Archivo de marzo, 2021

¿Por qué tus traumas son una buena noticia? 5 pautas para gestionar el trauma

Este post es una continuación del post anterior.

¿TRAUMAS PEQUEÑOS O GRANDES?

Cuando pensamos en trauma, nos vienen a la cabeza abusos verbales, físicos o sexuales flagrantes. Sin embargo, en el mismo continuo, están otros tipos de impactos, que con ojos de adulto pueden parecer benignos, neutros o incluso ridículos. Que tu madre te dijera de niño que si no comías rápido te quedarías sin comida. Cuando con seis años te diste cuenta que las personas que más amabas te hablaban como si fueses idiota. La visita al dentista en la que se les olvidó la anestesia y tu aguantaste pensando que el dolor era normal. En la mayoría de casos, la intención de los adultos no era hacerte daño. Sin embargo, esto no te libró del trauma.

Osito

(Trym Nilsen, UNSPLASH)

TRAUMAS DE ADULTO

Y de adultos continuamos a recibir. Cuando al apenas haber nacido vuestro hijo, a tu pareja le dio un ictus y casi la palma. Cuando te echaron del trabajo, despertándote de la ilusión de que tu profesión iba viento en popa. Cuando después de ocho meses, la vida que llevabas en tu vientre no consiguió ver la luz. Cuando la persona con la que querías formar una familia te dejó sin más… La vida va de cambio permanente lo que nos garantiza un buen suministro shocks hasta el final. Por esta razón es fundamental saber identificarlos y gestionarlos.

¿CÓMO SÉ QUE TENGO TRAUMA?

La prueba del algodón del trauma sin sanar es que se queda en tu cuerpo en forma de sensación y crea un patrón reactivo en tu conducta para evitar que el trauma se repita. Sin embargo, este patrón no tiene éxito – las situaciones problemáticas se repiten una y otra vez-, causándote niveles cada vez mayores de sufrimiento.

PAUTAS BÁSICAS PARA INTEGRAR UN TRAUMA

En mi práctica de coaching a menudo emergen traumas de las personas a las que acompaño. De esta experiencia y de lidiar con mis propios traumas, te comparto unas pautas básicas para orientarte cuando te topes con ellos:

  1. Siente lo que no pudiste sentir plenamente cuando todo ocurrió. Enfócate en las sensaciones de tu cuerpo.
  2. A través de la respiración y visualización, hazte más grande que la experiencia. Sostén lo que te pasó a nivel de sensación y emoción. Evita racionalizar, poner etiquetas o interpretar.
  3. Expresa todo lo que necesites usando tu creatividad (de forma verbal, por escrito, a través de la pintura….), sin implicar a otros.
  4. Date varios días para estar en diálogo con esta tierna parte de ti mismo – como si fuera un niño desvalido – hasta sentir que la sensación se ha calmado.
  5. Si sientes que el trauma te supera busca a un terapeuta que te acompañe en el proceso.

LA BENDICIÓN DEL TRAUMA

Afrontar e integrar un trauma te abre a la vida. Descongela aquellas partes de ti que estaban demasiado asustadas para ser. Cuando estas se despiertan, te conviertes más en ti mismo y tu conexión con el todo es más fuerte. De modo que, si el trauma llama a tu puerta, déjalo entrar y recuerda darle las gracias por devolverte con él, parte de tu humanidad.

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¿Por qué tus traumas son una buena noticia? Cómo gestionar el trauma de vivir

EL TRAUMA DE VIVIR

Desde que nacemos, empezamos a recibir hostias de todo tipo. En algunos casos, cuando esto ocurre, sentimos plenamente el impacto y luego seguimos adelante. Sin embargo en muchos otros, cuando llega el golpe físico o psicológico, no contamos con la capacidad necesaria para sentirlo del todo. Entonces lo almacenamos en nuestro cuerpo, en nuestro inconsciente, en forma de trauma. Aquella experiencia se queda latente en nosotros, pendiente de ser vivida. El trauma nos modela, conforma nuestra personalidad y cuando llega cierto momento, nos resulta insoportable.

VIVIR CON TRAUMAS

Nuestros traumas psicológicos y espirituales hacen que una parte de nuestro ser no esté. El trauma es energía bloqueada en nuestro cuerpo-mente y esto se traslada a todas las facetas de nuestra vida, restándonos presencia y vitalidad.

Los traumas son pesadas mochilas que llevamos sin darnos cuenta. No nos pesan porque hace mucho que las cargamos, y pensamos que es normal vivir con ellos a cuestas. Hasta que un día, se hacen visibles y nosotros nos preguntamos, ¿Cómo he podido aguantar tanto tiempo así?

Ojos

(Luis Galvez, UNSPLASH)

CUANDO EL TRAUMA LLAMA A TU PUERTA

De repente, un día te das cuenta de que al estar en presencia de un grupo, sientes terror en todo tu ser. Emerge entonces el trauma del bullying cuando tenías once años, que creías superado. Entrar en contacto con un trauma pasado es como volver al momento en el que todo ocurrió. Te sientes igual que te sentías cuando con siete años, te dijeron que tu madre había muerto.

BUENA SEÑAL

Por desgarradores que sean, los traumas solamente llaman a la puerta de la consciencia cuando contamos con suficiente espacio psicológico y vital para afrontarlos. Cuando emergen significa que estamos listos para recibir e integrar estas experiencias. Estamos listos para evolucionar.

En el post de la próxima semana seguiré ahondando en el tema del trauma y te daré unas pautas básicas para gestionarlo.

 

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Las 3 cosas que mi mascota hace mucho mejor que yo

Durante mi formación de coach integral, me entrenaron a generar oportunidades de aprendizaje para mis clientes. Se trataba de enfocar su capacidad de observación. El origen de esta práctica es reconocer que la vida es una fuente permanente de enseñanzas. Por ello, si eres el afortunado de tener una mascota, tienes un maestro. Un gurú particular. No te creas esa bobada que los humanos somos el estadio más elevado de la evolución.

Puca y yo

(Magda Barceló)

He tenido la suerte de crecer entre perros, gatos, pájaros y algún roedor. Durante los últimos diez años comparto la vida con Puca, una perra mestiza adoptada de un refugio canino. Cada día aprendo de ella. Y estas son las tres cosas que hace mucho mejor que yo.

1. DARLO TODO. Ayer, en una excursión al monte y con sus once años, se bañó en una poza, correteó, salto, olisqueó, exprimió al máximo todo el tiempo que estuvimos fuera. Puca, pese a ser muy tranquila, se desata cuando tiene la ocasión. Y aunque por la noche iba cojeando, a la mañana siguiente ya se había recuperado. Verla me hace cuestionar las formas en cómo me retengo, guardando energía como si la vida fuese un ensayo y no una obra definitiva, aunque imperfecta.

2. CONFIAR. Cuando tiene hambre, se me acerca moviendo la cola. La miro y luego ella mira al armario donde están sus chuches. Su idioma es el cariño que reparte con igual abundancia como el lustroso pelo negro que suelta. Contagiada de su alegría, darle su premio me resulta irresistible. Su ejemplo me invita a actuar con la confianza de que todo irá bien y a pedir lo que quiero desde la alegría, sin exigencias ni apego.

3. JUGAR A TODA COSTA. Acaba de conocer a otro perro, y si no es un galgo – por algún motivo no puede con ellos – se pone a jugar de inmediato. No necesita conocerle de años, haber agendado la sesión, ni tampoco sentirse bien por dentro… ¡siempre está lista para jugar! Crecemos, nos convertimos en adultos responsables y cuando nos damos cuenta ya hemos comprado que jugar es de niños. Practicar el juego a toda costa es uno de los recordatorios más valiosos de convivir con mascotas.

Una amiga me decía Puca ya lo sabe todo. Y es que, de un modo no racional, los animales saben todo lo que necesitan. A diferencia de nosotros, están conectados a su naturaleza salvaje, aquella que les permite simplemente ser sin necesidad de esforzarse, compararse ni demostrar nada. Cuando tomando su ejemplo, me permito descansar en esta consciencia, la vida es más vida.

Así que si no tienes mascota, encuentra a una y deja que te adopte. Y sí, para que viva bien tendrás que cuidarla. Como decía el querido poeta Joan Margarit, cuidar al que se ama no es un sacrificio, sino un raro privilegio. Espero que disfrutes de él 😉

 

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8 de marzo: estamos mucho mejor y queda tanto por retar

PEPA FLORES

Es una tarde de verano, tengo siete u ocho años y estoy en casa de mis abuelos maternos. Por la tele dan La vida es una tómbola de Marisol. Me la trago entera, absolutamente prendada, como toda España, de la perspicaz niña prodigio. Fast forward 35 años, un viernes de peli y pizza, en la web me cruzo con una película de Pepa Flores. Se despierta mi interés por ella y la busco en internet. Encuentro un artículo sobre de qué forma cayó en saco roto su denuncia de abusos sexuales durante los años 70. Ella también, me digo apenada. El maltrato y la violencia hacia la mujer en todo su abanico de formas – desde el acoso sexual o psicológico, a la explotación, pasando por la pornografía, la prostitución, violaciones y sin olvidar la discriminación laboral, o las oportunidades que simplemente no llegan – son un holocausto invisible que, como un monstruo mutante, sigue vivo.

HOY

Reconozco que muchas cosas han cambiado. En España, existe un ministerio de Igualdad, se está tramitando la ley del consentimiento, la manada está en la cárcel. Chloe Zhao gana el Globo de Oro por su película. Harry y Meghan salen del guión predeterminado y convierten en resiliencia lo que destruyó a Diana de Gales. Amanda Gorman, la hija de una madre soltera afroamericana, abre con sus poemas la investidura del nuevo presidente de los Estados Unidos. Un saco enorme de acosadores y violadores está pagando la factura por sus abusos de poder, de forma legal y con su reputación. Las voces de Laila Mickelwait, Mabel Lozano y un largo y esperanzador etcétera, incluidos una creciente multitud de hombres, se alzan para crear otra realidad.

Mujer

(Artem Kovalev, UNSPLASH)

¿QUÉ NOS QUEDA POR RETAR?

Un eslogan inspirador del día internacional de la mujer de este año es choose to challenge, elige retar. ¿Qué es lo que nos queda por retar? A modo de respuesta, apunto a historias reales que ponen de relieve de qué forma, ser mujer hoy sigue siendo peligroso e incluso mortal. Al leerlos, considera que lejos de ser casos aislados, son la punta de un cruento y despiadado iceberg. Date cuenta de qué forma tú podrías ser cualquiera de ellas, tu pareja, tu hija o tu nieta:

  • Elisenda persigue su sueño de ser actriz en el Institut del Teatre de Barcelona. Varios profesores, referentes del sector, la acosan de forma repetida. El mensaje está claro: si te portas bien y haces lo que yo quiero, lo que incluye dejarse humillar, hostigamiento psicológico y acoso sexual, te abriremos las puertas de tu futuro. Llega un día en que se arma de valor y presenta una denuncia, la primera de muchas. Está indignada y desanimada.

 

  • En una ciudad de California, Serena de catorce años estudia primer grado en el instituto. Se enamora de un chico del instituto un año mayor que ella, que le pide un video de ella desnuda. Ella lo graba y se lo envía. Él lo sube a Pornhub y el mundo de Serena da un vuelco. Serena se desmorona. No puede soportar la vergüenza frente a la mirada de sus compañeros y empieza a faltar a clases. Tras varios intentos de suicidio, entrar y salir de las drogas, hoy con diecinueve años, vive en un coche con sus tres perros, los únicos en quienes según ella, puede confiar.

 

  • Ana estudia doctorado en la Universidad de Barcelona. Trabaja como “sugar baby” una vez por semana. Reconoce que es una forma de prostitución adornada y que lo hace por dinero, nada más. Se consuela pensando que es temporal, sin poner atención a los riesgos y secuelas de todo tipo, que vender su cuerpo y su alma le están dejando.

 

  • En Colombia, un fuerte terremoto deja a Yamiled y a su familia sin recursos, ella decide viajar a España a trabajar para una fábrica de seda. Nada más llegar le quitan el pasaporte, la violan y la obligan a vender su cuerpo. Después de años en un prostíbulo en el que saldar la enorme deuda contraída según la mafia que la explota, consigue escapar y empezar a trabajar de esteticista. Armándose de valor, denuncia a sus explotadores que van a la prisión y desde allí traman su muerte. En 2009 muere asesinada a balazos, con treinta y tres años.

ELIGIENDO RETAR

Algunas cosas mejoran. Muchas empeoran. Todo se transforma. Nacen nuevos infiernos, antiguas formas de explotación con nuevas caras. Por ello, mujer, hombre, cuidado con dar por sentado el avance de los derechos de la mujer. Cuidado con asumir que estamos “mejor” o “liberadas”. Quedan muchos retos para, en palabras de Kramarae, hacer realidad “la noción radical que las mujeres son seres humanos”. Yo elijo retar. Y tú, ¿qué eliges?

Atracción sexual: modo de empleo. 3 pautas para gestionarla sin abrasarse

Este post es una continuación del post anterior, sobre cómo gestionar la atracción sexual hacia otra persona. En él te doy tres pautas para caminar sobre este delicado terreno con claridad y consciencia.

1- ABRIRSE A LA ENERGÍA

A Occidente – nuestro mundo – le encanta la acción. Pero… ¿y si cuando sientes atracción hacia alguien no haces nada? O mejor dicho, no haces nada siguiendo unas determinadas pautas. La primera es abrirte a la sensación de atracción. Deja que ésta te atraviese, siente como pulsa por todas tus células y date cuenta de cómo es la misma fuerza del universo que palpita en tu interior. Disfruta de la sensación tal y como se presenta en tu cuerpo, sin juicios, ni expectativas. Si logras abrirte plenamente a la emoción, verás como a menudo ésta inunda todo tu ser y luego se va.

2- SOLTAR LA HISTORIA

La segunda pauta, consiste en soltar cualquier película mental sobre lo que significa esta atracción. Si emerge alguna obsérvala y déjala pasar como una nube arrastrada por un viento suave. De este modo cortamos las pesadas cadenas del querer entender, interpretar y cualificar todo lo que nos pasa. Incluida la natural atracción hacia otros seres de este planeta.

Dos mujeres en el mar

(Ale Romo, UNSPLASH)

3- ELEGIR EL CAUCE

La tercera consiste en escuchar el cauce que quiere tomar la energía. Si se ha disipado, ya está resuelto. Si no, un cauce obvio y sobre el que te invito a la cautela, consiste aproximarse a la otra persona. Una forma distinta, es dejar que esta energía se transforme en creatividad o inspiración, algo recomendable si la relación es profesional o de amistad. También puedes elegir volcarla en tu pareja actual, ya sabes lo de comer en casa o en satisfacerla tu mismo.  

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