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Viajero, periodista y emprendedor adquirido. Apasionado de Internet y volcado en el viaje más intenso que jamás había pensado: minube.com

Bucear bajo hielo

Quién me iba a decir a mí que mi bautismo submarino (o subacuático, para ser más correcto) iba a ser sumergirme bajo el agua a dos grados de temperatura y bajo el hielo. Pero así fue. Y lo hice en Andorra, en un precioso viaje rodeado de buenos amigos hace ya un tiempo.

Lo bonito de viajar es dejarse sorprender por la vida. Porque siempre hay algo que uno no se espera y que se termina convirtiendo en un momento memorable. En una de esas cosas que no se olvidan, que te marcan para siempre. En una de esas cosas que terminas contando siempre como batallitas de abuelo cebolletas.

Voy a ser sincero: a mí nunca me había llamado la atención especialmente el submarinismo. Sí, lo sé. Quien lo practica asegura que se trata de algo maravilloso y, además, una vez comienza ya no lo puede abandonar jamás. Tengo la gran suerte de tener unos cuantos amigos apasionados de la disciplina y muchos de sus viajes son exclusivamente casi dedicados a las inmersiones. Y otros que andan ahora intentando buscarse la vida con ello, como el señor Pak, perdido en algún lugar de Asia… Sin embargo, por alguna razón, a mí nunca me había motivado comenzar.

Así que, cuando en Andorra, los chicos de Diving Andorra, nos propusieron la idea de probar el submarinismo y hacerlo, para más inri, bajo hielo, pensé: “¿por qué no?”. Una cosa era que no me llamara mucho y otra cosa es que no me apeteciera probar algo diferente y aprender. Y allí que fuimos. Unos cuantos blogueros de viaje dispuestos a ponernos los trajes (no de neopreno, sino trajes secos), cargarnos a la espalda las bombonas y tirarnos, de espaldas, al agua helada en un entorno maravilloso y nevado a nuestro alrededor.

La experiencia, en lo personal, fue fantástica. Sí que es verdad que algunos de mis compañeros tuvieron ciertas filtraciones que les helaron el cuerpo y lo pasaron un poco mal (si no, que se lo pregunten a Flapy) y que había otros expertos buzos que lo disfrutaron enormemente, como Ignacio Izquierdo o Carlos Olmo.

Lo pasé en grande, pese a que me costaba mucho aprender a moverme bajo el agua y no me acostumbraba a aquello de no tener el control total sobre mi cuerpo. Eso sí, he de reconocer que, pese a que lo disfruté, no terminé especialmente motivado para que me apetezca lanzarme ahora a bucear de verdad, en el mar.

Lo más extraño de la situación es pensar que, claro, uno suele bucear con el objetivo de ver flora y fauna fantástica en un entorno totalmente diferente al que uno se mueve y, obviamente, este no era el caso. Ahí no había más seres vivos que nosotros. Pero una cosa sí que teníamos: unas vistas curiosísimas al mirar para arriba y observar ese agujero en el hielo, cual esquimal dispuesto a pescar su comida del día, por donde teníamos que volver a salir.

Puedes ver el vídeo que grabamos por allí en minube.tv.

 

minube.tv: blogueros en Andorra en minube.

4 comentarios

  1. Dice ser Jorge

    Qué maravilla bucear bajo el hielo, muy recomendable el centro Diving Andorra. Hay otros destinos también fríos que contienen mucha vida y maravillas de la naturaleza como Alaska: http://fordivers.com/blog/2011/12/27/buceo-en-alaska-un-espectaculo-inesperado/

    26 Enero 2012 | 17:41

  2. Dice ser ANTONIO LARROSA

    Hola Pedro , he estado viendo el video y me ha entusiasmado ver paisajes y cosas que hace ya tiempo que no disfrutaba, pues antes iba a cada dos por tres a tan estupendo lugar : Gracias

    Clica sobre mi nombre

    26 Enero 2012 | 18:02

  3. Dice ser Carla

    Me quedo alguno de los balnearios de Andorra y una buena cena, aunque no lo pueda contar a los nietos.

    Carla
    http://www.lasbolaschinas.com

    26 Enero 2012 | 21:00

  4. Dice ser Oscar

    Sólo puedo decir que: impresionante.

    http://bajootropuntodevista.wordpress.com

    27 Enero 2012 | 10:33

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