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El ajedrez perdido de Duchamp, resucitado para impresoras 3D

Piezas del conjunto original de Duchamp de 1918

Piezas del conjunto original de Marcel Duchamp creado en 1918

“Todavía soy una víctima del ajedrez. Tiene toda la belleza del arte… y mucho más. No puede ser comercializado. El ajedrez, en su posición social, es mucho más puro que el arte”, declaró en una entrevista a la revista Time en 1952.

Marcel Duchamp (1887-1968) no sólo era un apasionado del ajedrez sino que redujo la intensidad de su carrera como artista para poder centrarse en el juego. De las pinturas de sus comienzos al revuelo que causó el urinario titulado por el autor francés como Fuente en 1917, su figura como creador independiente y provocador se fue desvaneciendo en la nebulosa del ajedrez.

En 1918 se dio un respiro de la escena artística neoyorquina y viajó a Buenos Aires, donde pasó nueve meses saboreando cada partida. Con ayuda de un artesano local de la capital argentina, talló en madera sus propias figuras de ajedrez, a comienzos de los años veinte comenzó a perfilarse como un maestro de la disciplina y entre 1928 y 1933 participó en varios nacionales franceses e incluso en las primeras Olimpiadas de ajedrez (todavía inoficiales) celebradas en París en 1924.

Duchamp con un ajedrez diseñado por el artista surrealista Max Ernst

Duchamp con un ajedrez diseñado por el artista surrealista Max Ernst

El artista creó años después (en 1943) un conjunto más modesto para viajes que planeaba producir en masa para su comercialización. El ejemplar, ahora propiedad del Museo de Arte de Filadelfia, garantizaba la estabilidad de las fichas (impresas sobre pequeñas piezas que parecen púas de guitarra) con alfileres que se amarraban al tablero. El destino del set argentino es sin embargo un misterio. Desde 1918 no se sabe nada de él, muchos afirman que se perdió, otros creen que terminó celosamente guardado en alguna colección privada.

En una labor de investigación, los estadounidenses Scott Kildall (que combina en sus obras la performance con los algoritmos “para crear obras de arte que inviten a la participación del público”) y Bryan Cera (artista y diseñador) reunieron fotografías y dibujos del ajedrez desaparecido del artista, estudiaron cada pequeño detalle para fabricar las piezas en tres dimensiones. El set restaurado por ordenador se llama Readymake en honor a los Ready-made de Duchamp, obras de arte que en realidad son objetos ordinarios, designados como arte por el autor y a lo sumo modificados o combinados con otros elementos también cotidianos.

A partir de las imágenes de la época, hicieron dibujos en dos dimensiones y después les dieron profundidad con ayuda de un software de diseño asistido por ordenador (CAD). Los detalles de algunas piezas, como la corona del rey, los recrearon a partir de las partes visibles en las fotos disponibles. “La del caballo fue con diferencia la pieza que constituyó el mayor reto, tanto por sus complejas curvas como por los detalles, pero también porque buena parte de la forma tuve que suponerla debido a la vista de perfil de la fotografía”, cuenta en su página web Bryan Cera.

Además de “resucitar objetos que se han perdido”, el objetivo de los diseñadores es compartir el experimento y que cualquiera con acceso a una impresora 3D pudiera reproducir el ajedrez perdido, dándole a la vez a cada copia su condición de única por el tipo de plástico, de impresora y de colores empleados. Kildall y Cera han colgado los datos en Thingiverse, una web que reúne patrones de diseño para crear impresiones en 3D.

Helena Celdrán

Algunas de las piezas recreadas por Kildall y Cera-ok

Algunas de las piezas recreadas por Kildall y Cera

El set de ajedrez de Duchamp

El set de ajedrez de Duchamp

Duchamp, junto a su mujer Teeny, enfrentándose a John Cage en una partida de ajedrez

Duchamp, junto a su mujer Teeny, enfrentándose al músico John Cage en una partida de ajedrez

Man Ray y Duchamp jugando al ajedrez en París en 1960

Man Ray y Duchamp en París en 1960

‘Tarjetas escurridizas’, un juego para volver a relacionarnos con extraños

'Sneaky Cards'“Pon esta tarjeta en el libro/la revista/el periódico de alguien. Al encontrarla, añade el nombre de la publicación a la lista de la tarjeta. Después, cuélala en el libro/periódico de otra persona. Si el receptor te pilla, tienes que quedártela de nuevo”. “Haz reir a alguien. Cuando lo consigas, dale este tarjeta”. “Manten una conversación con un desconocido. Al terminar la conversación, dale la tarjeta. Ahora él tendrá que hacer lo mismo”. “Consigue que un famoso te firme la tarjeta y pásasela a otra persona”.

Con mucha brevedad y misterio, los mensajes de las fichas dan instrucciones para que su portador las cumpla sin rechistar, para que se atreva a realizar pequeñas misiones (con cierto componente de improvisación y de flashmob) que en circunstancias normales no llevaría a cabo.

Sneaky Cards (Tarjetas escurridizas) es un juego que fomenta una manera creativa de divertirse y de crear conexiones sociales “rompiendo el tedio de la vida diaria”. El portador debe quedarse sin tarjetas para terminar el juego en un proceso que puede durar unos días o alargarse durante años: lo más importante es experimentar la satisfacción de hacer cosas que se salen de lo normal e involucrar a otros en la aventura. “Las tarjetas nos llevan a reexaminar facetas de la cotidianeidad, cambiar la manera en que nos relacionamos con la gente, con nuestro ambiente, con las palabras o casi con cualquier cosa”, dicen sus inventores.

"Convence a un desconocido para cambiarte algo por esta tarjeta. Puede ser cualquier cosa. Un abrazo, un mapa u otra cosa: sé creativo"

“Convence a un desconocido para cambiarte algo por esta tarjeta. Puede ser cualquier cosa. Un abrazo, un mapa u otra cosa. Sé creativo”

La iniciativa —firmada por Drop-Card Games, un recién nacido colectivo— es del diseñador de juegos residente en Australia Harry Lee, que presentó el proyecto para el concurso Digital Open (basado en iniciativas Creative Commons) en 2009, pero no fue hasta finales de 2013 cuando empezaron a popularizarse. A través de Reddit, una web estadounidense que permite a los usuarios compartir vínculos e información sobre todo tipo de temas y experiencias; un grupo de personas comenzó a aportar ideas para nuevas tarjetas y el diseñador Cody Borst se lanzó a diseñar el mazo completo.

Tras publicarlas en Internet con licencia Creative Commons, animan a quien lo desee a descargar, imprimir y compartir las tarjetas, que se clasifican en siete colores: las azules “ponen a prueba tu audacia y caradura”, las amarillas “requieren habilidades de disimulo y espionaje”, las rojas “implican encontrar cosas, y no sólo objetos”, las verdes “tienen que ver con la buena voluntad y con dar a los demás”, las moradas “plagarán tu cerebro con rompecabezas”, las naranjas “te retan a crear arte con un propósito” y las plateadas “son tarjetas informativas”.

Además existen varios sets. El original tiene 50 unidades, pero también los hay más pequeños (de 9) para iniciarse en la aventura o competir entre amigos. Incluso hayuna edición especial navideña. El juego es una excusa perfecta para alegrarle el día a alguien invitándolo a un café, despertar la curiosidad de un extraño cuando encuentre la misteriosa ficha acompañada de un haiku japonés, informar a quien tú decidas de un dato curioso (por ejemplo, que los pingüinos tienen una glándula sobre la cuenca ocular que convierte el agua salada en agua dulce).

Ya que todas las propuestas tienen algo de travesura o de acto surrealista —aunque también de buena acción— sus creadores avisan de que el juego funciona mejor “en ambientes sociales comunes” como facultades, oficinas, campamentos, fiestas… Lugares en los que muchos se reconocen de vista. Las tarjetas escurridizas pueden ser la herramienta ideal para conocer mejor al vecino, a quien coincide esporádicamente en una cafetería universitaria, a las personas que vemos de lejos a diario y aún así no saludamos.

Helena Celdrán

"Encuentra a un desconocido que se haga una foto contigo. Cuando te den esta tarjeta, hazte una foto con un perfecto desconocido. Cuando ya la hayas hecho, dale la tarjeta"

“Encuentra a un desconocido que se haga una foto contigo. Cuando te den esta tarjeta, hazte una foto con un perfecto desconocido. Cuando ya la hayas hecho, dale la tarjeta”

"Hazle un regalo a alguien. Regálale la última cosa de esta lista a alguien junto a la tarjeta. Antes de entregar la tarjeta, añade otro objeto a la lista".

“Hazle un regalo a alguien. Regálale la última cosa de esta lista a alguien junto a la tarjeta. Antes de entregar la tarjeta, añade otro objeto a la lista”.

"Deja esta tarjeta en el asiento de un bus, un avión, un tren, etc. Si encuentras esta tarjeta, puedes cogerla y dejarla en otro lugar. Cuanto más lejos viaje, mejor".

“Deja esta tarjeta en el asiento de un bus, un avión, un tren, etc. Si encuentras esta tarjeta, puedes cogerla y dejarla en otro lugar. Cuanto más lejos viaje, mejor”.

"Diseña y propaga una 'Sneaky Card'. Crea una en Sneakycards.net y dale esta tarjeta junto a la nueva a alguien de acuerdo con las normas de la nueva tarjeta"

“Diseña y propaga una ‘Sneaky Card’. Crea una en Sneakycards.net y dale esta tarjeta junto a la nueva a alguien de acuerdo con las normas de la nueva tarjeta”