usureros de toda laya, que acumulaban los excedentes económicos y expoliaban a los más pobres, prestando a señores y siervos con precios próximos al cien por cien anual. El padre Francisco Piquer fundó en 1702 el primer Monte de Piedad español, germen de la que sería la Caja de Ahorros de Madrid (1838) que, como el resto de cajas de ahorro, nació sin ánimo de lucro, por lo que no podía tener un gobierno profesional, sino un Consejo de Administración compuesto por “organismos representativos de la sociedad”. Su objetivo era aliviar a los menesterosos con préstamos a bajo precio, incluso gratuitos, y proporcionar financiación para iniciativas económicas de menor cuantía. De hecho inventaron ya entonces los famosos “microcréditos”.

Las cajas de ahorro llegaron a representar más de la mitad del sistema financiero español. A partir de 1977, con la reforma bancaria de Enrique F. Quintana, se fueron convirtiendo en un instrumento muy útil para las Haciendas autonómicas y para sus gestores políticos, que creyeron que todo el Monte era orégano y, en consecuencia, procedieron a expoliarlas sistemáticamente, entendiendo que la caridad empieza por uno mismo, todo ello con el aplauso interesado de sus hermanos mayores los bancos privados, que esperaban fagocitarlas cuando declinasen inanes, como efectivamente ha ocurrido. De Guindos lo certifica en la cadena SER: “El rescate (por la UE) de España solo afectaba al sector bancario, pero había una condicionalidad: que desaparecieran las cajas de ahorros“.

Sobre la subida del salario mínimo

Por F. J. Aparicio Carrera

En el último Consejo de Ministros del año 2015, se han aprobado las subidas del salario mínimo interprofesional un 1% anual, 6,60 euros/mes, o lo que es lo mismo, 22 céntimos de euro al día y el incremento de las pensiones en un 0,25% anual. A la vista de estas “tremendas” subidas, está claro que hemos salido de la crisis y no ha habido grandes pérdidas de poder adquisitivo.

Un montón de monedas de euro (GTRES).

Un montón de monedas de euro (GTRES).

Hace falta mucho “cuajo” y desfachatez cuando en la misma reunión ministerial se bajaban las retenciones por I.R.P.F., de media un 3%, favoreciendo principalmente a los que más cobran, haciendo que la desigualdad y la brecha entre los más pudientes y los más necesitados sea cada vez más acusada.

Eso sí, no todas son malas opiniones. El magnánimo presidente de la C.E.O.E., estima que las subidas del S.M.I. son correctas; aunque lo extraño es que alguien que ha compartido mesas de negociación con Gerardo Díaz Ferrán y Arturo Fernández, entre otros, pensase de diferente manera.

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Por Rafael Bueno

La casta política ha fijado el salario mínimo para el próximo año en 655 euros. ¡De vergüenza! Y lo peor es que hay muchos ciudadanos trabajando a destajo hoy día, por debajo de ese mínimo.

¿Dónde están los sindicatos? Con esa miseria de salarios tienen que vivir los trabajadores y pagar encima los gastos de lujo de los vividores de la casta política. ¿Podrían vivir los políticos con ese dinero? Pues deberían hacerlo, porque la política debería ser un acto de servicio vocacional. Pero no, esta casta política está muy alejada de esos valores y, con sus actos, ha elevado a los altares al que fuera Caudillo de España por lo gracioso que es Dios.

Ya lo dice el refrán: por detrás vendrá quien bueno te hará.

 

 

No encajamos

Por Tania Cucicea

Soy una joven de 22 años, estudiante de Derecho, extranjera, desempleada. Me he suscrito a mil páginas de empleo: Studentjob, Infojobs, Jobomas… Todas prometen lo mismo: empleo para jóvenes sin experiencia, horario compatible con los estudios…

Un grupo de estudiantes universitarios en una biblioteca (Archivo).

Un grupo de estudiantes universitarios en una biblioteca (Archivo).

Entras emocionado y encuentras una oferta que se adapta a tus necesidades, una oferta que requiere gente joven, inglés, don de gentes. Mandas el CV, les escribes una carta de presentación en inglés para que demuestres que de verdad lo hablas para que a los cinco minutos recibas un email que diga: «Lo sentimos, no encaja en nuestra oferta». Y ya. No encajo…¿Acaso no soy joven o no hablo el inglés?

Siempre digo que la generación que viene será una generación de inútiles. Y no por nuestra culpa, sino porque no nos dan oportunidades. Dicen que no requieren experiencia, pero luego cogen al señor de 45 años que tiene experiencia.

Señores, ¿cómo quieren que los jóvenes ganemos experiencia si no nos dan oportunidades? ¿Cómo quieren que aprendamos si cada vez que luchamos por conseguir un trabajo nos cierran la puerta en la cara? ¿Por qué nos arrebatan la oportunidad de aprender?

Los mayores dicen que hoy en día se necesitan idiomas para conseguir trabajo. No es verdad, yo hablo tres (incluido el español), no tengo título para el inglés, pero lo llevo aprendiendo desde los seis años. Me sacaría el título pero para eso se necesita dinero, para conseguir dinero se necesita trabajo… Me he vuelto pesimista… ¿Llegará el día en el que me pueda pagar el examen para que demuestre que de verdad hablo el inglés? ¿Cuánto puede demostrar una nota? Y seguiremos igual: «Usted no encaja».