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Baja gratis la colección de la primera revista que era una obra de arte en sí misma

Portadas de cuatro de los ejemplares de la revista 291 - Dominio público

Portadas de cuatro de los ejemplares de la revista 291 – Dominio público

Pocas revistas de arte pueden ser consideradas también obras de arte. La primera en conseguir la doble condición fue 291, editada entre marzo de 1915 y febrero de 1916 en Nueva York. Fueron ocho números, dos de ellos dobles, editados en gran formato, buen papel y cuidado diseño y, como era de esperar ya que se trataba de un producto de vanguardia, y un fiasco financiero.

Ahora es posible acceder a la colección completa de la publicación, que está alojada en el siempre interesante y eléctrico Ubuweb, uno de esos sites que deberían ser declarados patrimonio de la humanidad. La sección de música permite por sí sola vivir con el acompañamiento en streaming de las composiciones atonales, dodecafónicas, protoelectrónicas, vocales y locas de toda la tropa de valientes que han plantado cara al orden sonoro establecido desde comienzos del siglo XX.

Los vínculos para bajar en PDF la colección de 291 son estos:

Nº 1 (Nueva York, Marzo 1915) [PDF, 64mb]
Nº 2 (Nueva York, Abril 1915) [PDF, 45mb]
Nº 3 (Nueva York, Mayo 1915) [PDF, 47mb]
Nº 5-6 (Nueva York, Julio-Agosto 1915) [PDF, 65mb]
Nº 7-8 (Nueva York, Septiembre-Octubre 1915) [PDF, 26mb]
Nº 9 (Nueva York, Noviembre 1915) [PDF, 43mb]
Nº 10-11 (Nueva York, Diciembre 1915-Enero 1916) [PDF, 30mb]
Nº 12 (Nueva York, Febrero 1916) [PDF, 45mb]

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Organizar la rutina diaria como Voltaire, Picasso, Murakami…


Haz click en la imagen para ir a la versión interactiva (via Podio)

¿Cómo organizarse para eludir el destino de no terminar nada o terminarlo mal y de pena?

Estoy seguro de que esta pregunta o alguna muy similar ronda por las cabecitas de casi todos nosotros, la poblada tropa de los condenados a la multitarea o, simplemente, a la vida troceada que nos ha tocado por mandato histórico-económico-social.

En el deseo de encontrar un patrón o al menos soluciones parciales para hacer frente a la rutina diaria sin enloquecer, el escritor Mason Currey ha ahondado en la organización personal de las vidas de muchos de esos a los que consideramos gente creativa. Lo hizo primero en un muy exitoso blog que se ha convertido en el libro Daily Rituals, how artists works (Rituales diarios, cómo trabajan los artistas).

En un tercer renacimiento de la idea, ahora tenemos en línea la infografía interactiva The Daily Routines of Famous Creative People (Los patrones diarios de personas famosas y creativas). Para vendernos la utilidad del asunto, el autor dice:

Resulta que las grandes mentes no piensan igual. Descubre cómo algunos de más originales artistas, escritores y músicos del mundo estructuran su jornada.

Basándose en los datos recopilados por Currey, la infografía divide la agenda diaria de los notables en seis clases de actividades, cada una identificada por un patrón de color: sueño, labor creativa, trabajo y administración (cartas, gestiones…), alimentación y diversión, ejercicio y un genérico otros.

Completan el utensilio on line un cronograma con las 24 horas del día, la posibilidad de filtrar las actividades por tipo, pasear el ratón sobre las costumbres de cada personaje para concretar detalles o detenerse a leer las citas que rotan en la parte inferior del gráfico —todas con tendencia al consejo de establecer planes rigurosos de “puntualidad, orden y diligencia” para tener éxito en la vida—.

¿Conclusiones?

Primera: Murakami no merece el Nobel, además de por sus aburridísimas novelas, por proponer un estilo de vida basado en despertarse todos los días a una hora suicida, las 4 de la madrugada.

Segunda: la Ilustración nació de la mente de un trabajólico, Voltaire, que sólo necesitaba cuatro horas de sueño al día.

Tercera: Picasso dormía lo doble pero trabajaba más que nadie, unas diez horas diarias.

Cuarta: los artistas, la gente original, camina de la mano de la rareza, de manera que es necesario tener presente lo que uno arriesga tratando de jugar a la imitación. Algunas posibilidades son, cuando menos, excéntricas: una hora diaria de baño en agua helada en la terraza de casa y otro tanto en una visita, también diaria, al barbero (Víctor Hugo); una sesión matinal para “preparar la mente y el cuerpo para la jornada que empieza” (Le Corbusier); cuatro horas cada tarde para tomar “té con huevos” (Charles Darwin)…

Última conclusión y tal vez la única necesaria: al igual que nadie baila el rock and roll del mismo modo, ningún corazón late al mismo ritmo.

Jose Ángel González

 

2,6 millones de imágenes libres de derechos de entre 1500 y 1922

Nativo de las islas Fiji con elefantiasis en el escroto, 1898

Nativo de las islas Fiji con elefantiasis en el escroto, 1898

"Trampa de ratones". Ilustración de un libro de 1911 de cuentos sobre gatos

“Trampa de ratones”. Ilustración de un libro de 1911 de cuentos sobre gatos

Pareje de guardias civiles que ilustran el libro "Wild Spain",  1893

Pareja de guardias civiles que ilustran el libro “Wild Spain”, 1893

Postura de exploración ginecológica en un manual médico de 1907

Postura de exploración ginecológica en un manual médico de 1907

Cuatro ilustraciones de temas dispares [estos son los vínculos a las imágenes originales: hombre con el escroto descomunal por una malformación, gato disfrazado —la moda, ya ven, es preinternet—, una pareja de guardias civiles españoles en un dibujo de finales del XIX y una agresiva postura de examen ginecológico a comienzos del XX]…

El listado podría extenderse hasta lo casi inabarcable. Hablamos de un banco de 2,6 millones de imágenes, todas ellas libres de derechos. Pueden ser bajadas y utilizadas con absoluta discrecionalidad y sin temor: son públicas. Cuando el proyecto de digitalización concluya, el volumen de piezas se elevará a 12 millones.

La colección ha comenzado a ser alojada en el Internet Archive Book of Images, una cuenta de libre acceso de Flickr. Son ilustraciones —fotografías, grabados, dibujos, anuncios publicitarios, pinturas…— que aparecieron en libros, revistas y periódicos editados durante cinco siglos, de 1500 a 1922. Han sido digitalizadas por Kalev H. Leetaru, un empleado de Yahoo —grupo propietario de Flickr— destinado como docente e investigador en la Universidad de Georgetwon (EE UU).

Leetaru explica en una entrevista con la BBC que desarrolló un software para que durante el proceso de digitalización las imágenes tomaran automáticamente de la publicación de la que proceden las etiquetas (tags) pertinentes relacionadas con el tema, lugar, año, disciplina, tipo de formato, etc.

El programa, que es de código abierto y será cedido gratuitamente a todas las bibliotecas que lo necesiten, está basado en el sistema de reconocimiento óptico de caracteres del gran patrocinador del proyecto, el Internet Archive, esa fascinante organización sin ánimo de lucro que ha sido llamada con justicia la Biblioteca de Alejandría del siglo XXI porque está trabajando en la creación de un archivo en línea que garantice el acceso discrecional a toda la memoria de la red —ahora almacena información equivalente a 10.000 millones de libros—.

La novedad del Internet Archive Book of Images, como explica Leetaru, es que “invierte la tendencia” de digitalización de las bibliotecas, que se han centrado en convertir los libros en archivos PDF o, como mucho, en ficheros de texto, pero “se han olvidado de las imágenes”, a las cuales la nueva base de datos da el carácter protagonista.

Esta página interior del proyecto permite la búsqueda directa por etiquetas o términos en la cuenta del banco de imágenes y sin que el rastreo se extienda a todo Flickr. La palabra Spain, por ejemplo, conduce a estos miles de resultados. Tomemos una imagen:

"Dance and guitar", 1893

“Dance and guitar”, 1893

La foto  aparece compañada de una descripción completa del libro del que procede, una amplia leyenda sobre la imagen misma —formada por las 500 palabras anteriores y las otras tantas posteriores que la rodean en la obra impresa—. Para quienes busquen profundizar, un vínculo externo conduce a la edición digitalizada del libro en el Internet Archive. En el caso de la escena de arriba, se trata de Wild Spain… records of sport with rifle, rod, and gun, natural history and exploration, una crónica de viajes editada en 1893 por un par de aquellos ingleses que en el siglo XIX curioseaban fsacinados por la lejanía ibérica.

Cada día el archivo digitaliza un millar de publicaciones y todas las imágenes que contienen pasan a engrosar la pasmosa colección, una especie de proyección de diapositivas que permite navegar, ejercer la curiosidad y perderse en la pasmosa belleza de un pasado sin copyright, que, como debe ser, es propiedad de todos.

Ánxel Grove

Collar para lesiones cervicales. Del "St. Louis courier of medicine" (1899)

Collar para lesiones cervicales. Del “St. Louis courier of medicine” (1899)

Ilustración sobre un método de tortura del libro "The New York Tombs; its secrets and its mysteries. Being a history of noted criminals, with narratives of their crimes" (1874)

Ilustración sobre un método de tortura del libro “The New York Tombs; its secrets and its mysteries. Being a history of noted criminals, with narratives of their crimes” (1874)

Foto del libro sobre criminología "Education, personality & crime ; a practical treatise built up on scientific details, dealing with difficult social problems" (1908)

Foto del libro sobre criminología “Education, personality & crime ; a practical treatise built up on scientific details, dealing with difficult social problems” (1908)

Niño detenido por practicar la piratería. De "The criminal classes, causes and cures" (1903)

Niño detenido por practicar la piratería. De “The criminal classes, causes and cures” (1903)

El edificio de apartamentos donde un jamaicano de 16 años inventó el hip hop

Hogar natal del hip hop

Hogar natal del hip hop

Algunos de los templos con mayor historial de santidad no tienen altares, ni obras de arte colgadas de las paredes. Algunos de los grandes templos son simples edificios de apartamentos. Recuérdelo la siguiente vez que vaya a Nueva York, una ciudad cuya alma no está en la cultura domesticada y a precio de mercado que ofrecen el MoMA, el MET o el Gugghenheim, sino en callejones, plazas, aceras, puentes…

El edificio de la fotoaquí está su ubicación en el mapa, en el número 1520 de la Avenida Sedgwick del barrio de Morris Heights, al oeste del Bronx, una zona de projects que llegó a ser de las más pobres de los EE UU, uno de esos lugares que sólo nos atrevemos a frecuentar con una pantalla de televisión por medio— merece una oración y algunas reverencias. En este lugar nació el hip hop hace casi cuarenta años.

El flyer de la fiesta en la que nació el hip hop

El flyer de la fiesta en la que nació el hip hop

El 11 de agosto de 1973, en el salón comunitario del edificio (construido en 1967, con 102 viviendas en quince plantas), se celebró una Back to School Jam (Fiesta de regreso a clases). La entrada costaba 50 céntimos para los chicos y la mitad para las chicas y, según constaba en el flyer hecho a mano que repartieron por el barrio, el organizador era  DJ Kool Herc. Su nombre legal era Clive Campbell y tenía 16 años.

Había nacido en Jamaica y emigrado con su familia a Nueva York en 1967. Era alto y fuerte —de ahí lo de Herc, por Hércules—, no le gustaba la escuela, sabía desde niño (acompañaba a sus padres a los bailes de los sound system jamaicanos) que las canciones bien mezcladas pueden producir el efecto de un bálsamo y también de un tóxico y le encantaban el James Brown sincopado y urbano —Give It Up or Turn It Loose— y la canción-río más extática editada nunca por Motown, Get Ready, de Rare Earth, un grupo de blancos que se comportaban como negros hambrientos.

Kool Herc

Kool Herc

Con el equipo de alta fidelidad que le prestaba su padre, un giradiscos, un reproductor de casetes y una buena colección de funk y soul, el adolescente jamaicano aislaba breaks de percusión y bajo como había visto hacer a los magos del dub en las calles de Kingston, los repetía para alargarlos y lanzaba soflamas sobre la música animando a los asistentes a las fiestas a integrarse. A veces las improvisaciones fluían con facilidad e incluso rimaban. Las noches cálidas, la marihuana y la cerveza barata de malta hacían el resto. En pocas semanas las block parties de fin de semana fecundaban con sudor y baile todo el Bronx.

El edificio donde Kool Herc sintetizó el hip hop estuvo a punto de ser derribado y entregado a la especulación, pero sus vecinos lograron salvarlo de los especuladores con una campaña que concluyó, en 2007, con la declaración del inmueble como lugar de especial interés histórico.

El padre del hip hop —ninguneado con frecuencia por los que llegaron más tarde, pero muy respetado por figuras seminales como Afrika Bambaataa— nunca se preocupó por sacar beneficios y confiaba en que la fiesta no tuviese fin. En abril de este año cumplió 57 y desde 2011 está muy enfermo de los riñones y otros órganos internos. Los hospitales se han negado a atenderlo porque no tiene seguro médico y su familia recauda dinero a través de la web. El hip hop que inventó en un edificio de apartamentos es una industria multimillonaria.

Ánxel Grove