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Entradas etiquetadas como ‘desahucios’

La excepción como argumento de la injusticia

Por I. G. M.

Hay una costumbre en cualquier debate que se puede escuchar en plazas; bares, redes sociales y, a veces, en parlamentos, que hace que él mismo deje de ser limpio y se convierta en un debate tramposo: argumentar que una excepción justifica el hecho de cometer una injusticia.

Se pueden poner bastantes ejemplos:

No se puede ayudar más a los parados porque hay algunos que tienen mucha cara y aprovecharían para vivir a costa de todos nosotros. Hay que privatizar los servicios públicos porque hay algunos funcionarios que no dan palo al agua. La sanidad pública no debe atender a los inmigrantes porque hay algunos que vienen a hacer turismo sanitario. No se puede ayudar a los desahuciados porque hay algunos a los que les ha ocurrido porque no quieren trabajar y se aprovechan. Hay que hacer pagar las medicinas a los abuelos porque hay algunos que las piden sin control, y acumulan muchas en su casa.

(EFE)

(EFE)

El último de estos ejemplos se viene escuchando durante estos días: No hay que dejar entrar a los refugiados a Europa porque entre ellos hay algunos terroristas del ISIS. Esta forma de verlo, mezclada con el miedo, puede ser, sin duda, un generador de odio; no hacia algunos terroristas, sino hacia todos los refugiados. Cada persona construye su opinión como quiere, pero sólo hago una observación; es curioso ver que estos argumentos suelen perjudicar a los que menos tienen y suelen ser lanzados (directa o indirectamente) por los responsables de impedir que estas excepciones se produzcan.

 

Y tú, ¿a quién vas a votar?

Por Enrique Chicote Serna

Aunque el desahuciado no seas tú, ni tú el que necesita acudir a los bancos de alimentos para poder sobrevivir.

Aunque tampoco te encuentres entre los millones de españoles que continúan sin trabajo desde hace años, ni tengas a ninguno de tus hijos fuera de España buscando empleo.

Una joven protestando contra los desahucios. (GTRES)

Una joven protestando contra los desahucios. (GTRES)

Aunque tú no te veas en la larga lista de los preferentistas estafados por la banca, ni hayas sido otra víctima de esa reforma laboral infame que ha vapuleado a los trabajadores reduciendo a cenizas sus derechos laborales.

Aunque tampoco seas uno de los damnificados por la tardanza del Gobierno en facilitar la medicina que cura la hepatitis C, ni te sientas personalmente perjudicado por una política sanitaria que ha multiplicado la listas de espera en los hospitales públicos.

Aunque no te encuentres en ninguna de estas situaciones: ¿vas a votar a los representantes locales o regionales del partido que ha propiciado, consentido, fomentado, favorecido o provocado que alguna de estas circunstancias le esté ocurriendo a la mayoría de los que viven en la sociedad a la que perteneces?

 

Hipocresía antiabortista

Por José Jiménez y Aurora González

Nada más cierto y evidente que el indubitable hecho de que, en los primeros meses del embarazo, lo que la gestante lleva en el útero no es más que una mera y simple parte de sí misma y no ningún “niño”, ni ser alguno con entidad o naturaleza propia como tal, ya que a eso sólo se llega bastante más adelante. De ahí que pueda haber —y haya, en la práctica— sietemesinos, pero no ‘dos-mesinos’ o ‘tres-mesinos’…

Imagen de una protesta contra el aborto frente a la sede del PP. (EFE)

Imagen de una protesta contra el aborto frente a la sede del PP. (EFE)

Por lo que los planteamientos y exigencias ‘anti-abortistas’, pretendidamente en defensa de la vida y convulsivamente contrarios a las leyes de plazos en la interrupción del embarazo, carecen por completo de todo válido fundamento y del menor asomo de razón. Y más aún, cuando esa sin-razón se quiere imponer con el Código Penal.

Pero resulta más que oportuno señalar un agudo elemento de contraste en los comportamientos y las actitudes —por activa y por pasiva— de esos supuestos defensores de la vida y de quienes organizan sus protestas y algaradas. Cada día, cientos de familias sufren —judicial o extrajudicialmente— la pérdida forzosa de sus hogares y se dan no pocos casos de suicidios por desahucios, lo cual, tan injusto e indefendible, figura en cabeza de las grandes calamidades sociales que nos está tocando padecer en los hodiernos tiempos. Y, ante eso, no vemos ni oímos que los referidos presuntos defensores de la vida eleven o promuevan queja alguna. No cabe, pues, sino sostener que es absoluto su desprecio de la verdadera y efectiva vida: la de los nacidos, la de las personas, como seres que lo son, que en esa condición, sienten y sufren.

Carta a los Reyes Magos

Por  Ángel Villegas Bravo

Queridos Reyes (Magos):

Nunca he creído mucho en los Reyes, pero dada la gravedad de todo lo que está pasando en mi país, se me ha ocurrido que quizá sea una buena idea dirigirme a vosotros porque, aunque ya sé que vuestro poder no es ilimitado, me imagino que sí es posible que algunas cosas de las que os quiero pedir estén a vuestro alcance.

Sé que, todavía, es un poco pronto para escribir la carta a los Reyes (Magos) pero quiero anticiparme, a ver si, con tiempo, podéis hacer algo de lo que necesitamos con urgencia.

Dos niños entregan su carta a uno de los Reyes Magos. (EFE)

Dos niños entregan su carta a uno de los Reyes Magos. (EFE)

Me gustaría que intercedierais para que en mi país (y si puede ser, en el mundo entero) se castigara a los mentirosos que prometen y no cumplen y se les apartara de la vida pública.

Quisiera, también, que se castigara debidamente a los corruptos que amasan fortunas con el dinero público, ese dinero que falta, entre otras cosas, para sanidad, educación y dependencia.

Quisiera que disminuyeran las grandísimas desigualdades que hay, y aunque ya sé que siempre ha habido ricos y pobres, que los ricos sean un poquito menos ricos para que los pobres puedan, al menos, comer y tener una vivienda en la que refugiarse, sin temor a que nadie venga a desahuciarlos.

Sería muy bueno que fuera posible seguir teniendo una sanidad pública eficiente y que no se permitiera a nadie privatizarla para hacer negocio con nuestra salud; y si los jóvenes pueden estudiar sin que ello suponga la ruina para sus familias, sería ya, el colmo de la felicidad.

Pediría algunas cosas más, queridos Reyes (Magos), pero no quiero cansaros, así que solo añadiré que os ruego hagáis saber a quienes puedan hacerlo, que tomen las medidas necesarias para que las gentes normales tengan un trabajo digno y un salario suficiente para cubrir las necesidades básicas; que nos conformamos con eso y con poder vivir sin la angustia de carecer de lo imprescindible.

En fin, queridos Reyes (Magos) recibid todo mi cariño y mi deseo de que gocéis de toda la felicidad, de la que los ciudadanos solo queremos una pequeñísima parte.

El verdadero espíritu de la Navidad

Por Fátima V.B.

Luces navideñas en Valencia el pasado 2013. (20MINUTOS)

Luces navideñas en Valencia el pasado 2013. (20MINUTOS)

Vergonzoso me parece que en un país en el que se está desahuciando a la gente y donde tenemos bastante pobreza infantil además de una gran tasa de paro, nos estemos preocupando ya en noviembre de gastar cifras desorbitadas en poner lucecitas navideñas casi dos meses antes.

Señores responsables de tal barbaridad, gástense ese dinero en tantas familias que no tienen luz por no poder pagarla.

Eso sí es el espíritu de la Navidad.

Desahucios: ¿Qué precio debemos pagar para tener derecho a un hogar digno?

Por Marc Cánovas Ferré

Artículo 47 de la Constitución española: Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.

A primera hora de la mañana del viernes 23 de noviembre, una comisión judicial, escoltada por varias unidades de antidisturbios de la Policía, efectuó el desahucio de Carmen Martínez, una anciana de 85 años. La sentencia del juez no tuvo piedad y pasó por alto la edad de la mujer, los 50 años que llevaba viviendo en ese domicilio del barrio madrileño de Vallecas, y el motivo del desahucio: un aval de 40.000 euros a su hijo.

Carmen Martínez el pasado viernes 23 de noviembre durante su desahucio en Vallecas. (ANDRES KUDACKI /AP/ GTRES)

Carmen Martínez el pasado viernes 23 de noviembre durante su desahucio en Vallecas. (ANDRES KUDACKI /AP/ GTRES)

¿Qué precio debemos pagar para tener derecho a un hogar digno? ¿No existe la empatía de jueces, policías y entidades bancarias? Vivir en esta época de increíble desarrollo tecnológico no compensa con la falacia gubernamental y política, que desampara a miles de familias negándoles el derecho a la vivienda. Como joven de 17 años, me escandaliza pensar que mis abuelos pudieran quedarse sin hogar.

Afortunadamente, todavía queda gente con valores en este país, como el entrenador Paco Jémez, técnicos y jugadores del club de fútbol Rayo Vallecano, quienes se han comprometido a ayudar a Carmen.

Celebremos la actuación de este club y unámonos para cambiar los ideales de nuestra sociedad. Nunca antepongamos el dinero a los sentimientos. Luchemos, aún estamos a tiempo.

Intensificar los tratamientos

Por Alejandro Prieto

 Activistas de la PAH ocupan una sucursal.

Activistas de la PAH ocupan una sucursal.

Los últimos datos difundidos en referencia al número de desahucios de viviendas habituales llevados a cabo durante el año 2012 y los seis primeros meses de 2013 cifran en 34.786 (19.335 y 15.451, respectivamente) el número total de familias afectadas.

Estableciendo una estimación de tres miembros por hogar, se estaría hablando de 100.000 personas obligadas a abandonar sus casas y buscar refugio con los bolsillos vacíos, es decir, un drama social que parece comportarse como una bola de nieve.

Demasiadas lágrimas, depresiones y necesidades básicas no cubiertas. Pero la población no debe inquietarse en exceso porque, según declaran quienes controlan las riendas europeas, quienes dicen sentir gran preocupación por las dificultades sociales existentes, la solución está en la intensificación de los tratamientos aplicados en los últimos años: mayor presión fiscal, menos prestaciones públicas y más recortes en las nóminas.

Si el tema está claro, lo que ocurre es que no estamos preparados para entenderlo: cuanto más apretadas se encuentren las familias mejor nos irán las cosas. A la involución social ahora lo llaman innovación y progreso.

Ada Colau y el paracetamol

Por Eduardo Torre

Recientemente me comentó un médico que se tiende a tomar paracetamol para reducir la fiebre en los pacientes, cuando en realidad la fiebre no es más que un efecto derivado de una enfermedad. Si solo se actúa sobre el efecto (tomar paracetamol para reducir la fiebre) no se soluciona la enfermedad que la provoca (la causa).

En España llevamos meses tratando el problema de los desahucios, se presentan ILP, la prensa habla un día sí y otro también de ellos, la oposición aprovecha el efecto mediático para atizar al Gobierno, y el Gobierno legisla sobre ello (o lo intenta) para desgastarse lo menos posible por esta situación. Pero un desahucio no es más que un efecto. Y mientras tanto, no se percibe un esfuerzo similar en aportar soluciones que ataquen a la causa, que es la falta de empleo.

Ni por los que tienen responsabilidad de hacerlo (el Gobierno y, no olvidemos, las comunidades autónomas que tienen transferidas competencias de empleo) ni por quienes tienen la responsabilidad de reclamarlo (la oposición en cada uno de los casos).

Así que si quieren seguir haciendo escraches, que los hagan ante:

Ministra de Trabajo, Dña. Fátima Báñez García (PP)

Consejero de empleo y políticas sociales del Gobierno Vasco, D. Juan María Aburto Rique (PNV)

Conseller d’Empresa i Ocupació de la Generalitat de Catalunya, D. Felip Puig i Godes (CIU)

Consejero de Empleo del Principado de Asturias, D. Graciano Torre González (PSOE)

Consejero de Economía y Empleo de Castilla y León, D. Tomás Villanueva Rodríguez (PP)

… y así en cada una de las comunidades autónomas.

Ada ColauY mientras esto no se haga así, estos movimientos como el PAH no serán más que cortinas de humo que distraen la atención del principal problema que tenemos, que es la falta de empleo. Y si los escraches se realizan únicamente ante miembros del PP, trasladan un mensaje de sectarismo que no les ayuda.

Porque si analizamos la causa, llegaríamos a la conclusión de que quien merece de verdad ayuda en este país es la clase empresarial, porque sólo ellos y sus empresas pueden generar empleo, que es la única solución a la causa que está generando esta situación. Lo dicho, Ada Colau es como el paracetamol, nos vale para eliminar el efecto, pero no hace nada sobre la causa.

Si tenemos que reemplazar a los líderes actuales, que no sea por estos que no aportan ninguna solución. Así que no traten de vendernos a la Colau como el líder que necesita este país. Busquen un poco más, que seguro que los hay y buenos.

Gracias a los héroes de esta crisis

Por Lara Lanneau Esplá

Reparto de alimentosRecuerdo que cuando era muy pequeña me fascinaban los héroes; cómo se ponían en peligro desinteresadamente para salvar a una persona, usando sus ‘superpoderes’ —que eran alucinantes—, y cómo luchaban incansablemente hasta que conseguían salvar a la chica, a una familia entera o a un simple gatito.

La situación que vivimos actualmente es devastadora; familias desahuciadas, cifras de paro históricas, negocios que no paran de cerrar… ¿Quién nos va a salvar? Por más que miro al cielo no veo a nadie con capa sobrevolando el país, pero si miramos un poco más allá —y no es en el cielo—, podremos ver que están pasando cosas que nos devuelven la esperanza y nos alimentan el espíritu.

Estoy hablando de la solidaridad de las personas; de todos los voluntarios que aunque estén en paro se reúnen para repartir comida a los sin techo, del movimiento ‘Stop Desahucios‘, restaurantes que ofrecen comida a los parados, constructoras que ofrecen hogar a un precio mínimo y millones de gestos y movimientos que se suceden día tras días porque sí, porque les sale del corazón, porque son héroes.

A todas esas personas que utilizan sus ‘superpoderes’ y se toman el tiempo en ayudar y en hacerles la vida un poquito menos complicada a los demás sin esperar nada a cambio, gracias. Por todos vosotros hoy vuelvo a creer en los héroes.

¿Policías o guardaespaldas privados al servicio de unos pocos?

Por Rubén Jiménez Triguero

Escrache en MadridEste martes, blindajes policiales guardaban las sedes del PP defendiendo a los integrantes de ese partido de un ejército armado hasta los dientes de pancartas y letreros que reivindicaban sus derechos. No entiendo ese despliegue policial ante personas que intentan reprochar las injustas formas en que se aplican las leyes al servicio de unos pocos. ¿Es intentar defender los derechos es también delito?

Ya estoy harto de ver a esos policías actuar ante los ciudadanos de forma despectiva y contra ellos, cuando realmente deberían unirse en una lucha por la libertad y el derecho que en los últimos años se ha visto reducido. ¿Acaso ellos no tienen padres, madres, hermanos o hijos? No les deseo que vivan lo humillante y degradante que debe ser que te desahucien, pero sí les pediría al menos un poco de dignidad y humanidad, ya que parecen autómatas más que personas.

Mientras ellos blindan las calles para evitar que las personas reclamen por la libertad y los derechos (también por los derechos de policías); mientras participan en desahucios y demás acciones en beneficio de los bancos y grandes empresas, puede que alguien esté en peligro de morir, ser asesinado, violado, robado, maltratado o atacado. Puede que el delito sea cometido gracias a que no haya policías cercanos haciendo su trabajo, defendiendo al ciudadano honrado que les paga el sueldo con sus impuestos y que no lo hagan porque dedican su jornada laboral a dar un servicio privado a banqueros y políticos.