Nuestro cuerpo es como una máquina. Hay que engrasarla, revisarla, meterle un buen carburante... Sólo tenemos una, y nunca es tarde para empezar a cuidarla

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¿Qué patines me compro?

A lo mejor nunca has tenido patines y de pronto se te ha ocurrido que ha llegado la hora de poner un poco de emoción y diversión sobre ruedas a tu vida.

Lo primero que tienes que plantearte es si quieres que esos patines sean en línea o paralelo. El principal criterio para declinarse por uno u otro es, simplemente, tu gusto personal. Pero, además, puedes valorar las diferencias que te ofrecen unos y otros:

1. Patín en paralelo: Es un patín más estable lateralmente hablando, con lo que facilita mantener el equilibrio. Permite más movilidad y el freno es más efectivo que en los de línea. Se pueden controlar mejor con el suelo mojado.

2. Patín en línea: Es más rápido que el anterior, el freno de taco es más fácil de aprender pero menos efectivo, es más versátil y, hoy en día, hay muchos más modelos que del anterior.

Si te has decidido por este tipo de patines, tendrás que decidir el uso que le vas a dar. Depende de si te vas a iniciar en el patinaje o si ya controlas y quieres probar cosas nuevas….

– Patín de fitness: Es el mejor para empezar (sobre estas líneas), y para la gente que quiere usarlo para hacer rutas. Suele ser de bota alta, con la caña rígida, especialmente en los laterales, y son bastante cómodos en el interior. Las ruedas suelen ser de 90 mm (según me apunta César, desde Barcelona), porque si las ponemos más grandes, se dificulta el movimiento.

– Patín de Freestyle: Son los que usan los patinadores que se ven por la calle (a la derecha). Son patines con la bota alta, más rígida que las anteriores, y con más enganches para sujetar bien el pie. La guía de las ruedas suele ser más corta, lo que permite mayor movilidad y, las ruedas, de 80 u 84 mm.

-Patín de agresivo: Es para gente que controla mucho y que quiere dedicarse a este tipo de patinaje (a la izquierda). Es mucho más pesado, grande y más grueso. Lleva las guías de composite, porque son más resistentes, y las ruedas son más pequeñas. Son muy estables.

-Patín de velocidad: Son los más ligeros. Tienen la caña más baja, la guía más larga y es un patín menos fácil de manejar que aumenta su estabilidad conforme aumenta la velocidad.

¿Qué tipo de patines tienes tu? ¿Destacarías alguna cualidad de alguno de estos? ¿Cuál recomendarías a alguien que empieza ahora?

Patinaje tradicional, el rey de la calle

El patinaje tradicional es el patinaje de toda la vida, el que consiste en deslizarse sobre una superficie dura y llana, tipo asfalto, hormigón, terrazo o parquet.

Este tipo de patinaje se puede desarrollar en lugares específicos para patinar (pistas o circuitos) o en las calles.

Los patines de ruedas pueden ser de dos tipos: el clásico, conocido también como patines en paralelo o quad (que tiene cuatro ruedas colocadas por parejas en dos ejes),y el patín en línea, que es parecido al de hielo, pero con ruedas (entre 3 y 5) en lugar de cuchillas.

Este deporte potencia el equilibrio, lo que lo convierte en una práctica muy buena para niños o personas que no han conseguido desarrollarlo de manera adecuada.

Al ser, además, un deporte muy divertido, lo convierte en el deporte ideal para aquellos a los que les cuesta motivarse. Además, los patinadores suelen crear unos vínculos muy especiales entre ellos, por lo que es un deporte que desarrolla los lazos sociales.

Patinar, además, potencia y fortalece los músculos de las piernas, desarrolla la concentración y el control del aprendizaje, mejora la resistencia física y fortalece los pulmones y el corazón.

¿Qué ha mejorado el patinaje en tu vida? ¿Lo practicas como deporte o como pasatiempo? ¿Has conocido mucha gente gracias a él?

Por un pequeño problema con los vídeos, en lugar de hoy, como todos los lunes, será mañana cuando pongamos los vídeos 11 a 15.

Patines que giran 360 grados

Se llaman 720 Skates, son ultramodernos y podrían convertirse en los patines del futuro, aunque de momento son un prototipo del diseñador Tay Kian Khuan quien, dándole vueltas a la cabeza y al lápiz, pensó en la posibilidad de conseguir con unos patines en línea la misma movilidad que si patináramos sobre hielo…

De ahí salieron estos patines cuyas ruedas giran 360 grados y que probablemente se convertirán, en cuanto empiecen a comercializarse, en auténticos juguetes para los patinadores más experimentados ya que, los que estamos haciendo ahora nuestros primeros pinitos sobre ruedas, solo podríamos aspirar a levantarnos una y otra vez del suelo con ellos.

¿Os atreveríais a probarlos? ¿Creéis que es útil un patín cuyas ruedas giren 360 grados o que todo quedará en un prototipo?

¿Zapatilla o patín?

¿Alguna vez te ha pasado por delante un niño que iba caminando y de pronto se ha puesto a patinar? ¿Te pasó hace unos años que creíste que te habías pasado con las copas al ver a un tío que parecía rodar por la calle cuando llevaba unas deportivas? Pues eso eran las zapatillas roller o zapatillas patín.

Desde hace unos años se puso de moda un invento que, en resumen, es algo tan simple como una zapatilla con una rueda en el talón que permite a su propietario caminar, correr o patinar, según lo que le venga mejor en cada momento (bueno, y quedarse parado, claro).

En este vídeo puedes ver cómo funciona un par de estas curiosas zapatillas.

¿Has usado alguna vez unas zapatillas roller? ¿Son realmente útiles o son más curiosas que útiles? ¿Crees que un verdadero patinador las usaría?

Los orígenes del patín en línea

El origen del patinaje se remonta al siglo XVIII, cuando un belga llamado Joseph Merlin (a la derecha, pintado por Thomas Gainsborough) presentó lo que se consideran los primeros patines de la historia en Londres, en 1770.

Aunque entre medias hubo varios modelos o prototipos de patines, el francés, M. Petitbled, en 1819, fue el primero en patentar un artilugio con ruedas de metal, madera o marfil, montadas bajo una base de madera, que se sujetaba al pie con correas.

Las ruedas de los primeros patines eran tan fijas que no permitían tomar curvas, pero el invento empezó a tener cierto éxito y los inventores de la época sacaron varios modelos cada vez más manejables.

Bajo estas líneas puedes ver un modelo de 1920 (sacado de un post de Miguel, en el que puedes ver más fotos)

Uno de los primeros modelos de patines en línea fue diseñado por Sandford Fleming, ingeniero e inventor canadiense de origen escocés, a mediados del siglo XIX. No tuvo gran éxito.

En 1960 hubo otro intento de afianzar el patinaje en línea, pero sin mucho éxito hasta que llegaron los diseños de los estadounidenses Scott y Brennan Olson.

En 1979, Scott encontró un par de patines en una tienda de segunda mano. El, que era jugador de hockey sobre hielo, pensó que estos le permitirían seguir entrenándose cuando no hubiera hielo en su Minnesota natal. Los Olson realizaron muchas mejores y ajustes a los patines encontrados, y decidieron producirlos y comercializarlos.

A partir de este momento, y de manera especialmente fuerte en los EE UU, empezó el auténtico desarrollo del patinaje en línea que se conoce hoy en día.

¿Tienes algunos patines muy antiguos en tu casa o alguna foto de ellos? ¿Te apetece fotografiarlos y enviárnoslos para hacer una galería de modelos retro? ¿Te resistes a modernizar tus antiguos patines? ¿Por qué? (Puedes enviar las imágenes desde la pestaña que aparece sobre el post, en la que pone “contacto”)

Aprende a patinar. Vídeos 6 a 10

Hace una semana colgué cinco vídeos que grabé con Javier Griñan Lacaci, de Madrid patina, una asociación que lleva desde 2003 promoviendo este deporte en la Comunidad de Madrid.

Me sorprendió bastante el debate que generaron porque, tanto mi intención como la de Javier, era simplemente ayudar a la gente que quiere empezar a patinar a aprender los pasos básicos y tener una toma de contacto que les sirva para que, si les gusta, se animen a seguir por su cuenta.

Hoy os propongo otros pasos y espero que, aunque la gente opine lo que quiera, que para eso hay libertad, esos comentarios sean realizados con respeto. Muchas gracias y ahí os paso los nuevos ejercicios.

6. Os vamos a enseñar cómo hay que caer para hacerse el menor daño posible. Cuanto más cerca estemos del suelo, menor será el impacto por lo que, cuando veamos que perdemos el equilibrio tenemos que intentar hacernos un bicho bola, s decir, echarnos hacia delante y hacia abajo. Las rodillas deben caer primero y luego deslizar las manos, que estén abiertas más o menos hasta la altura de los hombros.

7. Hoy aprenderemos otra forma de frenar, ya que muchos de vosotros es en lo que más interesados estáis. Es el freno en cuña (como en el esquí). Abrimos suavemente las piernas en forma de A y queremos hacer una V con los patines, con las puntas hacia dentro (pero sin que se toquen) y los talones hacia el exterior. No olvidéis que las rodillas tienen que estar flexionadas.

8. Ahora vamos a aprender a hacer el giro paralelo. Es el que se usa la mayor parte de las veces para girar. Marcamos tijera y, si vamos a girar a la derecha, adelantamos la pierna derecha y ladeamos las guías también a la derecha. El peso va en el interior. Si queremos girar a la izquierda será al revés. Para empezar, haz el giro muy abierto, con espacio de sobra.

9. Como la tijera forma parte de muchos movimientos en el patinaje, vamos a aprenderla de manera independiente para poder practicarla bien. Hay que poner los pies a la anchura de los hombros, una pierna hacia delante y la otra hacia atrás, con el peso bien distribuido. Se pueden trabajar en parado, en movimiento manteniendo la tijera o realizando varias tijeras.

10. La técnica del abre y cierra es también básica para otros movimientos. Nos ayuda a acostumbrarnos al desplazamiento, pero sin levantar los patines del suelo, por lo que se trabajan mucho los abductores y los glúteos. Hay que acompañarlo de un movimiento de flexión de rodillas y tronco.

Espero que los vídeos os sean útiles y que lo paséis bien realizándolos sobre vuestros patines.

¿Qué me pongo para patinar?

Este post solo puedo comenzarlo con las frase de “para gustos los colores”. Porque en esto de la ropa hay muchas tendencias, gustos, estilos… Cada persona se siente cómoda con unas prendas, puede primar la estética frente a la movilidad o la comodidad, aunque pase frío..

Aun así, os voy a proponer unos conceptos básicos, como que es mejor que la ropa sea cómoda. Puede ser amplia o ajustada y elástica. Lo que no debe entorpecer es la movilidad. Mucha gente usa vaqueros, pero estos sueles ser rígidos y, según el tipo de patinaje que vayas a practicar, puede ser incómodo.

Unas mallas son de las prendas más cómodas, ya que no molestan nada y la movilidad es total. El chándal amplio tampoco es mala opción.

Si hace frío, es mejor llevar una buena prenda de abrigo que ponerse tantas capas como una cebolla, ya que cuanta más ropa, menos movilidad.

Respecto a las protecciones, muy recomendadas aunque queden feas y haya patinadores que no quieran ni oír hablar de ellas, se pueden llevar por dentro o por fuera de la ropa. Si te las pones por dentro, no rompes la estética pero si caes, seguramente la prenda que las cubre termine para tirarla a la basura (es decir, rota).

¿Qué sueles usar para patinar? ¿Qué prenda nunca te pondrías? ¿Qué es lo más raro que te has puesto sobre patines?

Las mejores ciudades para patinar por el mundo (no españolas)

Hace un par de años hice un viaje por la costa oeste de los EE UU, el mejor de mi vida, y me moría de envidia al ver en California las playas inmensas que tenían. Además, me sorprendió que tenían unos paseos marítimos interminables, perfectamente adaptados para bicis y patines. Era un lujo ver a gente de todas las edades moverse sobre ruedas, disfrutando del buen clima, el sol, la brisa, el mar…

En los EE UU dan un montón de facilidades a la gente para disfrutar tanto de las ciudades como de la naturaleza, y de compaginar el ejercicio con el día a día. Al contrario que pasa en España, donde al entrar en muchos paseos marítimos te encuentras la típica señal enorme cargada de prohibiciones: patinar, montar en bici, usar balones, la del perro…

También es clásica la imagen de los patinadores estadounidenses por las calles de Miami, o las de Nueva York, donde el perímetro de Manhattan esta habilitado con carriles bicis separados de la circulación, de más de dos metros de ancho. Además, también el perímetro de Central Park tiene carril bici y, durante los fines de semana, la carretera por la que a diario cruzan los coches pasa a ser para bicis, patines…

También he visto patinadores en otras ciudades, como París, en la que también ha crecido a un gran ritmo el número de aficionados a este deporte gracias a que sus pavimentos son, mayoritariamente, de asfalto o cemento muy liso, lo que facilita el desplazamiento y disminuye el riesgo de caídas. Además, los viernes por la noche y los domingos por la mañana se organizan quedadas para patinar por la ciudad.

Cuéntanos en qué ciudades del mundo has disfrutado patinando o has visto que están muy preparadas para ello. ¿Es accesible para los patinadores tu ciudad? ¿te imaginarías ir a tu trabajo en patines? ¿te gustaría y lo ves factible? Otro día hablaremos de las ciudades españolas mejor acondicionadas para patinar.

¿Para qué es bueno patinar?

Todos los deportes tienen alguna parte del cuerpo donde inciden más. En el caso del patinaje, las piernas, las caderas y los glúteos son los más beneficiados, aunque todo el cuerpo mejora su tono muscular, ya que también se trabajan abdominales, cintura, espalda, brazos y hombros.

Además, patinar quema muchas calorías, fortalece el sistema cardiovascular, mejora la resistencia física y el equilibrio, sirve para reducir el nivel de estrés, aumenta la capacidad motriz y, lo que es mejor, resulta un deporte de lo más divertido (en la imagen de abajo, unos niños sevillanos aprenden a patinar).

Patinar durante media hora, a una velocidad constante y moderada, puede quemar en torno a las 300 calorías, mientras que a un ritmo intenso llega casi a duplicarse la cantidad.

Algunos estudios demuestran que, a nivel aeróbico, ofrece los mismos beneficios que correr, con el plus de que no tiene el impacto de este último.

Además, es el propio patinador el que puede elegir la intensidad a la que lo practica, ya que patinar puede ser, desde un deporte relajante a uno de riesgo.

¿Te gusta patinar? ¿Has aprendido de manera autodidacta o con monitores? ¿Lo consideras un buen ejercicio?

Para patinar hay que ir bien protegido

Para patinar, es evidente que necesitamos unos patines (en otro post hablaremos de los criterios para seleccionar unos patines adecuados a tus necesidades o pretensiones). Pero lo que es muy, muy importante, es ir bien protegidos para mitigar las más que probables caídas.

1. El casco es de lo más importante porque, un golpe de la cabeza contra el suelo, puede ser muy fuerte y tener consecuencias bastante negativas. Hay cascos para patines pero, si tienes uno de bici, te puede valer.

Los cascos suelen estar realizados de porexpán o espuma, y van recubiertos de una capa laminada. Tienes que buscar un casco que te quede cómo y que cumpla los requisitos básicos de seguridad. Si es ligero, te provocará menos tensión en la zona de la nuca, aunque si te caes con frecuencia tendrás que renovarlo más que uno más pesado.

2. Rodilleras y coderas: Como su nombre indica, sirven para proteger estas dos partes del cuerpo. Rótulas y codos, al caer, pueden dañarse con el impacto del golpe, y estas protecciones mitigan los daños.

Son recomendables las que llevan una almohadilla de algún tejido con un refuerzo de plástico duro en el exterior. En general, son más cómodas las de velcro que las que llevan gomas, porque se adaptan mejor.

3. Las muñequeras: Por experiencia. Son vitales. Protegen las palmas de las manos y las muñecas tanto de contusiones y fracturas como de arañazos. Suelen tener un refuerzo de plástico duro que recoge parte del impacto al caer. Si piensas patinar también en invierno, y vives en una ciudad fría, cómpralas un poco amplias, para que puedas meter debajo un guante.

4. Si piensas moverte por la ciudad, es recomendable llevar cintas reflectantes pegadas a los patines y también en la ropa. Se te puede hacer de noche sin darte cuenta, y eso puede ser muy peligroso si no destacas en la oscuridad.