Entradas etiquetadas como ‘Edgar Allan Poe’

La fascinación del ilustrador Daniel Danger por las casas encantadas

Creo que el ilustrador Daniel Danger compartiría habitación, y no sin gusto, con el fantasma del novelista de terror H.P. Lovecraft, donde podrían jugar a los exorcismos de su dios cefalópodo Cthulhu. Estoy seguro de que Danger se correría una buena juerga con Edgar Allan Poe en una mansión que apestara a decadencia y suciedad espiritual. Lo pasarían de cine B pintando cuervos y gatos negros.

Hi, here's my best selling print.

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Danger hace ilustraciones que recrean la casa encantada con siniestro detallismo, el espacio gótico por excelencia: casas perfectas para sentir el frío aliento en la nuca, mansiones cuyas paredes parecen rasgadas por la uña rota de un enterrado vivo, sombras expectantes que aguardan en las escaleras hacia el dormitorio de los niños, sótanos en los que reverberan bestias inmundas.

Es oriundo del patíbulo por excelencia de las brujas de Norteamérica: Nueva Inglaterra. Providence, la ciudad que forjó las pesadillas lovecraftianas está en esa misma región. A vuelo de cuervo topamos con Boston, capital que alumbró a Poe, y en la frontera, Baltimore, donde murió el genio gótico puede que emborrachado hasta el colapso por unos truhanes que querían persuadirle de que votara a un candidato político; antes de que los hackers manipularan elecciones se utilizaba a los alcohólicos.

Así que Danger es un hijo de la misma brujería que sus predecesores: un amante obsesivo de las casas derrumbadas por el virus de la expansión urbana, vagabundo por puentes ferroviarios adormecidos, murciélago que revolotea sobre ramas que lo engullen todo, amigo de fantasmas y fobias antiguas. Fascinado, como todos, con la casa que levita en la última calle del vecindario. Dirige además Tiny Media Empire, un estudio de diseño gráfico en Boston, enfocado a serigrafías de bellas artes y carteles oficiales limitados para películas y bandas de música. Vende sus obras en Internet. Aquí tenéis sus cementerios…

WHAT EVEN IS SLEEP ANYMORE ?

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Thomas Ligotti, un escritor de terror nihilista para envenenar el verano

Ilustración de CHris Mars usada en la cubierta de Ligotti publicada por Penguin © Chris Mars

Ilustración de Chris Mars usada en la cubierta de Ligotti publicada por Penguin © Chris Mars

Lecturas para cubrir el verano de extrañamiento y temblar por la evidencia de que la única lucidez es negra y el único futuro, pesimista. Dos píldoras iniciales:

  • Se ha descubierto el pastel: somos biorrobots copiadores de genes que viven a la intemperie en un planeta solitario en un universo físico frío y vacío.
  • Es mejor inmunizar tu consciencia contra cualquier pensamiento alarmante y horrendo para que todos podamos seguir conspirando con el fin de sobrevivir y reproducirnos como seres paradójicos: marionetas que pueden andar y hablar por sí solas…, juguetes humanos que mantienen mutuamente la ilusión de ser reales.

Lleve usted un libro de Thomas Ligotti en el equipaje vacacional. Logrará combatir la dictadura del optimismo. Incluso se inmunizará contra el cacareo.

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Manuel Bujados, un olvidado y brillante ilustrador simbolista gallego

La domadora de ideas, 1926 - Manuel Bujados

La domadora de ideas, 1926 – Manuel Bujados

Una joven de pálido fulgor, quizá una dríada de los bosques, abre una jaula de cristal de la que salen volando mariposas doradas. Otro personaje, un híbrido de humano y anfibio, intenta que los insectos pasen a traves de un aro rojo. Mientras tanto, entre las piernas de este segundo elfo, una rana toca una melodía en una flauta.

El cuadro, de un moderno simbolismo, fue pintado en 1926 por Manuel Bujados (1889–1954), un olvidado pintor e ilustrador nacido en la villa marinera gallega de Viveiro-Lugo y fallecido en Belle Ville, en la provincia argentina de Córdoba. Casi o nada se sabe del artista con precisión pese a que fue de los más brillantes de su tiempo, colaboró con publicaciones como La Esfera, una de las revistas gráficas más sobrias, novedosas y de alta calidad de Europa en las primeras décadas del siglo XX.

La editó en papel cuché la empresa Prensa Gráfica entre 1914 y 1931; costaba 50 céntimos, diez veces más que un diario y el doble que las de su género; fue la principal rival de la veterana y conservadora Blanco y Negro y, como tantas otras publicaciones progresistas pero dedicadas a la cultura, quebró en los tiempos politizados y rutinarios de la República.

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Wilfred Sätty, el mejor ilustrador de Edgar Allan Poe

"The Illustrated Edgar Allan Poe"

“The Illustrated Edgar Allan Poe”

El libro de la izquierda es difícil de encontrar y no está editado en español.

Además, The Illustrated Edgar Allan Poe, editado en 1976, debe competir con dos grandes rivales que supieron venderse antes y mejor a la hora de llevar al dibujo los cuentos de misterio y terror de Poe: Harry Clarke y Aubrey Beardsley, aplaudidos masivamente como los ilustradores canónicos de los mórbidos ambientes del autor estadounidense.

Creo que es injusto no introducir en la ecuación a Wilfred Sätty (1939-1982), un artista alemán alucinado cuya trayectoria vital se empareja a la de Poe, a quien ilustró en el más torvo de los estilos y, según creo, con resultados menos amanerados y más al servicio del espíritu de la narración que Clarke y Beardsley.

Dibujo de Sätty para 'La caída de la Casa Usher'

Dibujo de Sätty para ‘La caída de la Casa Usher’

Nacido en Bremen (Alemania), los indiscriminados bombardeos aliados sobre la ciudad durante la II Guerra Mundial (más de 500 toneladas de bombas al día) hicieron mella en la niñez de Wilfred Podreich -nombre real de Sätty- y le marcaron de por vida (“la ciudad era un inmenso campo de juegos surrealista”).

En los años sesenta se estableció en San Francisco (EE UU), ciudad en la que vivió hasta la muerte.

De los años hippies heredó el gusto por el ocultismo y la sicodelia.

En una ciudad donde la excentricidad es un valor, Sätty -que eligió nombre artístico en honor a un faraón egipcio- se convirtió en el anfitrión de fabulosas fiestas-experiencia donde la bohemia era bienvenida y el LSD se consumía con normalidad.

Sus “collages-mágicos” alcanzaron cierta notoriedad para ilustrar cartelería. También publicó algunos libros (Cosmic Bicycle, Time Zone, The annotated Dracula…) y colocó colaboraciones gráficas en revistas como Rolling Stone.

Nunca intentó vivir como artista, consideraba absurda la idea de la reproducción masiva de una obra y prefería que cada pieza tuviese un carácter único.

Dibujo de Sätty para 'Los asesinatos de la calle Morgue'

Dibujo de Sätty para ‘Los asesinatos de la calle Morgue’

Los últimos años de Sätty fueron erráticos. Se aficionó al alcohol y la soledad, sufrió una racha de percances absurdos y murió en un accidente doméstico al caer por una escalera.

Sus ilustraciones para los relatos más conocidos de Poe tienen aire germano y ambiente de fiebre.

Olvidado y oculto -por eso asomo su figura a la sección Top Secret de cada lunes-, Sätty ha sufrido una injusta omisión en un área donde abunda el aplauso fácil: las narraciones de Poe, siempre agradecidas y plásticas para la ilustración gráfica.

Ánxel Grove

 

Edgar Allan Poe, un amante de las mentiras

Poe en 1949, el año de su muerte

Poe en 1949, el año de su muerte

Mucha información, pero pocos datos verificables. Entre la mentira y la fantasía, la vida de Edgar Allan Poe (1809-1849) está envuelta en una neblina de confusión.

Sorprende que de una época relativamente cercana, con abundantes documentos escritos y el nacimiento de la fotografía, ni siquiera se conserve el certificado de nacimiento del escritor. Nació en Boston en el año 1809, aunque hay quien dice que nació en Baltimore un par de años después. Ni en ese insignificante dato hay unanimidad.

Él ayudó también a sembrar la duda a lo largo de su vida. La única nota autobiográfica que escribió -en una antología de poesía norteamericana publicada en 1842- está llena de imprecisiones, exageraciones y mitos que utilizó para convertirse en un personaje literario, mencionando incluso que se unió a los griegos en su lucha por la independencia en 1828, como buen poeta romántico.

Luego llegaron las biografías -entre ellas la del escritor Charles Baudelaire, que lo promocionó en Francia- que dibujaban a Poe como un demonio, un alma perdida dada al alcohol y un poeta maldito. Otras versiones tiraban hacia la hagiografía y lo pintaban como un ángel incomprendido, una víctima del abandono emocional.

En los últimos años algunos autores han intentado desenmarañar con bastante pericia la madeja de datos y sucesos de la vida de Poe, como la biografía del inglés Peter Akroyd Poe, una vida truncada, que trata con cautela la información imprecisa, abre diferentes vías de investigación y cuenta con abundantes testimonios de la época.

Dedicamos este Cotilleando a… a Edgar Allan Poe, niño temeroso y falto de amor; melancólico e irritable; inseguro y presumido; humilde y soberbio; tétrico y tierno.

Dibujo del ilustrador Harry Clarke (1889-1931) para 'Ligeia'

Dibujo del ilustrador Harry Clarke (1889-1931) para 'Ligeia'

1. Hijo de actores pobres, la madre de Poe sufría de tuberculosis ya embarazada. El padre había abandonado a la familia y no se supo más de él. Ella murió cuando Edgar tenía dos años y él y sus dos hermanos, Henry y Rosalie, quedaron huerfanos. Cada niño fue a parar a una familia diferente y él fue acogido por John Allan, un próspero comerciante de Richmond (Virginia) que tenía entre sus negocios el tráfico de esclavos. Nunca llegó a adoptarlo y siempre tuvo una relación tormentosa con el escritor.

2. Pionero de la literatura de detectives con El escarabajo de oro y Los asesinatos de la calle Morgue; renovador de la literatura gótica con sus archiconocidos cuentos (El corazón delator, El pozo y el péndulo, El tonel de Amontillado…), autor de una sola novela (La narración de Arthur Gordon Pym) que fue la gran inspiración de La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson… El éxito literario de Poe se vio reducido en vida del autor a modestos premios y publicaciones en revistas. Todos sus intentos de prosperar fueron fallidos.

3. El amor de su vida fue su prima, Virginia Clemm. Ella tenía siete años cuando él se mudó desde Nueva York a Richmond -como siempre, arruinado- a casa de su tía, que acababa de enviudar. Poe trataba a Virginia como su primita pequeña y cuando se enamoró en 1832 de una joven, la pequeña era la mensajera que llevaba las cartas de amor del poeta a su amada.

Virginia, retratada unas horas después de su muerte, cuando Poe se dio cuenta de que no había imágenes de su esposa viva

Virginia, retratada unas horas después de su muerte, cuando Poe se dio cuenta de que no había imágenes de su esposa viva

4. Cuando Virginia cumplió los 12 años, Edgar se dio cuenta de que la admiración que sentía hacia la belleza y la vitalidad de Virginia era demasiado fuerte. Le pidió que se casara con él con misivas desesperadas: “Virginia, mi amor, mi dulce Sissy, mi querida esposita, piénsalo bien antes de romper el corazón de tu primo”. Un año después contrajeron matrimonio. Ella aún no había cumplido los 14 y él tenía 27 años. Testigos de la época dicen que hasta que ella no tuvo 16 años, durmieron en habitaciones separadas.

5. La relación con la bebida es otro de los puntos oscuros de la vida de Poe. Algunos biógrafos sugieren que es posible que consumiera poco alcohol, pero que le afectara mucho. Otros apoyan la tesis de que era alcohólico. Parece ser que bebía frecuentemente y en abundancia: los amigos y conocidos hablaban de noches enteras de alcohol, de situaciones en las que Poe -inconsciente- necesitaba que lo recogieran para llevarlo a casa, llamadas a la Policía por disputas de borrachos… Beber fue un refugio en su trayectoria de fracasos, por el rechazo de su tutor, el desamor, la muerte y el futuro incierto que lo acechó siempre.

6. Edgar y Virginia fueron felices durante seis años hasta que ella, con 20, sufrió su primera hemorragia derivada de la tuberculosis. Era 1842, ella tocaba el piano y cantaba en el salón cuando la sangre comenzó a salir a borbotones de su boca. Durante cinco años Poe vivió huyendo del dolor a través de la bebida, en la pobreza más absoluta, aterrorizado por el visible deterioro del cuerpo de su esposa y por la llegada de una muerte inevitable. La escena del piano fue la primera de varias similares: “En cada una de esas veces sentí la agonía de su muerte, con cada avance de la enfermedad la quise cada vez más y me aferré a su vida con mayor y desesperada pertinacia“, escribió el escritor a su amigo y primer biógrafo John Ingram. Parece ser que Eleonora, Ligeia, Berenice y La caída de la Casa Usher fueron algunos de los relatos que surgieron a partir del terror hacia la muerte de Virginia, aunque Poe sólo reconoció haberle dedicado el poema Ulalume.

John Tenniel (famoso por sus dibujos de 'Alicia en el país de las maravillas') ilustra 'El cuervo'

John Tenniel (famoso por sus dibujos de 'Alicia en el país de las maravillas') ilustra 'El cuervo'

7. Su singular sentido del humor, negro y burlón, está presente en relatos satíricos como El rey Peste o Los Anteojos (un cuento en que el protagonista se enamora de una dama que resulta ser su abuela). Su don para el sarcasmo descubría un sentido de superioridad. También era un amante de contar mentiras, jugar con la credulidad del interlocutor y del lector.

8. En 1845 compuso el más famoso de sus poemas, la obra que lo representa: El cuervo. Causó sensación de manera instantánea en Nueva York. El famoso “Nunca más” que se repite a lo largo de la composición se convirtió, según las declaraciones de la época, en una especie de eslogan. Poe interpretaba el poema en los salones literarios con gran solemnidad, con luz ténue y con una manera de declamar que embelesaba a las damas de la audiencia.

9. “Hay un caballero intoxicado (…), que dice ser Edgar A. Poe, que parece sufrir de una gran angustia y dice conocerle. Y le aseguro que necesita asistencia inmediata”. La nota iba dirigida a Joseph Evans Snodgrass, editor del Saturday Visiter, una publicación de Baltimore en la que Poe había colaborado. Alarmado por el mensaje, Snodgrass fue a la taberna en la que estaba el escritor, frecuentada por borrachos y también utilizada convenientemente como centro electoral. Aquel día había elecciones al Congreso y allí estaba él, aturdido y sentado con una extraña ropa que no era de su talla, con el sombrero como única prenda con la que había salido de Richmond. Snodgrass pidió en la misma taberna una habitación para el escritor y se puso en contacto con un par de familiares de Poe, que “declinaron hacerse cargo de él”. Ingresó en el hospital Washington College, donde murió el 7 de octubre de 1849. Al funeral acudieron sólo cuatro personas y la ceremonia duró menos de cinco minutos.

10. Nadie sabe con certeza qué sucedió durante aquellos días en que Poe desapareció por las calles de Baltimore. La teoría más sólida es que lo utilizaron para votar en las elecciones al congreso, una práctica habitual en aquel entonces. Los agentes electoreales reclutaban a borrachos e indigentes para que votaran varias veces al mismo candidato recorriendo las tabernas convertidas para la ocasión en centros electorales. Incluso les cambiaban la ropa para que parecieran otros y los mantenían a la vista en los tugurios, proporcionándoles todo el alcohol que ellos quisieran. Pero no hay constancia de que Poe ingresara ebrio en el hospital y también se apunta a que pudo morir de un tumor cerebral, tuberculosis o diabetes.

Helena Celdrán