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Todo es verdad

Bob Dylan (foto: Elliot Landy)

Bob Dylan (foto: Elliot Landy)

Lo primero, el resultado.

Las 70 afirmaciones de la entrada anterior (Bob Dylan, ¿70 verdades o 70 mentiras?) son ciertas: 70 verdades.

A Dylan se le ajusta bien la afirmación de Galileo: “Las verdades son fáciles de entender una vez que han sido descubiertas. Lo difícil es descubrirlas”.

Así son las cosas con el Gran Enmascarado: extremas, en zigzag, paradójicas

Quizá nunca se ha revelado del todo, quizá siempre haya estado desnudo. Quizá, como en la foto de Elliot Landy (tomada en Woodstock en 1969), sólo hayamos entrevisto su perfil tras los arbustos.

Hoy cumple 70 año y sigue siendo necesario como el primer café y el primer cigarrillo, como el beso antes de la muerte, como la caricia incondicional de un hijo…

Como desagravio por tanto cotilleo (escribiendo la entrada de ayer me sentí, lo reconzoco, un poco carnicero) recupero mis razones para querer a Bob.

No todas son mías, algunas las he tomado prestadas. Dylan tiene la grandeza suficiente como para presidir una tribu y quienes pertenecemos a ella, los FOB (Friends of Bob, Amigos de Bob), nunca nos acusaremos de extender la Palabra de Bob, que es una forma pagana de la Palabra de Dios.

La pregunta es: ¿por qué ser un FOB?.

Las respuetas:

  • Porque nunca da las gracias al público.
  • Tampoco pide palmas.
  • Es el mejor poeta del siglo XX (y no hace nada por parecerlo).
  • Canta con la nariz mejor que nadie.
  • Grabó la más gozosa colección de canciones de taberna de la historia (The Genuine Basement Tapes).
  • No tocó en el festival de Woodstock, aunque sí en el de la isla de Wight (porque quería visitar la casa de Tennyson)
  • Fue punk sin pasar antes por la boutique. “No necesitas un hombre del tiempo para saber de donde sopla el viento”, cantaba en 1965.
  • Podría ser un gran pintor (ahí está la capa de Self Portrait).
  • Escribió un libro (Tarántula, 1966) del que todavía beben unos cuantos.
  • Escribió otro (Crónicas, 2004) que podría haber sido firmado por Mark Twain.
  • Sus Letras son tan importantes como la Biblia, el Corán, la Torá y los Cuentos de Canterbury.
  • Su programa de radio es el único background musical necesario.
  • Respeta la tradición.
  • Le gustan los bandoleros.
  • Grabó algunos de sus mejores discos sin producción (Blood on the Tracks, por ejemplo).
  • Cuando escuchó la versión country-rock de Mr. Tambourine Man de los Byrds (1965) dijo: “¡Si hasta se puede bailar!”.
  • Busca la santidad sin alharacas.
  • No soporta a los periodistas.
  • Fue el único a quien pidió ver en su lecho de muerte Woody Guthrie, aquel que tenía escrita en la guitarra la Verdad Máxima: “Esta máquina mata fascistas”.
  • Es capaz de cantar Chimes of Freedom sin que parezca un himno.
  • Chimes of freedom no es el único himno que ha compuesto.
  • Nunca anunciarán un coche con una de sus canciones (¡Malditos por los siglos de los siglos Yoko Ono y los millones de la Volkswagen!).
  • Anunció lencería con una de sus canciones.
  • “Elvis era el cuerpo. Dylan es la mente” (Bruce Springsteen).
  • Nunca convocó a la televisión para consumir drogas en conferencias de prensa.
  • Toca la guitarra bastante mejor de lo que creen algunos.
  • Toca la armónica mejor que nadie.
  • Compone al piano.
  • Es amigo de Tom Petty. Es amigo de George Harrison. Fue amigo de Roy Orbison. Los tres tocaron juntos por el placer de hacerlo. Grabaron dos discos inolvidables en la cocina de Bob. Jamás dieron conciertos.
  • Es amigo de Van Morrison, de Lucinda Williams, de Paul Simon, de Joni Mitchel, de Kris Kristoferson.
  • Se atrevió a cantar a duo con Brian Wilson. “¡Qué oído! Merece estar en el Instituto Smithsoniano”, dijo.
  • Lee libros.
  • Dijo: “Me gusta la gente que no espera nada de mí”.
  • Jamás cantará a dúo con Sting.
  • Nunca encontrarás sus discos en los estantes de “música del mundo”.
  • Actuó a las órdenes de Sam Peckinpah. Se quedaba callado y aprendía.
  • No ha promocionado al grupo de su hijo.
  • Nació en un pueblo de montaña.
  • Lo dejó todo para irse a cantar.
  • Le encantan Little Richard y Jimmie Rodgers.
  • Cantó a dúo con Johnny Cash cuando un montón de pequeños Milosevic decían que todos los nacidos en el Sur merecían el exterminio.
  • Ha escrito algunas sagas de precisión cinematográfica: Joey, por ejemplo, está esperando un Scorsese.
  • Cuando le preguntaron (1966) cómo escribía las letras de sus canciones dijo: “Están en el aire. Tengo la capacidad de escucharlas”.
  • Jamás cantará a dúo con David Bowie.
  • Jamás hará el ridículo a dúo con Mick Jagger.
  • Según Jagger, Dylan es el “artista mejor vestido”.
  • Nunca ha leido ninguna de las millares de tesis doctorales que interpretan su obra.
  • Nunca fue marxista.
  • Su último disco decente, Love & Theft (2001), es revolucionario.
  • Su primer disco, Bob Dylan (1962), también.
  • Los del medio, incluidos los cristianos, igual.
  • Una vez aconsejó a Jimi Hendrix: “Cuida las letras. La música se cuida sola”.
  • “Dylan es lo más negro que puede ser un blanco” (Eric Clapton).
  • Está de girá desde hace más de veinte años. Media: cien conciertos anuales.
  • En ningún concierto repite el mismo repertorio.
  • Invitó a los Beatles al primer porro.
  • Nunca ha sido demagógico. Nunca ha intentado convencer a nadie.
  • Tiene una risa contagiosa, pero la usa en privado.
  • Fuma tres cajetillas al día de Benson&Hedges.
  • Ha dicho: “Cuando era un niño sólo me preocupaba oír discos y aprender canciones. Cogía la guitarra y era feliz”.
  • Un denominado Dylan Liberation Front trató de demostrar en los años sesenta que existía una conspiración del Gobierno para drogar a Dylan y apartarlo de su papel como luchador social.
  • Ha dicho: “Cuida tus recuerdos. No podrás revivirlos”.
  • También: “La verdad es oscura, demasiado profunda y demasiado oscura. Para vivirla tienes que explotar”.
  • También (tras leer una reseña periodística sobre su obra): “¡Dios! Estaría bien no ser yo”.
  • También: “Las definiciones destruyen”.
  • Finalmente, y con esto era suficiente, escribió la más bella de las canciones, One too many mornings (1964):

Abajo en la calle ladran los perros
Y el día deja paso a la oscuridad
A medida que cae la noche
Los perros dejarán de ladrar
Mientras los sonidos de mi mente
Rompen el silencio nocturno

Pues tengo una mañana de más
Y mil millas a mis espaldas

En la encrucijada, frente a mi puerta
Mis ojos empiezan a apagarse
Cuando vuelvo la cabeza
Veo el cuarto donde mi amor y yo nos acostábamos
Y luego miro nuevamente la calle
La acera y el cartel

Pues tengo una mañana de más
Y mil millas a mis espaldas

Es una sensación inquietante
Que no hace bien a nadie
Cuando todo lo que digo
Tú lo puedes decir igual
Tienes razón desde tu punto de vista
Y yo tengo razón desde el mío

Ambos tenemos una mañana de más
Y mil millas a nuestras espaldas

Ánxel Grove