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-No deberías llevar esa ropa. -¿Por qué? Sólo es una blusa y una falda. -Entonces no deberías llevar ese cuerpo. 'Fuego en el cuerpo', de Lawrence Kasdan

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Los nominados a los Oscar, como no los habías visto

Cuando todavía colean los Oscar y su posterior resaca de comentarios malintencionados, a saber: que si se olvidaron a posta de Farrah Fawcett, cosa que la Academia ha confirmado al tratarse Fawcett de una actriz eminentemente televisiva, que si fue imperdonable que un bellezón como Charlize Theron llevara un vestido que invitaba a no subir la vista del escote, que si la gala fue más larga que un día sin pan, que si Steve Martin y Alec Baldwin no tuvieron maldita la gracia…etcétera, etcétera… ‘The New York Times’ se marca un reportaje gráfico sobre los nominados que es una delicia.

Las fotos que os pongo abajo son todas de Inez van Lamsweerde y Vinoodh Matadin, excepto la de Scorsese, De Niro y DiCaprio, que la firma Antonin Kratochvil.

y que en realidad pertenece a otro reportaje que se puede ver al lado del que os comento. (No he podido resistirme).

Colin Firth y Julianne Moore.

Nuestra Penélope y Daniel Day-Lewis.

Un par de guapos, cada uno a su manera, Tobey Maguire y Jake Gyllenhaal.

Otro guapo, también a su manera, Christoph Waltz.

Parecidos razonables entre deportistas y gente del cine

El oro ha venido y todos sabemos cómo ha sido. El baloncesto ha ocupado estas semanas parte de mi ocio, compitiendo ferozmente con el escaso tiempo libre que me queda para ir al cine. Ahora que están tan de moda los estudios e informes que relacionan campos distintos yo he querido unir en este post al deporte y el cine y la televisón. Hoy os propongo una versión festiva de parecidos razonables entre deportistas y estrellas de cine/la televisión.

Para evitar respuestas furibundas, vaya por delante que este post no tiene en absoluto ningún rigor científico y está hecho con el propósito de homenajear, primero, a nuestros chicos de oro, y, de paso, a todos los deportistas. Espero vuestras aportaciones.

Agradezo a Mr. Teibol y Mrs. Carolaine su imaginativa ayuda para elaborar este post.

Ahí van: Pau Gasol y el Rey León Eric Bana y Garbajosa

Vicente del Bosque y Krusty

Jesús Calleja y Owen Wilson Webster y Donato Matt Damon y BallackSantiago Cañizares y Rutger Hauer Michael Keaton y Joaquín Caparrós Cesc Fabregas y Mario Casas Jorge Lorenzo y Shia Labeouf

Cincuentones en plena forma

Hoy cumple 58 añazos uno de mis actores preferidos, Ed Harris. Uno de esos actores cuya sola presencia en una película justifica ir a verla. Le sigo la pista desde hace años y todavía no he visto un filme en el que no me haya gustado, aunque, para mí, estuvo especialmente brillante en ‘Las horas’, ‘Una historia de violencia’, ‘Enemigo a las puertas’ y ‘El show de Truman’. Aun tengo pendiente de ver su segunda película como director, ‘Appaloosa’, y si es la mitad de interesante que ‘Pollock’ merecerá la pena.

Viendo a Ed Harris, me vienen a la memoria otros cincuentones interesantones, que siguen conquistando espectadores/as con sus interpretaciones.

Encabeza mi particular lista un recién llegado al medio siglo, Viggo Mortensen, un actor bien conocido por Harris y ejemplo de lo que todas las estrellas deberían ser. Os recomiendo la entrevista que le hizo mi compañero Rafa Vidiella. Hubiera puesto en segundo lugar de esta lista a mi admirado Kevin Kline, pero resulta que ya ha cumplido 61 tacos y entra más bien en la categoría de “abuelo respetable”, o “anciano” como he leído por ahí a algunos compañeros de la prensa (lo sé, mamá, es completamente absurdo), o quizá a Jeremy Irons (Dios, qué pedazo de voz tiene este hombre, ¿lo habéis escuchado en versión original?), pero también se convirtió en sesentón el 18 de septiembre.

Así que después de descartar a Kline y Irons, prosigo la lista con Pierce Brosnan (un James Bond muy digno y todo un revienta taquillas en ‘Mamma Mïa’).

Bill Murray (Sofia Coppola le dio una segunda vida como galán en ‘Lost in Traslation’) y William Hurt (lástima que no trabaje más)

Gabriel Byrne (ahora se le puede ver protagonizando la serie de moda, multipremiada, ‘In treatment’ (‘En terapia)), David Strathairn (qué bien le sientan las canas).

Keith Carradine (uno al que hay que seguirle la pista sobre todo en la televisión), Kurt Russell (ahí lo tenéis todavía haciendo cine de acción).

Denis Quaid (todavía con cara de pillo), Michael Keaton (apareció muy envejecido en la serie ‘The Company’).

Y para terminar, cómo no, el inevitable Bruce Willis (a pesar de sus películas, me sigue gustando).

He dejado al margen a cincuentones como Mel Gibson o Andy García, porque personalmente me caen más bien gordos, aunque reconozco que se conservan bien, o actorazos como George Clooney, Stanley Tucci, Sean Penn o Colin Firth porque no llegaban al corte de edad, dadle unos años.

¿Y a vosotros, qué cincuentones os gustan?

Los actores son mileuristas

Como lo oyen, la gran mayoría de actores son mileuristas. Esta afirmación, hecha en España, no llama a nadie la atención, porque aquí medio país gana eso, con suerte. Pero es que la frase la ha pronunciado la Screen Actors Guild (SAG), la principal asociación de actores de EE UU, y la más combativa en las negociaciones que se están llevando a cabo en la negociación del nuevo convenio del sector. Bueno, en vez de mileuristas, dirían algo así como mildoralistas, y en vez de una cifra mensual, estaríamos hablando de una cifra anual; porque, de hecho, casi dos tercios de sus 122.000 miembros ganan menos de 1.000 dólares al año por actuar.

Es bueno recordar de vez en cuando estas cosas, porque desde fuera, cuando se menciona la palabra: huelga, unida a actores, unida a Hollywood, unida a subida de salarios, pensamos en un grupito de millonarios afortunados, que tienen a su cargo una legión de publicistas, asistentes, estilistas, guardaespaldas… y que están acostumbrados a gastar más dinero por segundo que lo que gana cualquier ciudadano medio en un mes. Detrás de ese minoría, de ese pequeño grupo que resplandece en el olimpo de los dioses, está la cruda realidad de la profesión: miles de personas que sobreviven como pueden y alternan pequeños papeles en películas con largas temporadas haciendo de camareros, canguros, paseadores de perro… o cualquier otro trabajo temporal que puedan encontrar.

Por el momento, las negociaciones entre los sindicatos y las productoras sigue. La SAG y la American Federation of Television & Radio Artists (AFTRA) (el sindicato mayoritario que engloba a los actores de la televisión) han recibido una última oferta que supondría un aumento de sueldo de 250 millones de dólares para el colectivo de actores en tres años. Hasta la próxima semana no se tomará una decisión; pero en una industria fuertemente tocada por la huelga de guionistas, una huelga que a principios de año mantuvo paralizado Hollywood durante tres meses y provocó pérdidas de más de 2.500 millones de dólares, pocos quieren plantearse volver a parar la actividad. O mejor dicho, perderse la única oportunidad del año de trabajar.

Socorro, periodista a la vista

Este fin de semana se celebró la tradicional gala de presentación de los nominados a los Goya, una cita organizada para que éstos tengan la oportunidad de charlar entre sí en un clima más relajado que el de la ceremonia de entrega de premios y hablen con la prensa. Yo he tenido la oportunidad de asistir un par de años y lo recuerdo como una experiencia divertida, pero sumamente estresante. ¿Por qué? Porque la mayoría de actores, el objetivo preferido de los periodistas, llegan a la fiesta más que hartos de promociones, entrevistas y sesiones fotográficas, y huyen como de la sarna de cualquiera que se les acerque con un micrófono en la mano.

El resultado es que te pasas media noche intentando enganchar a algún rostro conocido que quiera contestarte a tu batería de preguntas, aunque se suponga que han ido allí para eso. Así que, como siempre, te acaban atendiendo los más pacientes y simpáticos, los únicos que se han parado a hablar con todos los demás medios. Es decir, que tienes muchas posibilidades de que al día siguiente te encuentres una entrevista parecida a la tuya, al mismo personaje, sobre la misma película, en otro medio de la competencia. Todavía no he hablado con mi compañero Israel, que ha cubierto la gala este año, y no sé qué tal le habrá ido a él. Por el vídeo, parece que al menos se divirtió.

Y todo esto sin contar con que las estrellas que más brillan en el universo, ya sean actores o directores, generalmente pasan de asistir a este encuentro, alegando, cómo no, motivos profesionales. A veces echo de menos la profesionalidad de la que hacen gala las grandes estrellas de Hollywood durante las promociones. He tenido la suerte de entrevistar a unas cuantas y todas ellas se mostraron educadas y colaboradoras. Si llegaron a pensar que mis preguntas eran un rollo o que yo era un ser unicelular, lo disimularon con elegancia.

Yo, personalmente, nunca he tenido una mala experiencia con ningún actor español, incluso he conocido a gente bastante agradable (al contrario que algunos compañeros míos que me han contado anécdotas terribles); pero sí he acabado más de una entrevista con la sensación de que el entrevistado me había hecho el favor de mi vida al concederme cinco minutos de su valiosísimo tiempo.

Y tú ¿has tenido alguna mala experiencia con algún artista español?