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-No deberías llevar esa ropa. -¿Por qué? Sólo es una blusa y una falda. -Entonces no deberías llevar ese cuerpo. 'Fuego en el cuerpo', de Lawrence Kasdan

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Cinco razones por las que ‘Skyfall’ merece la pena

Hay quien dice que ‘Skyfall‘ no es la mejor entrega de Bond y que su largo metraje juega en su contra, otros la ven como el mejor Bond posible para celebrar el 50 aniversario del personaje: un producto elegante y cuidado, que ofrece además a uno de los mejores villanos de todos los tiempos, Silva (Javier Bardem). Yo, sin duda, soy de las que eligen esa segunda opción. ‘Skyfall’ es una gran película de acción, entretenida, trepidante y llena de momentos espectaculares.

Estas son las cinco razones por las que, según yo, ‘Skyfall’ merece mucho la pena, una reflexión que hago después de haber apoquinado casi 10 euros por verla en formato digital en un gran centro comercial. No incluyo entre las razones a Daniel Craig, porque él es uno de los actores preferidos de quien esto escribe y de sobra ya conocéis mis debilidades.

1. Javier Bardem. Imposible no empezar por él y por ese rostro extraño, casi picassiano, al que el pelo muy rubio teñido concede un aire casi grotesco. Bardem encarna a Silva, una especie de ‘ángel caído’, cruel e irónico que protagoniza uno de los momentos más sublimes que recuerdo de la saga de Bond: el interrogatorio ‘homofriendly’ en el que Bardem se insinúa a Craig y este contesta con desparpajo. Vaya par de actorazos para una escena graciosa y original.

2. Las escenas que se desarrollan en Shanghái. Desde la nocturna de Craig nadando en una impresionante piscina en el techo de un rascacielos, hasta la del enfrentamiento en el interior del edificio acristalado todo es espectacular y sofisticado. Aquí 007 adquiere un tono futurista de lo más atractivo gracias a la espléndida fotografía de Roger Deakins y a la creatividad de Sam Mendes

3. La persecución en el tren. Escenas de acción sobre las cubiertas de los trenes hemos visto unas cuantas, pero ¿qué me decís de esa excavadora atravesando uno de los vagones? INOLVIDABLE.

4. El reparto. Judie Dench, Bardem, Craig; pero también Naomie Harris, Ben Whishaw, Albert Finney, Ralph Fiennes, Bérénice Marlohe… Todos están perfectos en sus papeles. Nadie desentona. Como cotilleo: la implacable ministra que interroga a Dench en el Parlamento es la actriz Helen McCrory, mujer en la vida real del actor Damian Lewis, el sargento Brody de ‘Homeland’. Y el mercenario Patrick es Ola Rapace, exmarido de la actriz sueca Noomi Rapace.
5. El tema de Adele. Una voz impresionante, para una gran canción. Un tema Bond que pasará a la posteridad. Juzgad por vosotros mismos.

Primeras fotos de Javier Bardem como villano de ‘Skyfall’, rubio, delgado y siniestro

Se han publicado las primeras fotos de Javier Bardem como villano en Skyfall (la nueva entrega de James Bond), y la verdad es que dan miedito. Fueron tomadas el pasado domingo en Londres.

Rubio, mucho más delgado de lo habitual, y quizá con los ojos más fríos y caídos que nunca (vamos como si estuviera mirando a un periodista del corazón), Bardem aparece en el set de rodaje vestido con un policía londinense y con un aspecto que invita a poner tierra de por medio.

No sé si los productores de la última de James Bond lo han teñido de rubio para hacerlo parecer más siniestro, pero  han acertado. No hay dudas: él es supermalo  de la película, el pirado que se las va a hacer pasar canutas al pobre Daniel Craig, que aparece bajo estas líneas recibiendo los últimos retoques antes de rodar una escena en lo alto de un edificio.

Y para que veáis cómo se lo montan para rodar estas superproducciones, abajo os dejo una foto publicada en The Daily Mail que muestra el lío de cables y cámaras montado dentro de un coche para poder rodar una escena de acción.

Sam Mendes dirige esta nueva entrega de la saga, que se estrenará  el 9 de noviembre

La imagen de Craig es del Facebook oficial de Skyfall. La de la presentación del rodaje, de EFE.

¿Por qué Sam Mendes quiere dirigir la próxima de James Bond?

“Debió de acabar tan deprimido después de rodar ‘Revolutionary Road’ que se ha lanzado a cambiar de registro”. Es la explicación que uno de mis compañeros, cinéfilo reconocido, me da para la noticia que podría pasar por una broma: Sam Mendes, el oscarizado e ‘intelectual’ director de ‘American Beauty’ está negociando dirigir la nueva entrega de James Bond, que empezaría a rodarse en junio con Daneil Craig de protagonista. La noticia la ha dado The Hollywood Reporter y el blog especializado The Times’ Hero Complex blog, por lo que parece que va en serio.

¿Qué puede aportar Mendes a la saga de Bond?

Por lo pronto, asegurarse de que el guión vuelva a estar a la altura del que firmaron Neal Purvis, Robert Wade y Paul Haggis en ‘Casino Royale’ y que perdió fuelle en ‘Quantum of Solace’, a pesar de haber involucrado a las mismas personas.

Mendes, un director con fama de culto y perfeccionista, ya mostró lo bien que era capaz de dirigir escenas de acción en ‘Camino a la perdición’ y en ‘Jarhead’, por lo que no sería tan descabellada su elección como continuador de la saga Bond.

Los que entienden sobre las triquiñuelas que hay detrás de algunas decisiones, a priori, sorprendentes, señalan que Mendes estaría buscando dirigir un éxito de taquilla, después de un filme bien valorado por la crítica, pero muy discreto en recaudación, como fue ‘Revolutionary Road’. Un buen éxito de taquilla le daría crédito para retomar otros proyectos más personales.

¿Firmará Mendes la próxima de Bond? ¿Qué os parecería esta decisión?

P.D. Ayer murió Eric Rohmer, un director, al que, reconozco, no era muy aficionada. Me gustaron sus cuentos de las cuatro estaciones (‘Cuento de primavera’, ‘Cuento de invierno’ …), aunque, en ellas, como decía Augusto M. Torres:

“comenzara a mostrar síntomas de cansancio creativo al contar una y otra vez, con muy pocos medios, historias similares apoyadas en diálogo cotidianos”.

Iba a cumplir 90 años y estuvo trabajando hasta casi antes de ayer. Él era junto con Manoel de Oliveira el ejemplo recurrente que se ponía cada vez que se hablaba de directores longevos, todavía en activo.